En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En el último British Open disputado en el Royal Portrush Golf Club de Irlanda del Norte, el promedio de las dos primeras vueltas con el field completo de 156 golfistas fue de cinco horas y 20 minutos. Un verdadero disparate. En declaraciones poco habituales en el primer nivel de la mayoría de los deportes, el profesional inglés Tyrrell Hatton fue contundente: “Los golfistas deberíamos sentirnos totalmente avergonzados por la lentitud del juego”.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El jugador dijo ser consciente del impacto que había tenido la lluvia en la competencia, de las demoras por los paraguas y las toallas. Pero aun así insistió: “Jugar 18 hoyos en más de cinco horas es algo terrible, le estamos haciendo un mal terrible al golf”.
Más atrás en el tiempo, en 1994, al terminar la primera ronda del US Open prácticamente de noche, el legendario Arnold Palmer hizo declaraciones muy similares. “Estar más de cinco horas en una cancha de golf para jugar 18 hoyos es una verdadera locura. Hay que encontrar una solución en forma urgente”, dijo.
El problema, más de tres décadas después, está lejos de alcanzar una solución. Por el contrario, se ha transformado a todo nivel, ya sea profesional o aficionado, como el gran obstáculo que encuentra el golf para un mayor desarrollo.
La temporada oficial del PGA Tour, que finalizó 15 días atrás con la imposición de Tommy Fleetwood en el Tour Championship, estuvo marcada por una gran controversia entre varios jugadores por el juego lento. Sin embargo, las penas impuestas por esta irregularidad en el circuito profesional más importante del mundo, con los mejores árbitros y la mejor tecnología, son poco frecuentes.
Más de cinco horas para recorrer 18 hoyos es un tiempo que no se ajusta a la vida actual, y esta es la gran batalla que enfrenta hoy el golf para su real crecimiento y desarrollo.
Las entidades rectoras del golf a escala mundial, el Royal & Ancient (R&A) y la United States Golf Association (USGA), han venido trabajando en los últimos tiempos sobre el juego lento en forma metódica. En los diferentes reglamentos, los cuales tienen revisiones cada cuatro años, se han ido incorporando varias medidas con la intención de agilitar el ritmo. En ese sentido, el reglamento aprobado en el 2019 fue el que introdujo cambios más drásticos al incluir reglas específicas para mejorar y reducir el tiempo de juego.
Jugar sobre el green con la bandera puesta, la reducción del tiempo de búsqueda de una pelota perdida y el concepto de readygolf, con el cual se sugiere que el golfista que esté preparado juegue antes de que lo hagan el resto de sus compañeros de juego, son algunas de esas modificaciones.
En cuanto al último reglamento que entró en vigencia el 1º de enero de 2023 y estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, también en su regla 5 apunta al ritmo de juego. Aun así, para muchos el reglamento continúa siendo demasiado permisivo con los jugadores lentos, ya que difícilmente uno sea penalizado luego de las dos advertencias previas que debe recibir por parte de un árbitro.
Además, el último reglamento sugiere a los comités de campeonatos en canchas que tengan un importante tráfico de golfistas la adopción de una regla local que indique claramente la política de ritmo de juego. En dicha regla se puede establecer un tiempo máximo para completar una vuelta, una serie de hoyos y hasta un golpe (40 segundos). Esta regla local puede contener además una tabla con el ritmo de juego para cierta cantidad de hoyos, lo cual es de gran importancia para los árbitros y marshalls en la búsqueda de agilizar las competencias.
El gran inconveniente que esto presenta —y la realidad de la mayoría de los clubes de esta parte del mundo así lo indica— es la falta de personal idóneo para estar a lo largo de todo el día en la cancha controlando los tiempos.
La voz de un árbitro
Gabriel Cano es el responsable del sector golf del Club de Golf del Uruguay y es, además, árbitro oficial de la Federación Sudamericana de Golf con certificados de tercer nivel, el máximo que otorgan tanto el R&A como la USGA. Con estos antecedentes, Cano es una referencia de consulta permanente sobre las reglas de golf.
Consultado por Búsqueda sobre el juego lento, el árbitro internacional afirmó que se trata de “un problema a nivel mundial”. De acuerdo con su visión, “la transmisión de los campeonatos en directo por televisión” funciona como un “agravante” del problema. “Algunos golfistas piensan que, repitiendo la rutina de juego de sus ídolos, ellos van a lograr los mismos resultados, algo totalmente equivocado. Esa rutina de juego deben practicarla entre semana y no en los días de torneos, así es que vamos llegando a las cinco horas para jugar 18 hoyos”, dijo.
Por otra parte, Cano mostró sus reparos con el nuevo sistema de hándicaps que rige desde el 1º de enero de 2020. “El nuevo sistema amplió la base de golfistas llevando el tope de 36 a los 54 que son ahora, esto trajo que en un mismo día en una misma cancha convivan, por ejemplo, un jugador scratch con un principiante de 40 de hándicap. Esto hace muy difícil el control del ritmo de juego por las enormes diferencias que se dan entre los golfistas con el nuevo sistema. Hay que tener en cuenta que los principiantes en general no tienen claras las prácticas para lograr un buen ritmo de juego. Con el nuevo sistema de index, las barreras de entrada al golf ahora son considerablemente más accesibles”, agregó Cano.
En cuanto al accionar del R&A y la USGA, se manifestó de acuerdo con el trabajo que vienen realizando ambas entidades para mejorar la situación. “En el último reglamento, por ejemplo, se reduce el tiempo de búsqueda de una pelota perdida pasando de cinco a tres minutos. También cambió la forma de dropear una pelota, buscando que el golfista no se demore con este procedimiento. En cuanto al ready golf se ha observado que no funciona como se esperaba, ya que la mayoría de los golfistas continúa esperando que sea su turno para recién ahí ejecutar su golpe”, repasó.
Cano contó que el Club de Golf del Uruguay adoptó “la regla local, donde marca su política en cuanto al ritmo de juego”. Allí estableció “una tabla de tiempos con distintas penalidades”. Sin embargo, opinó que es necesario “personal capacitado” para que todo este trabajo pueda cumplirse de buena manera. “Volvemos al tema del comienzo”, concluyó.