La estabilidad del buen negocio de la cría en los últimos años permitió que las empresas que se dedican a la producción de terneros realicen inversiones para producir más y mejor. Así lo analizó el consignatario Carlos de Freitas, al ser consultado por Agro de Búsqueda. “Si sacamos este último año de valores muy buenos, y miramos para atrás, el criador ha tenido una estabilidad de cuatro o cinco años, que para mí es fundamental. Para cualquier intensión de desarrollo del sector ganadero eso es lo primero, es lo básico”, sostuvo el empresario, expresidente de la Asociación de Consignatarios de Ganado (en dos períodos) y de Plaza Rural.
Además, subrayó que este incremento de la producción de terneros fue acompañado por un mejoramiento genético “muy importante”. De Freitas analizó que “para todo este desarrollo uno precisa volumen de terneros, pero además de buena calidad, con carcasas que tengan una recría rápida, y que a edades muy jóvenes lleguen a los kilos que nos exigen los compradores. Y esto es lo que está sucediendo”.
“Sin dudas hay una evolución de la cría. Acepto que es lenta, pero es un sector que tiene que sortear todos los ciclos biológicos, no los puede cambiar. Y si bien es el sector más conservador, uno ya palpa en los números de los terneros y también al recorrer el país, que hay cambios”, dijo el consignatario.
En tal sentido, comentó que “hay una transformación paulatina en la cría, que ya produce verdeos para sus terneros, para las vacas de segunda cría, cosas que antes no se veían”. Agregó que “estas cosas no pasan por decreto, sino porque es buen negocio. El criador hace cuatro o cinco años que tiene un negocio estable. Acepto que de repente no es tan rápido como uno quisiera, pero hay un cambio sustancial”.
Demanda de carne
En la semana del 22 al 28 de junio el precio promedio de la tonelada de carne bovina de exportación fue de US$ 5.792, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Durante todo el semestre se ubicó por encima de US$ 4.690 por tonelada, mientras que el año pasado cotizó en el eje de US$ 4.000, y en 2023 tuvo mayores oscilaciones, de U$S 4.000 a U$S 4.700 por tonelada.
De Freitas comentó que “todo el mundo le pone un signo de interrogación al actual escenario de valores, porque hace poco vivimos algo parecido y fue como una burbuja”. Aunque consideró que esta vez “tiene un poco más de sustento, porque se basa en los valores y la demanda del exterior, algo que es totalmente comprobable, que hacen que el mercado tome un dinamismo y logre este nivel de precios importante”.
También expresó que “todos sabemos que esto no va a durar para siempre”. De todos modos, opinó que “en el corto y mediano plazo no se avizora nada que pueda hacer que esto cambie”.
Señaló que “hay una necesidad de carne muy importante, principalmente en Estados Unidos y Europa”, mercados que pagan precios altos, y donde están teniendo problemas de bajos stocks de carne y de ganado.
De Freitas también destacó la virtud de la calidad de la carne uruguaya, además de sumar mercados desde hace muchos años. Por otra parte, señaló que los países competidores de la región también han trabajado para acceder a mercados a los que el único país del Mercosur que accedía era Uruguay. Aunque valoró que Uruguay tiene la ventaja de ser un país chico, con mayores garantías de sanidad e inocuidad, a través del sistema de trazabilidad, y con la experiencia de estar hace más años en esos mercados más exigentes.
Ganado a faena
Consultado sobre la intensión de la industria frigorífica de realizar más negocios directos con los productores, dejando de lado el servicio del consignatario. De Freitas respondió que “eso se percibe”.
Reflexionó sobre la evolución que tuvo la industria frigorífica en los últimos 20 o 25 años en Uruguay. “La transformación que ha tenido el sector cárnico, y principalmente la industria frigorífica, es enorme”, sostuvo.
Y recordó una frase que le dijo un industrial, “que trabajó en la transformación de la industria”, hace unos años: “El consignatario que cumple bien su función es una herramienta fundamental para que la industria consiga la materia prima”.
Agregó que en el proceso de transformación “la industria no es la misma de hace 20 años, hay otros actores que juegan de otra manera, pero creo nuestra profesión está totalmente vigente”.
También comentó que “hay gente que se corre de las funciones de nuestro rubro, que no cumple bien su trabajo, y suceden cosas que no corresponden”.
De Freitas destacó que los consignatarios “actúan en el mercado desde hace años, tienen la información del día a día, en un mercado con muchas variables y distintas necesidades en los diferentes escenarios”. Agregó que cumplen un rol de “asesoramiento al productor y a quien precisa la materia prima, basados principalmente en la confianza”.
También comentó que “la actividad y dinámica del mercado te hace cambiar, porque hoy hay que manejar muchísima información, para poder dar un consejo y comercializar un ganado como corresponde”.
“Siempre digo que vender un ganado no solamente es lograr un precio, hay muchísimos componentes más, que permiten que se concrete un buen negocio para las dos partes”, expresó el empresario.
Fondos ganaderos
Otra particularidad de este año fueron las caídas de los fondos ganaderos, denunciados por estafas y apropiación indebida. Para De Freitas “el negocio ganadero no ha cambiado mucho a pesar de todo esto”. Y comentó que esos lugares que fueron dejando los fondos (en ganados y campos) los ocuparon otras empresas ganaderas.
“Reconozco que este es un negocio que se basa en la confianza, y esto no es buena cosa. Porque el activo fundamental que precisa un escritorio rural o una empresa consignataria es la confianza. No es la primera vez que pasa, y no creo que sea la última”, opinó.
Negocio Marfrig-Minerva
El negocio de venta de frigoríficos de Marfrig a Minerva, es otro de los temas que está en el centro de la agenda desde hace varios meses. A propósito, De Freitas dijo no tener dudas de que “cualquier circunstancia que genere concentración en un mercado como el uruguayo le hace mucho mal, y eso lo tienen claro todos los actores”.
Aún con la adquisición de Frigorífico Colonia por parte del grupo indio Allana, opinó que “hay que tener mucho cuidado”. Advirtió que “la concentración es malísima, porque puede producir circunstancias que afecten la cristalinidad del mercado”.
“Tenemos ejemplos en la región, de lo nefasto que ha sido esto. No tengo la menor duda de que sería totalmente nefasto que una empresa concentre más del 40% del mercado”, enfatizó.
El consignatario insistió en “mirar hacia atrás y ver todo el desarrollo que ha tenido la industria frigorífica en Uruguay. Todas las evoluciones traen dolores, y vaya si esta lo ha traído. Hay que recordar los problemas que vivimos al principio de la década del 90. Por eso creo que tirar todos estos logros por la borda sería un disparate”.
Plaza Rural
Como socio de Plaza Rural, empresa líder en venta de ganado por pantalla, De Freitas destacó que “una característica del grupo es la constante búsqueda de herramientas nuevas para facilitar los negocios. En eso hemos estado siempre de la mano con el Banco República, que nos acompañó en generar nuevas herramientas”.
Destacó el compromiso de cada directiva en esa línea, así como la unión del grupo durante estos 25 años. “Somos empresas competidoras, pero hemos mantenido una unión para generar este liderazgo”, finalizó.