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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáQuien suscribe expone un hecho que es de interés y que nos somete al deterioro que sufrimos en cuanto a la no preservación del acervo histórico.
En la segunda década del siglo XX se creó el Museo Policial en la Jefatura de Policía de Montevideo, que ocupaba un sector de la antigua casa de gobierno Palacio Estévez. Luego se lo trasladó al local de la extinta Jefatura de Policía de Montevideo, inaugurado el 16 de noviembre de 1940 a las 18.30 en las actuales calles Quijano y San José.
El museo comenzó a recibir documentos, uniformes, armamento, productos del delito (entre ellos, una rudimentaria fotografía que mostraba un arma blanca —cuchillo— donde en su hoja se observaba una imagen con muy poca nitidez que al ser analizada pacientemente había delatado al autor; la explicación era que en el momento de introducirla en el cuerpo la acción del sol y la sangre generaron una reacción química), decomisos de juegos clandestinos, alambiques, elementos de la famosa primera fuga del Penal de Punta Carretas, perpetrada mediante un túnel, el cuerpo embalsamado de Zorro, el valiente y noble can. Los primeros microscopios comparadores, las puertas y municiones del luctuoso episodio del edificio Liberaij. El proyectil que diera muerte a Delmira Agustini.
El museo se ornamentaba permanentemente con objetos que fluían desde todo el país con una historia detrás. Ocurría tristemente que por razones de servicio se lo trasladaba de dirección y se deterioraron piezas; pese al esfuerzo del personal allí destinado con un muy magro presupuesto, fue reubicado en Avda. Uruguay, entre Julio Herrera y Río Branco. Allí subsistió hasta los años 1990, donde por una decisión política se lo desmanteló y su acervo fue diseminado sin registro; entre ellos, algunas armas fueron al primer piso del Ministerio del Interior, otros fueron depositados; y al consultar se argumentaba que el combate a la delincuencia no ameritaba un museo.
En el año 2013 elevamos un anteproyecto de Creación del Centro de Estudios Históricos Policiales (que embrionariamente refería al museo). Se aprobó pero no funcionó, continuamos sin visualizar la esperanza de un futuro mediato. Locales institucionales céntricos y desocupados existen y quizás en un futuro (que no sea lejano) tengamos un museo policial virtual, con profesionales, presupuesto e integrado a la Red de Museos.
Juan D. Balbis
Comisario Mayor (r.)