—Esta situación de conflictos que se ha dado, por ejemplo, en la pesca o en algunas empresas lácteas, ¿influye sobre las decisiones de inversión y el clima de negocios? ¿Le preocupa eso?
La directora de Zonas Francas, quien estará al frente de la futura Dirección Nacional de Incentivos a la Inversión del Ministerio de Economía, se refiere a algunos “ruidos” y su efecto sobre el clima de negocios y la inversión productiva
—Esta situación de conflictos que se ha dado, por ejemplo, en la pesca o en algunas empresas lácteas, ¿influye sobre las decisiones de inversión y el clima de negocios? ¿Le preocupa eso?
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá—Sí, claramente, cualquier situación de conflicto y que incluso tenga por detrás una situación de pérdidas de empleo y demás siempre es algo que nos pone en alerta.
No es bueno que se den estas situaciones para nuestra estrategia de crecimiento, pero también son las reglas del juego. Involucran a sectores que, de alguna forma, han perdido dinamismo.
Nosotros estamos para acompañar a aquellos sectores que estén ofreciendo mayores rentabilidades, que estén apostando en la inversión y demás. En los sectores que tienen ciertas problemáticas, hay otros ministerios que están acompañando en la problemática del empleo o la problemática del desarrollo industrial. Como Ministerio de Economía (MEF), si eventualmente se requiere, pondremos a disposición algunas de nuestras herramientas.
—¿La propuesta de instaurar un “impuesto a los ricos” también hace ruido?
—Generó cierto ruido, pero creo que tanto las declaraciones del presidente como del propio ministro Oddone fueron muy claras y hay como una confianza de que no se va a ir por ese lado. Luego, como toda discusión parlamentaria, siempre hay aspectos que fluyen y tensiones que se dan de uno y otro lado. Pero hay una enorme confianza en el rumbo de este gobierno —así lo hemos percibido— no solo del sector privado, sino (también) de actores externos.
—Otro ajuste impositivo que está trabajando el Ministerio de Economía tiene que ver con las franquicias a las compras vía web, que también implican una resignación fiscal…
—No soy la persona adecuada para que le haga esa pregunta.
—¿Aplicarles el IVA no sería incumplir la promesa electoral de no aumentar la presión tributaria?
—Sería eventualmente para avanzar en el sentido de procurar tener un margen o esquema de mayor competitividad para el comercio nacional. Esto también se ve acompañado de otra serie de reformas microeconómicas, que estamos trabajando en conjunto con la Asesoría en Política Comercial, por el lado de ayudar a que se reduzcan determinados costos que hoy encarecen a nuestro país.
—Entre las medidas anunciadas el lunes hay dos referidas a la ciencia y la tecnología. La decisión del Poder Ejecutivo de congelar el acuerdo con la Universidad Hebrea de Jerusalén, aduciendo las situaciones de Estados Unidos desde el Oriente, ¿no es un mensaje contradictorio con pretender dinamizar esos sectores?
—No estoy supermetida en el tema, pero tengo entendido —y fue el intercambio que tuvimos con (Álvaro) Brunini y la ANII (Agencia Nacional de Investigación e Innovación)— que el análisis que hicieron es que este tipo de acuerdos tienen que ser igual de beneficiosos para ambas partes. Y el acuerdo, aparentemente, por cómo estaba diseñado, no era todo lo beneficioso para Uruguay como se esperaba. O sea, había mucho aporte, digamos, del gobierno uruguayo y no una contraprestación de ese valor en servicios que prestaba la Universidad de Jerusalén.