La gira Angus, realizada este viernes 6 y sábado 7 por Rocha, mostró rodeos versátiles y productivamente potentes, eficientes, rentables y sostenibles.
Angus Uruguay convocó a conocer los establecimientos productivos de las familias Branaa, Moreira y Amaral
La gira Angus, realizada este viernes 6 y sábado 7 por Rocha, mostró rodeos versátiles y productivamente potentes, eficientes, rentables y sostenibles.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa gira inició con la visita a la familia Branaa, que mostró su sistema productivo en los establecimientos El Gurí, El Puente y Palmar Grande, donde trabaja en base a campo natural, priorizando la selección de animales rústicos, de tamaño moderado, y con buena eficiencia alimenticia. Su enfoque se centró en biotipos adaptados a condiciones extensivas, donde la fertilidad, longevidad y facilidad de parto son clave.

La empresa maneja 12.702 hectáreas en Maldonado y Rocha. Destina 8.801 hectáreas a la ganadería y unas 355 hectáreas a la forestación, entre otras explotaciones. La mayor parte del área (55%) está cubierta de campo natural, y en 28% de la superficie se hacen mejoramientos extensivos. En el resto del área se siembran praderas largas, en base a festuca y dactylis.
La firma insemina el 100% del rodeo Angus, con toros negros de origen estadounidense, y repasa con toros propios, buscando facilidad de parto, pero también con énfasis en el peso adulto, altura de las hijas y buen engrasado, este último punto pensando en el invierno.
El asesor Gustavo Marella, comentó a Agro de Búsqueda que “hacemos foco en las cría vacuna, entorando 6.000 vacas, y el 100% de la reposición son vaquillonas de 15 meses. La carga total es de 0,64 vientres servidos por hectárea.
“Estamos trabajando con pastoreo racional en modalidad de parcelas. Se pastorea una por día, y se hace un manejo diferencial en base a los vientres preñados, buscando destetar un ternero y que se vuelva a preñar”, describió.
El establecimiento Don Néstor, de la familia Moreira, desarrolla un planteo de cría en base a vacas Angus funcionales, con buena conformación, patas, ubres y facilidad de parto. El sistema se apoya en campo natural y praderas mejoradas, integrando verdeos y una estrategia forrajera planificada.
Se realiza inseminación artificial a tiempo fijo (IATF), y se busca preñar vaquillonas de 15 meses, con vacas en buena condición corporal y terneros correctamente desarrollados al destete.
La gestión sanitaria es rigurosa, y los índices productivos son medidos y evaluados de forma permanente, logrando una preñez promedio de 87% en los últimos años.
La eficiencia reproductiva es un eje del sistema: preñez, parición y destete son monitoreados como indicadores clave. Las decisiones se toman con respaldo técnico, en un modelo que combina tradición ganadera con planificación y tecnología reproductiva.
El principal del establecimiento, Laureano Moreira, señaló que buscó mostrar los rodeos generales SA y el pedigrí, destacando el uso de datos en campos duros, donde la raza se adapta bien.
La jornada del sábado comenzó en el establecimiento Viejo Tito, de Rodrigo Amaral, dedicado a la ganadería bovina, ovina y a la cría de caballos Criollos, un ejemplo de cómo diversificar sin perder eficiencia, aprovechando los recursos.
El núcleo productivo está en el rodeo Angus criado sobre campo natural, con manejo rotativo, donde se priorizan animales de buena estructura, rusticidad y fertilidad.
El manejo sanitario se organiza en función de un calendario preventivo, adaptado al entorno, y la selección genética apunta a la adaptabilidad y al rendimiento funcional.
El establecimiento cuenta con 901 hectáreas. Poco más de 700 de campo natural y el resto de pasturas intensivas. Se realiza un entore de 60 días entre diciembre y febrero, con un índice de preñez que se ubica entorno al 85%, realizando el destete de terneros cuando tienen aproximadamente 190 kilos.
El criterio de selección se basa en vacas altamente productivas, fértiles con buen sello racial y moderado peso adulto, indicaron sus titulares.
La gira finalizó en La Tapera, de Milton Amaral, donde se expuso un modelo de producción orientado a la eficiencia técnica, con fuerte incorporación de herramientas de gestión. Ubicado sobre basalto superficial y campo natural, el sistema integra verdeos, praderas, rotación de potreros y suplementación.
La reproducción se maneja con precisión: uso de IATF, transferencia de embriones de origen estadounidense, canadiense y argentino, con control ecográfico y seguimiento de indicadores como preñez, parición y destete. Se monitorean variables forrajeras y los registros individuales permiten tomar decisiones basadas en datos.
El 68% del predio se destina a la forestación (área arrendada), 2,5% es de producción forestal propia, en 5,8% del área se siembran verdeos y praderas, 8,3% corresponde a campo mejorado, y el resto es campo natural (14,5%).
La producción ganadera se dedica básicamente a la cría. El 40% de los animales es de pedigrí, y el resto cruzas y generales. Los terneros se destetan a los 4 o 5 meses, pesando unos 185 kilos. El exceso de producción de terneras y las vacas falladas se vende –las vacas cuando pesan 450 kilos–. Y el porcentaje de preñez en los últimos años osciló entre 85% y 92%.
Además, La Tapera tiene un programa genético con la cabaña argentina Santa Lucía, que permitió la transferencia de 450 embriones.