Sr. director:
Sr. director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa capacidad de adaptación humana es la habilidad de las personas y de la especie para modificar sus actos, su cuerpo, su mente o su cultura con el fin de responder con éxito a los cambios, los problemas o los nuevos retos del entorno sin perder el equilibrio interno.
Tipos de adaptación humana:
Esta capacidad es lo que permitió la supervivencia del humano desde sus orígenes hasta nuestros días, adaptándonos a todos los climas y situaciones.
Pregunté a la IA si esta capacidad viene en el ADN y esto respondió:
Sí, pero sólo en parte. La capacidad de adaptación humana no está determinada al 100% por el ADN, sino que es el resultado de una interacción constante entre tus genes, el entorno y tus decisiones personales.
Para entender cómo funciona, la ciencia divide esta capacidad en tres niveles:
1. Lo que ya viene escrito (el ADN)
Tu código genético te da las herramientas básicas para poder adaptarte. No heredas “la adaptación” a un problema específico, sino la flexibilidad para responder a él.
2. Los “interruptores” de los genes (la epigenética)
Tú no puedes cambiar la secuencia de tu ADN, pero tu estilo de vida y el entorno sí pueden cambiar cómo se lee ese ADN. Esto se conoce como epigenética.
3. La ventaja humana (adaptación cultural)
A diferencia de otros animales que dependen casi exclusivamente de la evolución biológica para sobrevivir, los humanos tenemos la capacidad de aprender y transmitir cultura. Si el clima se vuelve extremadamente frío, nuestro ADN no cambia de inmediato para darnos pelaje; en su lugar, usamos la mente para fabricar ropa térmica y calefacción.
En resumen: el ADN te da el potencial de adaptarte, pero tu entorno y tus experiencias determinan cómo se activa ese potencial.
Continúo yo:
Como nos enseña el piso del templo con su blanco y negro, siempre hay alguna baldosa negra y, en mi opinión, esta capacidad viene con un gran riesgo. Intentaré ejemplificarlo con algunos casos.
Adaptación a la esclavitud, como enseña la historia universal, muchos pueblos conquistados y esclavizados se adaptaron por años a su situación.
Piensen en los comienzos del nazismo en Alemania, los judios que vivían en ese país y también en el resto de Europa, la mayoría de ellos fue adaptándose, unos pocos percibieron el peligro y emigraron, y todos conocemos cómo terminó esa historia.
Creo que todos conocen el mito de la rana, se compone de tres tiempos:
1. El agua fría: La rana entra en una olla con agua a temperatura ambiente y se siente cómoda.
2. El calor lento: El fuego sube de a poco; la rana ajusta su cuerpo al cambio sutil y sigue nadando.
3. El final fatal: Cuando el agua llega al hervor, la rana ya está muy débil o aturdida y muere sin reaccionar.
La moraleja: advierte sobre el peligro de tolerar o acostumbrarse a situaciones dañinas o tóxicas que empeoran de manera gradual.
En mi opinión, a nuestra sociedad le viene sucediendo algo similar. Desde por lo menos 40 años atrás, nos venimos adaptando a la decadencia cultural, al aumento de la violencia en el trato, al aumento de la mugre en la ciudad, al aumento de la inseguridad, al aumento del narcotráfico y a otros males con los cuales convivimos.
Tal vez sea un buen momento para despertar…
Guillermo Así