Un Tribunal de Apelaciones confirmó la semana pasada la sentencia de primera instancia que condenó a la senadora nacionalista Verónica Alonso a pagar más de US$ 30.000 a una imprenta por facturas impagas.
Un Tribunal de Apelaciones confirmó la semana pasada la sentencia de primera instancia que condenó a la senadora nacionalista Verónica Alonso a pagar más de US$ 30.000 a una imprenta por facturas impagas.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa imprenta Vistosul S.A. demandó a la senadora y a su esposo, Marcel Gerwer, por no haber saldado una deuda generada en el marco de las elecciones internas del Partido Nacional de junio de 2014. El equipo de Alonso había encargado a la empresa trabajos de imprenta, como volantes, afiches y listas, que después no se habrían pagado. El juez civil Federico Tobía hizo lugar al reclamo y en abril condenó a Alonso y a su marido a pagar al titular de Vistosul, Martín Nyczka, US$ 31.780 (Búsqueda Nº 1.922).
La pareja apeló la decisión argumentando que los trabajos que reclamaba la imprenta fueron para listas que la apoyaron y que estaban vinculadas a la Iglesia Misión Vida, pero que se manejaban de manera independiente a la senadora. Para probarlo solicitaron a la Justicia que citara a declarar al pastor Jorge Márquez, cara visible de dicha Iglesia, quien supuestamente se había hecho cargo del pago de los trabajos. También sostuvieron que quien había firmado las facturas era Gabriel Cunha, quien no tenía poder de representacio´n del matrimonio, y que, contrario a lo que sostenía el reclamante, este no era el jefe de campaña de Alonso.
No obstante, el Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 7º turno, integrado por los ministros Edgardo Ettlin, Cristina Cabrera y Beatriz Tommasino, rechazó la defensa de Alonso.
En una sentencia firmada el 6 de diciembre, el tribunal sostuvo que quedó probado en el juicio la representación, que Cunha ejerció, “en los hechos”, al encargar los trabajos a la imprenta. “Los verdaderos titulares de la relacio´n contractual fueron los demandados, en cuyo provecho y por cuya orden se realizaron los trabajos de impresio´n encomendados”, concluyeron los ministros. También señalaron que la pareja no demostró el supuesto pago de los trabajos por parte de la Iglesia Misión Vida y consideraron improcedente para un segunda instancia la declaración de Márquez.
Consultada sobre el tema, Alonso dijo a Búsqueda que antes de conocer el fallo ya había dado dinero a su abogada para que, en caso de que se confirmara la condena, pagara “inmediatamente”.
“Habló la Justicia. Y por lo tanto ya está. Para mí lo jurídico está por encima de cualquier cosa, la ley es la ley. Y se resolvió. Lo que sí me queda claro es que el que paga mal, paga dos veces”, afirmó.