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    viernes 07 de junio de 2024

    La Cigale, la heladería tradicional que no quiere dejar de serlo

    Con más de 50 años, La Cigale es una de las empresas uruguayas con más trayectoria en el mercado local

    ¿Quién dijo que no se toma helado en invierno? Magdalena Lorenzo, CEO de La Cigale, es la persona ideal para dar cuenta de los cambios en los hábitos de consumo del helado por parte de los uruguayos. “Cada vez se consume más helado en invierno” y “se toma como postre o parte del postre”, señala.

    Para La Cigale, heladería gourmet­ de tradición artesanal italiana, con más de 50 años de trayectoria, esto constituye un desafío más para seguir buscando la innovación, adaptándose a las tendencias de un mercado en constante cambio, a través de las mejores materias primas y sabores. Dulce de leche con sal marina, frambuesa a la pana con veteado de chocolate blanco, los sabores sin azúcares agregados y el affogato son algunas de las nuevas opciones que La Cigale ofrece para seguir conquistando al público uruguayo, también en invierno.

    ¿Cómo se consume el helado en Uruguay?

    Los uruguayos han ido cambiando los hábitos de consumo del helado. A la experiencia gratificante de ir a tomar un rico helado a la heladería se ha sumado una tendencia de consumir el helado artesanal como postre o como parte del postre, por ejemplo, una tarta de manzana con un buen helado de vainilla. Las familias uruguayas, además del clásico paseo de ir a tomar un helado al local, tienden a llevar el helado para la casa. Es un postre rico y muy práctico, hecho con ingredientes naturales.

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    Magdalena Lorenzo, CEO de La Cigale

    Magdalena Lorenzo, CEO de La Cigale

    ¿Los sabores que más se consumen en verano son los mismos que en invierno?

    En general, los frutales son más de verano. En invierno, hay una tendencia a irse más al dulce de leche con nueces, al chocolate con almendras, al pistacho. Por supuesto, hay sabores que son un clásico, como el dulce de leche y la frutilla al agua, que nosotros hacemos con frutilla natural y la gente lo toma todo el año. La vainilla es elegida por nuestros clientes también para consumir todo el año, es muy valorada por su calidad, ya que utilizamos chauchas de origen Madagascar. Estamos convencidos de que las materias primas de origen garantizan una calidad inigualable y en definitiva un helado gourmet.

    ¿Se puede decir que el consumo del helado se desestacionalizó?

    Se puede decir que venimos en un lento proceso de desestacionalización. Cada vez más se consume helado en invierno y las heladerías artesanales apuestan a mantenerse abiertas y ofrecer distintas opciones. Por ejemplo, nosotros ahora vamos a relanzar el affogato, que es café con helado. La Cigale ofrece una gama de cafetería y pastelería durante todo el año con opciones para combinar con helado. El affogato es una forma de fundir la cafetería con nuestra esencia, es algo muy gourmet. Y nuestro chocolate caliente, un clásico, apreciado por su intenso sabor.

    ¿Hay alguna otra innovación que estén lanzando o que hayan lanzado recientemente?

    Uno de nuestros sabores nuevos es el dulce de leche con sal marina. En lo que son los postres gourmet, hoy existe una tendencia a incorporar la sal. En este sentido, nosotros lanzamos ese sabor, que es muy bien valorado por nuestros clientes. Además, hemos incorporado toda una línea de sabores sin azúcares agregados, apto para diabéticos. Siguiendo la tendencia de lo natural y lo saludable, lanzamos también una línea de paletas veganas para ese nicho de consumidores, que cada vez son más. La última innovación es nuestra línea de barquillos y cucuruchos, a la venta en heladerías y supermercados.

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    Usted es la segunda generación de la familia al frente de la empresa. ¿Qué impronta le gustaría darle a su gestión?

    Considero muy importante mantener la tradición de gelateria italiana, incorporando elementos de innovación en todas las áreas, tanto en la gestión de la empresa como en seguir las tendencias en el mundo gourmet. Es decir, mantener la tradición gourmet, seguir siendo una heladería que produce helados de buena calidad, con muy buena materia prima, con los mejores procesos y tecnologías de producción artesanal. También me parece importante mantener los valores como empresa familiar y al mismo tiempo captar los mejores talentos en cada área, profesionalizándonos y apuntando al continuo crecimiento.