Aunque está lejos de mover la aguja en economías como la de México o varios países de Centroamérica, en Uruguay el flujo de remesas ha crecido en los últimos años, en parte por la mayor llegada de inmigrantes.
Aunque está lejos de mover la aguja en economías como la de México o varios países de Centroamérica, en Uruguay el flujo de remesas ha crecido en los últimos años, en parte por la mayor llegada de inmigrantes.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn 2018 fueron algo más de 844.000 giros de dinero enviados o recibidos en el país, por un total de US$ 247,5 millones. Eso se compara con las 561.000 operaciones por US$ 175,1 millones del año anterior (aumentos de 50% y 41% en cada caso).
Hubo 183 países participantes en esas transferencias de fondos con Uruguay, aunque las operaciones están concentradas en algunos que albergan una cantidad relativamente grande de emigrados uruguayos. Estados Unidos (US$ 63 millones), España (US$ 19 millones), Argentina (US$ 11 millones) y Brasil (US$ 5 millones) fueron, con margen, los principales destinos y orígenes de las remesas en los últimos años (ver cuadro). Otros, con colonias quizás menores pero relevantes, están algo por debajo en la lista, como Chile, Canadá, Italia, México, Perú, Australia o Suecia, surge de datos del Banco Central solicitados por Búsqueda.
A República Dominicana, origen de un número creciente de inmigrantes que llegaron al país en los últimos años, se enviaron unos US$ 6,8 millones en casi 40.000 operaciones. Parece claro que ellos aportan más a sus familias que lo que estas colaboraron enviándoles dinero: les giraron US$ 322.149 en 2018.
A Panamá, desde Uruguay se enviaron unos US$ 1,4 millones el año pasado, en 5.120 operaciones. Esa jurisdicción, que sigue manteniendo cierta opacidad al albergar capitales, entra en el top 20. Por otro lado, desde allí llegaron US$ 880.095 el año pasado.
Las remesas alcanzan niveles significativos en algunas economías de la región. En 2018, América Latina y el Caribe recibió US$ 86.090 millones, un incremento de 10% respecto del año anterior, según estimaciones del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos.
En un informe fechado el miércoles 6, esa organización vinculada a los bancos centrales de la región señaló que los nuevos flujos migratorios “alimentan el ingreso por remesas, pero en este rubro el escenario en América Latina y el Caribe es mixto”. Por un lado, la emigración mexicana —y también desde países centroamericanos— a Estados Unidos se ha desacelerado y, de hecho, en la última década fue negativa. En contraste, creció moderadamente el flujo de migrantes hacia ese país desde el Caribe y de Sudamérica. Sobresalen Chile, como polo de atracción de migración intrarregional con su contrapartida en envío de remesas, y Venezuela, por la emigración asociada a la crisis que atraviesa su economía.