El anteúltimo mes del año comenzó con la misma tendencia de apreciación del peso uruguayo frente al dólar que se dio a fines de octubre, aunque también intercaló algún día de suba.
En octubre, el tipo de cambio registró un leve descenso tanto en la medición “punta a punta” como en promedio respecto a setiembre
El anteúltimo mes del año comenzó con la misma tendencia de apreciación del peso uruguayo frente al dólar que se dio a fines de octubre, aunque también intercaló algún día de suba.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa divisa estadounidense cerró el mes pasado negociado a $ 39,799 en promedio en el circuito mayorista —“interbancario”, en la jerga financiera—, un 0,1% por debajo de su cotización de fin de setiembre. Comparando los valores promedio mensuales, el tipo de cambio bajó 0,2% en octubre.
Esta semana, en el inicio de noviembre, el dólar empezó perdiendo valor frente a la moneda nacional, aunque el martes 4 registró una suba y ayer, miércoles 5, virtualmente se estabilizó (operó en promedio a $ 39,807).
El valor de la divisa fue planteado, una vez más, por la Federación Rural como un asunto preocupante para los agroexportadores desde la perspectiva de la competitividad.
Al hablar el 31 de octubre ante la Comisión de Presupuesto integrada con la de Hacienda del Senado, su presidente, Rafael Normey, expresó la “sensación de preocupación” que tiene el empresariado del agro frente a un proyecto presupuestal que “reafirma una tendencia sostenida de aumento del tamaño del Estado, acompañado de un mayor endeudamiento y de la persistencia del déficit fiscal y, como consecuencia, de la consolidación de un país estructuralmente caro y cada vez menos competitivo”.
En ese contexto, el tipo de cambio “presenta un atraso que afecta la competitividad del sector agroexportador, aunque ha favorecido el consumo de los hogares, sosteniendo el crecimiento en el corto plazo. Sin embargo, se trata de impulsos coyunturales, no de mejoras estructurales”, señaló el titular de la federación.
Un día antes, en otro ámbito —una charla ante empresarios en Piso 40, del World Trade Center—, el presidente del Banco Central (BCU), Guillermo Tolosa, volvió a hablar de la importancia de confiar en el peso uruguayo.
Señaló el problema que enfrentan las empresas que fijan precios en dólares de productos importados pensando en eliminar su exposición cambiaria: “Cuando sube el tipo de cambio, también lo hacen los precios en pesos, y eso genera caídas de ventas más pronunciadas que si los precios se fijaran en moneda nacional”, advirtió. Su riesgo de cambio entonces no se elimina, sino que se transforma en riesgo asociado a las ventas. Para el jerarca bancocentralista, esa práctica refleja un temor heredado a devaluaciones abruptas, propio de décadas pasadas, pero injustificado en el contexto macroeconómico local e internacional de la actualidad.
También señaló que, actualmente, la divisa estadounidense no está gozando de su papel tradicional de refugio frente a la incertidumbre.