Agro.
En la producción agropecuaria hubo comportamientos dispares por rubros, en parte por factores climáticos.
El invierno tuvo pocas precipitaciones para la época pero la primavera comenzó lluviosa, con lo que el desarrollo de las pasturas fue desparejo por zonas, según el Instituto Plan Agropecuario.
En ese contexto, los cultivos de invierno tuvieron un buen desarrollo si bien el área sembrada fue 6% menor a la de la zafra anterior (alcanzó 464.000 hectáreas), de acuerdo con la encuesta realizada en julio por la Dirección de Estadísticas Agropecuarias del Ministerio del ramo. La mayor caída se dio en el trigo (–30%) y la avena (–15%). En cambio, se duplicó la superficie plantada con cebada cervecera, mientras que la de colza se mantuvo.
La situación meteorológica también incidió sobre la actividad ganadera. El estado corporal de los animales del rodeo fue dispar y el clima adverso de fines de setiembre resintió su condición.
La fase industrial de la cadena cárnica aumentó su producción; la faena de bovinos fue 10% mayor, según datos del Instituto Nacional de Carnes. En cambio, hubo un descenso de 4% en ovinos.
En la lechería, la remisión desde los tambos a las plantas industrializadoras disminuyó 12%, de acuerdo con el Instituto Nacional de la Leche.
“No recuerdo un invierno tan complejo como este. El clima muchas veces es mucho más determinante que los precios: esta vez se combinaron las dos cosas”, dijo el lunes 7 el presidente de Conaprole, Álvaro Ambrois. No obstante, hablando en Radio Carve aseguró que “felizmente, a partir de abril, empezó a descomprimirse la situación”, sobre todo al repuntar los negocios de exportación con Brasil.
Pesca.
La captura industrial se redujo 7%, según datos preliminares de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos. Eso fue principalmente por la menor pesca de brótola y merluza común, puesto que la de corvina y pescadilla de calada aumentaron levemente.
Industria.
Las cifras sobre el sector fabril sugieren un panorama poco claro sobre cuál fue su desempeño.
El índice de producción que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) bajó en julio pero aumentó en agosto al comparar con los mismos meses de 2015, lo que para el promedio del bimestre significó un descenso de 1,8%. Si se excluye la refinación de petróleo que hace Ancap la variación fue nula.
El dato de setiembre será informado mañana viernes 11.
En julio-agosto se observó una caída de la actividad en la mitad de las divisiones fabriles y un aumento en el resto. Entre las primeras, se destacó la caída en “Textiles” (–22%), “Máquinas y aparatos eléctricos” (–36,3%), “Autos, remolques y semirremolques” (–76,2%) y “Metálicas básicas” (–13,1%). En contrapartida, las más dinámicas fueron “Sustancias y productos químicos” (15,7%) y “Construcción de maquinaria” (23,1%).
La inversión en equipamiento en el tercer trimestre bajó 4,8%, por lo que la recuperación que había mostrado en el primer semestre “no logró consolidarse”, informó la Cámara de Industrias.
Construcción.
Este sector continuó en recesión.
La venta de cemento bajó 2%, siempre al comparar con el mismo trimestre de 2015, informaron firmas del rubro.
La comercialización de materiales de construcción en las barracas se redujo 12,7%, según la encuesta de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS) difundida ayer miércoles 9.
En la misma línea se comportó el índice sobre la actividad del sector que elabora el Centro de Estudios Económicos de la Industria de la Construcción. Fue por la incidencia negativa de tres factores: la caída “significativa” de la producción de cemento, así como el deterioro de las expectativas empresariales y de los indicadores del mercado laboral. Un hecho positivo fue la leve baja de costos para el rubro.
Electricidad y gas.
La actividad en estos sectores aumentó en el tercer trimestre.
Por un lado, la producción de energía eléctrica creció levemente (0,8%), según datos de UTE. Eso se debió a que la disminución de la generación hidráulica (–9,6%) y térmica (–12%) fue compensada por las fuentes renovables, ya que la eólica, fotovoltaica y biomasa aumentaron.
Por otro, el consumo de gas por cañería creció 17% en la capital, según datos de Montevideo Gas. Sin embargo, en el interior la demanda cayó al norte y al sur del río Negro (en torno a 10% en ambos casos), de acuerdo con las estadísticas de la Dirección de Energía del Ministerio de Industria.
Comercio.
El sector comercial continuó, en general, reduciendo su actividad. Sin embargo, según la encuesta de la gremial del sector, en algunos giros hubo “cierta reactivación”, en parte porque la caída en la cotización del dólar se trasladó al precio de venta.
“Si bien persiste una caída en las ventas reales en algunos sectores en particular, la misma se ha atenuado, reflejando que se estaría alcanzando cierto grado de estabilidad en relación con los volúmenes del año anterior”, afirmó la CNCS en su informe.
Las mayores caídas se dieron en: “Confiterías” (11,3%), “Ferreterías y pinturerías” (11,7%), “Ferreterías industriales” (10,5%), “Supermercados” (2,5%), “Camiones y ómnibus” (39,1%), entre otros. En contrapartida, aumentó la venta de “Electrodomésticos” en casas especializadas (6,7%), “Vestimenta de caballero” (4,3%), “Calzado” (3,3%) y “Maquinaria agrícola” (43,3%). También creció la venta de “Software” y “Hardware” (25,1% y 5,2%, respectivamente).
Transporte y comunicaciones.
En estos rubros hubo desempeños dispares.
En el transporte por carretera algunas empresas que prestan servicios de carga para la región tuvieron menor trabajo en el trimestre.
También bajó (–3,8%) la actividad de los ómnibus en Montevideo, de acuerdo con la venta de boletos informada por las compañías.
La actividad portuaria en la capital creció 12%, según la Administración de Puertos. Eso se dio en un contexto de recuperación de las exportaciones en julio-setiembre (el monto tramitado fue 7% mayor, incluyendo las zonas francas).
En el puerto de Montevideo se movilizaron 138.800 contendores, aunque arribaron menos barcos pero con mayor capacidad de carga.
En la terminal fluvio-marítima de Colonia disminuyó el movimiento de mercadería y el tránsito de pasajeros.
En el modo ferroviario, la carga cayó 19%, informó AFE.
En comunicaciones, algunas empresas privadas de telefonía móvil registraron un nivel de facturación “levemente inferior” en términos reales, respecto a un año atrás.
Antel no dio información, lo que limita el análisis de este subsector.
En cuanto a la actividad postal, los datos aportados por El Correo estatal fueron contrapuestos: disminuyó el volumen de cartas y comunicaciones (3,7%) pero aumentó el de pequeños paquetes certificados.
Otros servicios.
En otros servicios de la actividad hubo comportamientos contradictorios.
Asociado en parte a la debilidad de los mercados de inmuebles y automóviles, la actividad notarial se contrajo, según se desprende de datos de la caja de los escribanos. La recaudación del montepío por sus intervenciones bajó 3,6%, mientras que la venta de timbres y del papel utilizado por los notarios lo hicieron todavía más (4,8% y 6,6%).
Algunos servicios vinculados al turismo disminuyeron su actividad. Es que si bien la afluencia de visitantes desde el exterior fue 21% mayor, las estadías fueron más cortas y su gasto en términos reales bajó 3%, calculó Búsqueda a partir de estadísticas del Ministerio de Turismo.
Según la encuesta de la CNCS, las agencias de viajes bajaron sus ventas 4,7%. También se redujo la actividad de los hoteles cuatro estrellas y se mantuvo en los de tres.