El dólar en la plaza uruguaya se debilitó levemente en los últimos días, una tendencia que es más marcada vista en la perspectiva de lo que va del año y tiene insatisfechos a los empresarios exportadores.
El tipo de cambio real efectivo tuvo en agosto una mínima baja mensual —de 0,1%—, según el índice de Búsqueda
El dólar en la plaza uruguaya se debilitó levemente en los últimos días, una tendencia que es más marcada vista en la perspectiva de lo que va del año y tiene insatisfechos a los empresarios exportadores.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn general, esa divisa es la que cobran los exportadores por sus ventas al exterior y, cuando van al mercado cambiario a convertirla por pesos para pagar salarios, facturas de servicios públicos, impuestos o insumos locales, sienten que les rinden poco dados los costos internos de producción.
En los últimos días, las compraventas de dólares en el circuito “interbancario” —que es la referencia que toman los exportadores como parámetro para su actividad— se hicieron a cotizaciones promedio por debajo de los $ 40. Ayer, miércoles 24, fueron a $ 39,884. El tipo de cambio nominal bajó 0,3% en el mes y un 9,5% en lo que va del año.
Un indicador que comúnmente se asocia con el concepto de competitividad es el tipo de cambio real efectivo (ITCR), que compara la evolución del precio del dólar y de la inflación en Uruguay respecto de un grupo de economías con las que tiene relaciones de comercio importantes. En términos estrictos, el ITCR es un enfoque de corto plazo y, en realidad, la competitividad de manera estructural depende de otros factores.
El cálculo, hecho por Búsqueda con una metodología similar a la utilizada por el Banco Central del Uruguay (BCU), arrojó que en agosto el ITCR virtualmente se mantuvo (–0,1%) respecto al mes previo. Frente a un año atrás, el indicador se situó 1,3% por encima, debido sobre todo a mejoras con España (3,3%), Reino Unido (2,7%), Alemania (2,8%) y Brasil (2,1%). En cambio, en ese lapso Uruguay se encareció en dólares frente a Estados Unidos (1,9%) y China (5,9%).
La evolución reciente del tipo de cambio nominal y el efectivo real fue parte de la conversación que el jueves 18, en la sede de la Unión de Exportadores, mantuvo la directiva de esa gremial empresarial con el presidente del BCU, Guillermo Tolosa. Conforme con el resumen de la reunión que hizo la autoridad monetaria, el jerarca transmitió el mensaje de que el proceso desinflacionario reciente no ha tenido impactos adversos sobre la competitividad.
En la medida que dicha desinflación “ha sucedido de forma más generalizada que en el pasado, con la inflación no transable (que no depende directamente de la evolución cambiaria) en el mínimo histórico, ha estado así también protegiendo la competitividad del país”, consigna el comunicado del BCU.
“Hoy el esfuerzo desinflacionario, que es cierto perjudicó la competitividad del sector en los repetidos intentos del pasado, ha mayormente concluido”, agrega. “La inflación ha alcanzado la meta (establecida por las autoridades bancocentralistas) y las expectativas se encuentran en mínimos históricos. El Banco Central ha venido bajando las tasas de interés y se dirige hacia una política monetaria neutral”.
Según el comunicado, Tolosa explicó cómo el incremento de la productividad de las exportaciones ha causado “espectaculares aumentos de estas” y que ello permitió a largo plazo que el país “sostenga mayores niveles de poder adquisitivo en dólares sin comprometer los equilibrios externos, una tendencia que es dable que continúe en el futuro”.
Luego, refiere directamente al comportamiento del tipo de cambio. “El precio del dólar en Uruguay se encuentra en niveles más altos, o bastante más altos, que los que rigieron entre octubre de 2022 y agosto del año pasado. Ha bajado sí en los últimos meses, pero lo ha hecho siguiendo una tendencia global: bajó en la misma medida que lo hizo ante un promedio del resto de las monedas del mundo. La depreciación medida de forma anual fue, hasta julio, sistemáticamente superior a la inflación. El cambio así ‘adelantó’ un año y medio a la inflación, un bienvenido contraste con los últimos 25 años, donde siempre la depreciación generalmente se ‘atrasó’ con respecto a la inflación salvo por períodos muy breves”.
El texto del BCU recalca para rematar que la competitividad medida con el tipo de cambio real multilateral —que compara el peso contra canasta de monedas incorporando diferenciales de inflación— “también muestran mejoras” comparadas con el período, “entre mediados de 2022 y de 2024”.