La gestión del “día a día” en la Administración Nacional de Puertos (ANP) está en una “nebulosa” en el arranque de este período de gobierno, a juicio de algunos operadores, principalmente en las últimas semanas por la polémica política que terminó con la renuncia de la vicepresidenta del ente Alejandra Koch, tras conocerse las designaciones en cargos de responsabilidad de su esposo y de su chofer, además de la remoción de una veintena de mandos medios y superiores en el ente.
“No hay directorio conformado aún, no hay estructura en la ANP, el nepotismo está institucionalizado, ascienden políticos y gente por confianza y no por idoneidad o capacidad”, dijo otro ejecutivo que prefirió no identificarse.
El nuevo capitán de Puerto, que coordina los movimientos dentro de la terminal, no fue designado —lo que compete al Poder Ejecutivo, a instancias de la ANP— y su función está siendo cumplida por una comisión administrativa “sustituta”, sin “expertise” para hacerlo, informó el viernes 9 el programa No toquen nada de FM del Sol. Indicó, además, que dos navieras importantes eliminarán la escala en Montevideo de sus rutas.
Las críticas y la preocupación se mezclan con la opinión más mesurada de otros agentes, que afirman que el “ruido político” no generó inconvenientes en las órdenes y servicios dentro del puerto, porque el hecho de que no exista un capitán designado se suple con la labor que realiza la gerencia de Operaciones de la ANP. Indicaron que todos los días se asigna los muelles a los buques según el reglamento de atraque vigente.
Un barco porta contenedores ingresa al Puerto de Montevideo
El capitán de Puerto es la autoridad en lo relativo a operaciones y servicios, y cumple un rol clave para coordinar con otras instituciones presentes en el puerto y atender situaciones especiales
Nicolás Rodriguez / adhocFotos
En la misma línea, la gerenta de Comercialización de la ANP, Ana Rey, dijo a Búsqueda que el puerto “está trabajando y funcionando a la espera de completar su directorio”, pero alegó que se está planificando en diversas áreas de actividad.
La jerarca instó a “separar temas históricos internos” de la ANP porque “ningún barco deja de entrar si un funcionario cobró más o menos”. Agregó que el organismo está “en marcha, los procesos siguen y la operativa continúa” y “no hay barcos esperando”.
A su vez, dijo que la ANP está elaborando el presupuesto con todo el equipo e información comercial, y también se están estudiando iniciativas privadas.
Apuntó que salvo por los trasbordos, que han disminuido en el primer trimestre del año, el ente “está manteniendo el nivel de ingresos”. Igualmente, Rey reconoció que “hay muchos desafíos” en el puerto.
Renuncia
Koch, funcionaria de carrera de la ANP que en la anterior administración fue directora por el Frente Amplio en el ente y designada en este período como su vicepresidenta, renunció el viernes 2 tras la polémica provocada en torno a ascensos y remociones resueltas a la interna de la estructura. Un mes antes, la ministra de Transporte, Lucía Etcheverry, había ordenado que la ANP revirtiera la decisión de ascender al esposo de Koch a jefe de la División Planificación Estratégica Portuaria. En esa sesión, con los votos afirmativos de Koch y del nuevo presidente de la institución, Pablo Genta, también se había votado la remoción de una veintena de cargos y la designación de 22 gerentes, subgerentes y jefes.
La ministra también solicitó un informe a Jurídica de la ANP sobre el pago de tareas extraordinarias por parte de Koch durante su gestión como directora en la administración anterior, cuando pidió no cobrar como directora y reservar su salario como funcionaria, en el que cobraba un extra por unas tareas de jefatura que le habían solicitado en 2007. El País informó el viernes 9 que el expresidente de la ANP, Alberto Díaz, cobró entre 2010 y 2020 sueldos y compensaciones correspondientes al cargo de gerente general, en el que se había desempeñado anteriormente.
Koch y Genta.JPG
Una de las primeras sesiones del directorio en el actual gobierno, con Koch como integrante
ANP
A la interna del oficialismo, la situación en torno a Koch causó incomodidades políticas entre el Partido Socialista —al que pertenece la jerarca renunciante— y el Movimiento de Participación Popular.
El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, se refirió a un caso de “acoso” y “permanente obsesión por marcar y marcar”. En su carta de renuncia, Koch dijo que su situación fue manejada con “violencia y falta de respeto”, señaló que la anterior administración realizó asignaciones directas y que dejó unas 700 sin regularizar. Agregó que continuará en la estructura de la ANP, desde el lugar que se le asigne.
Por el momento, Genta, el presidente, es el único integrante del directorio del organismo, a la espera del nombramiento de un nuevo vicepresidente en sustitución de Koch y de que asuma el blanco Jorge Gandini, representante por la oposición.
Operativa complicada
Mientras a la interna del organismo y a nivel político se procesa ese “mar de fondo”, algunos temas operativos que ocurrieron en los últimos días en el Puerto de Montevideo generaron “nervios y preocupación” entre algunos exportadores, señalaron a Búsqueda fuentes empresariales.
“La semana pasada fue complicada por temas operativos en el puerto”, indicó un informante. Como ejemplo, mencionó que el buque portacontenedores Maipo se fue de Montevideo sin la carga de exportación luego de tres días de espera. “Nos preocupa mucho porque implica mayores costos, además de tener que comunicar retrasos” a los clientes, señaló.
Esa situación hizo que la gremial de exportadores transmitiera a las autoridades de la ANP la preocupación por la reprogramación de las cargas (“roleo”) en general, dijeron las fuentes. Explicitaron por escrito y telefónicamente los mayores costos logísticos que algunos casos puntuales implicaron y las dificultades financieras que acarrea el “roleo” para los exportadores, dado que el cobro del negocio también termina postergándose.
Contenedores en el puerto de Montevideo
Contenedores en el Puerto de Montevideo
Daniel Rodriguez /adhocFOTOS
Dada la difícil coyuntura que atraviesa el comercio internacional por la incertidumbre en torno a la guerra arancelaria declarada por el gobierno de Estados Unidos, los exportadores señalaron que este tipo de problemas operativos son un factor más “de riesgo” para la concreción de negocios.
Apuntaron que es probable que en la última semana existieran problemas adicionales de control o gestión, pero aclararon que no lo atribuyen solamente a la comidilla política en torno al episodio de Koch, porque consideraron que se arrastran desde antes.
En la misma línea, fuentes sindicales explicaron que el hecho de que un barco portacontenedor se hubiera ido sin haber sido atendido no responde a la falta de un directorio, ni a la ausencia de un capitán de Puerto o a temas de gestión, sino que es consecuencia del reglamento de atraque que rige en la terminal capitalina, enmarcado en el acuerdo firmado por la administración anterior con la empresa belga Katoen Natie, accionista principal de TCP. “Las obras están atrasadas respecto a lo estipulado y la terminal no da abasto para atender todos los barcos, y si no se derivan a otra terminal, el barco que quedó esperando más de un día se va por el gasto que significa estar varado, con la pérdida de trabajo que eso significa para el puerto”, comentaron.
Dijeron que, para parte de los funcionarios, los problemas que salieron a la luz pública producen descreimiento en la actividad portuaria y un clima de “nerviosismo” e “incertidumbre” en el personal de la ANP.