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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPeñarol campeón del siglo XX (esta declaración fue otorgada por la IFFHS y avalada por la FIFA). Peñarol ganó las Copas Libertadores 1960, 1961, 1966, 1982 y 1987. Ganó las Copas Intercontinentales 1961, 1966 y 1982. Ganó la Supercopa de Campeones intercontinentales 1969. Cuánta gloria, cuánto orgullo sentía el hincha aurinegro. Era un placer ver jugar al club en la década del 60 principalmente. Y qué dirigentes: el Cr. Gastón Guelfi, el Sr. Washington Cataldi y más adelante el Cr. Damiani.
Qué lejos de todo eso está el club actualmente, ¿qué pasa que se cayó tan bajo? Deportivamente es un desastre, no se juega a nada, no hay un plan de juego, no hay jugadas preparadas y no hay un equipo titular.
¿Qué es lo que entrenan entre semana? Porque con el “vamo arriba, esto es Peñarol” no se ganan los partidos. El presidente actual siempre declaró que el técnico se iba a ir cuando se terminara su mandato. No creo que haya un presidente en el mundo que exprese semejante cosa, porque los técnicos son rehenes de los resultados; si no se logran los mismos, el presidente o la Comisión Directiva cesa al técnico y, si no lo hace, el propio técnico da un paso al costado, por el bien del club.
Pero en Peñarol sigue todo adelante más allá de los resultados. Desde que está el técnico actual ha sido una frustración tras otra, y de fútbol colectivo nada. Algunos dirán que en el 2024 se clasificó en la Copa Libertadores. Sí, es cierto, pero el que lo clasificó fue el jugador Leo Fernández, que con sus tiros libres definió varios partidos.
Peñarol quedó afuera de la última Copa Libertadores, no entró en la Copa Sudamericana y en muchos partidos de la liga local si lograba ponerse en ganancia, pasaba una línea de cinco en la defensa y hacía tiempo para mantener el resultado. Todo esto ante equipos semiprofesionales, como lo son varios de nuestra liga. Así se mostraba y se muestra Peñarol.
¿Qué pasa que nadie dice nada? La mayoría de los periodistas en las conferencias de prensa no le hacen una pregunta incómoda al entrenador, ninguno le pregunta si piensa renunciar. El grado de adulonería de algunos es realmente chocante.
Además, varios dirigentes dicen que no podría haber un técnico mejor para Peñarol. Pero, por favor, hay cientos de técnicos brasileños, argentinos y también uruguayos que son ampliamente mejores. Imaginen los lectores que si el entrenador actual es el mejor (con estos rendimientos y resultados), como serían los demás. Por favor, no queremos escuchar más ridiculeces.
El Campeón Uruguayo actual es Nacional, y nadie dice: hoy juega el campeón. Que Peñarol gane este Campeonato Uruguayo no borra para nada el desastre. Peñarol y Nacional se alternan en lograr este trofeo, por lo que no sería nada del otro mundo el obtenerlo. El aurinegro acaba de perder con Nacional en el Campeón del Siglo con 40.000 personas, y no vemos que se haya dramatizado para nada; y así se sigue, como si nada hubiera pasado.
También, en el pasado encuentro contra Boston River, el jugador Ferreira le hizo un tackle a un delantero rival y el árbitro que estaba apenas a un metro de la jugada llevó su mano al bolsillo para sacar la tarjeta amarilla y se dio cuenta de que ya tenía tarjeta y se arrepintió, lo cual constituyó un error o más bien un horror intencional. Estos errores arbitrales se vienen dando a favor de Peñarol desde hace bastante tiempo.
En la década del 60, si Peñarol perdía un partido, sus jugadores no salían a la calle porque sentían vergüenza. Qué distinto es todo ahora. El técnico Leo Ramos sacó campeón a Peñarol, y cuando los jugadores volvieron de la licencia perdieron los dos partidos contra Nacional en los Torneos de Verano. Esto provocó que cesaran inmediatamente a Ramos en razón de que no se podían aceptar dichas derrotas.
Sin embargo, ya está marcado en la historia de Peñarol el hecho de que bajo esta dirección técnica, el club no ganó durante 10 partidos consecutivos ante Nacional. ¿Esto tampoco molesta al hincha aurinegro?, ¿qué pasa en Peñarol? Parecería que nadie quiere al club, que lo que importa son las personas. Pero el club es de los socios y de sus hinchas.
Adriana C. Torres