La zafra lanera 2024-2025 concluyó con señales mixtas. Si bien el mercado mostró firmeza en la colocación de la producción, los valores promedios mantuvieron una tónica estable, con apenas leves variaciones respecto al ciclo anterior.
Los productores aceptaron precios que el año pasado no validaban, y se descongestionó el stock en los galpones
La zafra lanera 2024-2025 concluyó con señales mixtas. Si bien el mercado mostró firmeza en la colocación de la producción, los valores promedios mantuvieron una tónica estable, con apenas leves variaciones respecto al ciclo anterior.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa principal lectura que deja el balance del período es que la demanda, aunque moderada, logró absorber un volumen significativo de lana —incluso de stock acumulado— y que el productor, en muchos casos, optó por convalidar precios razonables para salir al mercado.

La Unión de Consignatarios y Rematadores de Lana del Uruguay, publicó los precios promedios registrados entre junio de 2024 y mayo de 2025. El informe destaca una demanda sostenida, que permitió dinamizar el mercado, aún en un contexto internacional complejo y atravesado por conflictos geopolíticos, inflación global e incertidumbre comercial entre China y Estados Unidos.
“El productor validó valores y salió con el stock”, resumió el presidente de la Unión de Consignatarios y Rematadores de Lana del Uruguay, Santiago Onandi. El responsable del departamento de Lanas de Zambrano & Cía afirmó que en la zafra que acaba de concluir “todo lo que se quiso vender, se vendió”, especialmente en el tramo final.
Lanas finas de 17,5 micras, con grifa verde, alcanzaron precios de entre US$ 6,90 y US$ 7 por kilo base limpia. En el segmento de 19 micras, las referencias rondaron los US$ 5. Y para lanas de 27 a 29 micras, hubo operaciones a precios que se ubicaron entre US$ 0,80 y algo más de US$ 1, también con grifa verde. Estas cotizaciones fueron sensiblemente mejores que las de ciclos anteriores.
Un elemento clave fue la reactivación de la demanda por lanas medias y gruesas, que permitió descongestionar galpones que venían acumulando entre tres y cinco zafras de esquila. Onandi reconoció que el repunte fue gradual, pero efectivo.
“El mercado se limpió, tanto en los galpones de productores como de exportadores. El productor terminó aceptando valores que hace un año rechazaba”, confirmó. Incluso señaló que lanas de 22 a 24 micras, si bien fueron menos demandadas, también encontraron salida, aunque a precios más contenidos.
El presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Alfredo Fros, coincidió en que el balance de la zafra lanera “fue positivo” en términos de fluidez comercial. Afirmó que “el stock estaba haciendo daño”, porque “tener cinco o seis zafras en un galpón no es sano para nadie”. Y destacó que en esta zafra “se pudo colocar todo lo que se quiso vender”.
Para Fros, el descongestionamiento es el primer paso para que el mercado empiece a recuperar precios en el mediano plazo.
En cuanto a calidad, los informes reflejan un año “complicado”, según Onandi. Subrayó que las lluvias impactaron en la limpieza de las lanas, con rendimientos al lavado más bajos, sobre todo en zonas de mayor acumulación hídrica. Sin embargo, las primeras esquilas de la zafra 2025-2026 –de algunos productores que esquilan temprano– muestran indicios alentadores en calidad y uniformidad, aunque todavía es pronto para afirmarlo con datos consolidados.
El análisis de la gremial de consignatarios laneros también confirma el diferencial que sigue marcando el acondicionamiento. Las lanas con grifa verde continúan obteniendo precios sustancialmente más altos. Por ejemplo, un lote de lana de 23 micras, con grifa verde, se posicionó en el eje de US$ 2,20 a US$ 2,30 por kilo, mientras que lotes sin acondicionar quedaron sensiblemente por debajo de ese precio.
Incluso, aquellas certificadas con protocolos de bienestar animal, como RWS, llegaron a cotizar entre US$ 1,50 y US$ 1,60 más, dependiendo del caso.
A nivel global, Onandi destacó la estabilidad del Indicador de Mercados del Este, que promedió US$ 7,50, con colocaciones por encima del 90% en los remates australianos. Y aunque la guerra comercial entre China y Estados Unidos sigue generando nubarrones, el mercado lanero internacional no ha vuelto a caer como en ciclos anteriores. “La lana ya no tenía mucho más margen para bajar, y eso contuvo la caída”, explicó.
Con menos stock mundial disponible –Uruguay incluido–, una menor oferta esperada en la próxima zafra y señales de recuperación en el consumo europeo, el panorama para muestra un cauteloso optimismo.
“Apostamos a ir recuperando los niveles de la zafra 2019-2020, y ojalá podamos volver, en algún momento, a los valores de 2018”, auguró el presidente de la Unión de Consignatarios de Lana.