La idea de poder pelear el pasaje a la segunda vuelta quedó atrás para la dirigencia del Partido Colorado. A tres días de las elecciones, el humor entre los dirigentes varía según el grado de cercanía con el candidato presidencial, Ernesto Talvi.
Dirigentes de Batllistas señalan “errores” en la campaña del candidato
La idea de poder pelear el pasaje a la segunda vuelta quedó atrás para la dirigencia del Partido Colorado. A tres días de las elecciones, el humor entre los dirigentes varía según el grado de cercanía con el candidato presidencial, Ernesto Talvi.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáQuienes forman parte de la 600, la lista de Ciudadanos, el sector que creó Talvi, están convencidos de que es posible pensar en tener una votación similar a la de 2009, cuando el Partido Colorado llegó al 17% con Pedro Bordaberry a la cabeza.
Pero en el otro gran sector, con dirigentes vinculados a Julio María Sanguinetti y José Amorín, hay preocupación porque la votación del domingo podría rondar el número de 2014, cuando los colorados llegaron al 12,9%.
Uno de los elementos que manejan en Batllistas para explicar una caída en la votación es el “efecto Manini” en varios departamentos fronterizos. El líder de Cabildo Abierto, Guido Manini, aparece fuerte en Artigas, Rivera —bastión colorado—, Cerro Largo y Rocha.
La evaluación es que el candidato colorado se corrió demasiado al centro y perdió votos por derecha. Pero ese no es un tema que preocupe a Talvi. Fuentes cercanas al candidato señalaron que eso es parte del cambio que se produjo en la interna colorada, que llevó a que el partido se inclinara más al centro.
En el sector de Talvi manejan datos que indican que Manini Ríos se nutre de votantes de derecha blancos y hasta gente que votó al Frente Amplio. En la 600 no ven que Cabildo Abierto esté peleando el tercer lugar y aseguran que hay un “voto silencioso” hacia Talvi que aparecerá el domingo.
Para la otra ala colorada, sin embargo, es un error perder ese voto de derecha. Y este no es el único problema que ven en la campaña. Una fuente de Batllistas dijo que en el sector entienden que Talvi “perdió la brújula” poselecciones internas, no tuvo un discurso netamente opositor al Frente Amplio, en especial en materia de seguridad, y fue un problema que no hiciera campaña durante dos semanas por dolores en la espalda.
Algunos de estos problemas fueron reconocidos públicamente. Sanguinetti dijo la semana pasada en el programa Así nos va, de Radio Carve, que la caída en la intención de voto fue un “tropezón”, y opinó que se “comunicó muy mal” el problema de salud. A esto sumaron declaraciones que cayeron mal del asesor Diego Sanjurjo, quien en la diaria había destacado algunos aspectos de la gestión de Eduardo Bonomi en el Ministerio del Interior. El miércoles 23, Sanguinetti anunció que votará la reforma constitucional sobre seguridad propuesta por Jorge Larrañaga.
En la interna colorada también está pesando la competencia entre los bloques. Hay dirigentes de Batllistas molestos porque Talvi priorizó su lista, la 600. El candidato a diputado por Colonia Martín Pérez Banchero lo dejó en claro en un acto el martes 22: “En el partido de las libertades (...) no existen listas oficiales y no hay patrones”.
Luego, según consignó una nota de El Observador, Pérez Banchero dijo que hubo “desaciertos” en la estrategia de campaña. Acompañado por el senador Pedro Bordaberry, el candidato a diputado dijo que Talvi es el “mejor candidato”, pero sostuvo que tuvo “alguna falla” por ser nuevo en la competencia política.
En el acto en Nueva Helvecia se produjo un problema con la candidata a diputada por la 600 en Colonia Nibia Reisch. Según los organizadores, de la Lista 615, la actual legisladora no estaba invitada y se apareció por el acto para sacarse fotos con Bordaberry.
Talvi recorrió el norte del país el pasado fin de semana. En Rivera y Salto los actos fueron multitudinarios. El martes, en tanto, recorrió tres departamentos donde los blancos son fuertes: Flores, Durazno y Florida.
En los actos, Talvi dio ánimo a los militantes. Les aseguró que “no hay nada dicho” y que hasta el 27 de octubre “no termina el partido”. Agregó que uno de cada tres votantes define el voto sobre la fecha, por lo que se está en horas clave para salir a convencer a la gente.
Criticó al Frente Amplio por querer mantenerse en el poder para sostener al “aparato militante” que tiene “a costa del contribuyente”. “Necesita el gobierno para eso”, afirmó.
Talvi planteó que la elección del 27 es entre “continuidad y cambio”. Y el cambio tendrá a los colorados como integrantes de una coalición, porque nadie tendrá la mayoría, aseguró. En ese contexto mandó un mensaje sobre cómo piensa que será el trabajo de esa coalición: “Ya sea liderando la coalición, sea siendo socio de esa coalición, que a nosotros no nos vengan con listas de cargos que vamos a ocupar. A nosotros nos van a tener que decir el día después del 27 qué es lo que vamos a hacer para poner al país en marcha hacia ese pequeño país modelo”, dijo en alusión al nombre de su programa de gobierno.
“Solo así van a contar con nosotros. No somos incondicionales, queremos saber qué proyecto de país la oposición le va a ofrecer al ciudadano el 24 de noviembre (en la segunda vuelta). Después del 24 veremos cómo llenamos los cargos con los mejores para llevar adelante ese proyecto”, concluyó.