El gobierno no encuentra explicación para la baja pronunciada que se registró en las últimas semanas en los precios al productor en el mercado de haciendas gordas para faena y asegura que no se quedará pasivo si esa situación se mantiene. Mientras, desde la industria frigorífica se sostiene que en 2013 se trabajó a pérdida, que la situación “no da para más” y que nadie puede obligarlos a faenar 5.000 reses por semana si los números no les dan