En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Alfredo Toledo nunca supo cómo, en marzo de este año, él y su familia se contagiaron de Covid-19. Él mantenía una “pequeña burbujita” para poder verse con su hija, su yerno y sus tres nietos, y en ese mes se infectaron todos. Los pequeños de la familia ya estaban en educación virtual, su hija trabajaba desde la casa y él, al estar jubilado, tampoco tenía que salir a trabajar. Hasta ese entonces Toledo, de 66 años, era un hombre sano, sin enfermedades. Tenía el hábito saludable de salir a caminar con su hija tres o cuatro veces por semana, y llegaban a recorrer hasta unos seis kilómetros. “Pero nos tocó, y nos tocó de diferente manera”, contó a Búsqueda.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Él fue quien estuvo más grave, y pasó 28 días internado en un Centro de Terapia Intensiva. Sin embargo, aclaró que no requirió intubación y se mantuvo siempre consciente. Al recibir su alta médica, requirió dos semanas de apoyo de fisioterapeutas y después de ese tiempo continuó haciendo ejercicios respiratorios por su cuenta, algo que mantiene hasta ahora. Tuvo que “aprender a respirar”, relató a Búsqueda.
Cuando comenzó a mejorar, era contactado a diario por amigos, familiares y conocidos que tenían Covid o algún familiar con ese virus, para preguntarle su experiencia, pedirle consejos o simplemente buscar consuelo. “Así empezó a tejerse una red”, contó. Y esa red tuvo como resultado la conformación de la Asociación de Pacientes Covid, que se oficializó el jueves 15 de julio, en el marco de la Alianza de Pacientes Uruguay.
Según los datos del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), el total acumulado de pacientes que padecieron Covid-19 desde el 13 de marzo de 2020 ascendía el miércoles 28 a 380.976. De ese total, 372.721 figuraban como “recuperados”, según el Sinae. “¿Están recuperados?”, cuestionó Toledo, en referencia a la cantidad de pacientes que presentan síntomas que se prolongan en el tiempo, incluso semanas después de obtener sus hisopados negativos o sus altas médicas tras atravesar la enfermedad. “Hay mucho para hacer”, agregó.
“El objetivo general de la asociación es la realización de un control y seguimiento integral a los pacientes que luego de haber sido contagiados por el coronavirus Sar-Cov-2 y contraer la enfermedad, fueron dados de alta”, expresaron los fundadores de la asociación en un documento que presentaron ante la Alianza de Pacientes y que compartieron con Búsqueda.
Como puntapié inicial, la asociación lanzó una encuesta anónima para personas o familiares de personas que hayan sido diagnosticadas con Covid-19. Sandra Toledo, la hija de Alfredo, quien está encargada de la encuesta, contó que hasta el miércoles habían recabado cerca de 100 respuestas. “Recién lo estamos moviendo, la asociación es muy nueva, y a veces falta la confianza de la gente”, aclaró. Para darle mayor visibilidad al cuestionario virtual están realizando contactos con prestadores de salud para que lo difundan entre sus socios.
Si bien las respuestas son pocas en comparación a la cantidad de gente que padeció la enfermedad, ya comienzan a presentarse algunas tendencias. Alrededor de 35% respondió que padeció o todavía padece cansancio extremo, y 16% nota una disminución de su capacidad pulmonar. Son “datos superpreliminares, que pueden cambiar en la medida que aumente el número de respuestas”, aclaró Sandra. Pero estas tendencias dan cuenta de que no todos los pacientes Covid se recuperan de la misma forma, ni todos logran el mismo estado físico que tenían antes de la enfermedad. Estas secuelas forman parte de lo que se conoce como “síndrome pos-Covid”, que afecta a 10% de quienes tuvieron el virus, según informó Búsqueda en mayo.
Rehabilitados
Habían surgido en ese entonces dos iniciativas para la rehabilitación de pacientes con “síndrome pos-Covid”, una pública y otra privada. La pública estaba a cargo del Banco de Seguros del Estado (BSE), que creó un centro de rehabilitación, en principio, para responder ante una posible saturación de los CTI de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE). El objetivo era poder trasladar pacientes que ya habían pasado determinado tiempo en esos CTI y comenzaban a presentar señales de mejoría al centro del BSE para su recuperación.
Búsqueda habló el martes 27 con Fernando Repetto, subgerente general del BSE, quien informó que hasta el momento el centro de rehabilitación había recibido 84 pacientes de CTI de ASSE, de 52 años de edad promedio. Del total, 54 ya habían sido dados de alta, por lo que quedaban internados unos 30. En tres casos, pacientes que estaban en manos del BSE tuvieron que reingresar a los CTI por descompensaciones respiratorias, contó Repetto. Pero, como contrapartida, todos los que recibieron el alta médica salieron del centro de rehabilitación pudiendo caminar, respirar y valerse por sí mismos. El promedio de estadía de los pacientes fue de alrededor de 20 días, y algunos de ellos ahora continúan con fisioterapia y ejercicios de respiración en sus casas. El tratamiento hasta ahora, según Repetto, “ha sido muy satisfactorio”.
Jorge, de 66 años, decidió recurrir a una iniciativa privada, sobre la que también informó Búsqueda en mayo. Tras haber atravesado el virus Covid-19, vivió “un pos-Covid muy complicado, sin ganas de comer nada, con una debilidad total”, contó a Búsqueda. En poco tiempo, bajó nueve kilos de peso. Además manifestó problemas a nivel psíquico, sensación de desorientación e incoherencias al hablar. Hace cuatro semanas inició su proceso de recuperación en el centro de rehabilitación que fundaron Álamos y Bienestar Fisioterapia Personalizada (FP) y en la actualidad se siente “recuperado casi totalmente”. Contó que lleva una alimentación normal y que puede “caminar una hora a diario sin problemas” mientras que antes “no podía caminar ni media cuadra”.
Jorge es uno de los 20 pacientes que, hasta el momento, han pasado por ese Centro de Rehabilitación Pos-Covid, que empezó a funcionar a principios de junio. En este caso, la mayoría eran personas que habían atravesado la enfermedad pero sin riesgo de vida, y tenían entre 55 y 85 años. Solo uno había estado en un CTI. Entre los 19 restantes, había quienes habían estado en cuidados intermedios y otros que habían transitado la enfermedad en sus casas.
La estrategia fue la misma que en el centro del BSE: el tratamiento encabezado por un equipo multidisciplinario, también con la fisioterapia como fuerte. Uno de los requerimientos más frecuentes fue la “reeducación respiratoria”, contó a Búsqueda Pablo Biempica, director de Bienestar FP. “Venían con una sed de aire, provocada más que nada por la ansiedad de que les falte el aire. Pero uno los miraba, les medía los parámetros como frecuencia respiratoria, saturación de oxígeno, y no eran tan graves las condiciones”, matizó. Esos casos mejoraban de la mano de un fisioterapeuta, que “les enseñaba a respirar y se acababa ahí”, dijo el director de Bienestar FP.
Otra necesidad que se repitió en la mayoría de los pacientes fue la de fortalecer su musculatura, sobre todo en los miembros inferiores, que sentían debilitados. Para eso se indicaron ejercicios aeróbicos, de fuerza y funcionales. “Con eso los estamos sacando, y realmente andan bien”, subrayó Biempica.