—El e-peso, que fue una experiencia piloto del BCU en el anterior período, ¿tiene chance de revivir en el marco del plan de desdolarización?
—El e-peso, que fue una experiencia piloto del BCU en el anterior período, ¿tiene chance de revivir en el marco del plan de desdolarización?
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá—Ese piloto salió bien. Ahora, la teoría se está cuestionando si tiene sentido la emisión de monedas digitales por parte de los bancos centrales. Sinceramente, no creo que sea imprescindible.
El e-peso está congelado; no se cierra el proyecto, pero por ahora no vemos razones para volverlo a levantar. Nuestro papel como banco central es velar por la estabilidad del peso y que este sea una moneda de calidad.
Para la desdolarización, pero también para el sistema financiero, hay algunas cosas bien importantes, en particular una: tener sistemas de compensación que sean mucho más integrales y ágiles que los que tenemos. Si tengo un sistema de compensación entre bancos, pero también incluyo a otros actores y además puedo compensar, eso traería como país muchas más ventajas.
Sobre fin de año debió haber visto en la prensa los avisos de los bancos que dicen: “Los cheques o las transferencias que se hagan en la tarde del 30 (de diciembre) recién se van a acreditar el 4 de enero)”. ¡Eso es algo inaceptable! Que en el 2021, como país, nos pase esto… Es algo que nos podía pasar en 1970.
En la medida que tengamos un sistema de compensación mucho más ágil e integral… El primer paso que daremos al comienzo de este año es que las transferencias sean en línea. Esa es la base para permitir muchas otras cosas, que ato con la desdolarización. Por ejemplo, si una persona tiene una cuenta en pesos en un banco, pero hay otra institución que ofrece un instrumento —un plazo fijo u otro— con una mejor tasa, el cliente podría moverse rápidamente. Hoy tiene que ir, retirar la plata o eventualmente esperar tres días para hacer una transferencia. Si esto funciona con agilidad, será un puntal para que haya más competencia, incluso en el mercado de pesos.
—Además de los bancos, ¿qué otros actores participarían en ese sistema de compensación?
—Las fintech en general, que hay de varios tipos. Pero pienso también en actores del mercado de capitales: sociedades de bolsa u otros jugadores que también compitan en el mercado de pesos.
El acceso a productos de ahorro en peso es una de las dificultades. Claramente hay algunos bancos que ofrecen algunos y pagan por esos pesos, y otros que no, y no les importa porque tienen exceso de pesos. Es un mercado en el cual hay que ir por mucha más competencia y la llave está en darle al usuario facilidades para moverse.
—¿Cuál es la postura del banco frente a las criptomonedas?
—Las criptomonedas y el desarrollo que van a tener son todavía una incógnita.
Nuestra principal preocupación hoy es: hasta ahora, en la normativa del BCU, es una palabra que no existía. Tenemos en el plan estratégico para este año empezar a trabajar en eso y generamos un observatorio en innovación, que comenzará con tres temas y uno son las criptomonedas. Lo que queremos es darle cierto marco ya que, entre otras cosas, se requiere que la legislación nacional las entienda.