Mientras el MEF advierte inconsistencias que superan los 40.000 puestos y el INE busca empalmar series, Aboal pide dejar atrás la polémica y mirar hacia adelante
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl economista Diego Aboal, quien fue director del Instituto Nacional de Estadística (INE) en el gobierno anterior, considera que un cambio metodológico aplicado en 2021 mejoró sustancialmente la medición de los niveles de empleo y sostuvo que las controversias sobre la comparabilidad con series previas responden más a intereses políticos que a un asunto técnico.
“Obviamente, la comparabilidad poscambio con las cifras previas es un tema. Hay varios cambios: de ponderadores, de metodología de realización de la encuesta”, admitió Aboal entrevistado para la edición difundida el martes 2 del podcast Nominal, de la Universidad Católica del Uruguay (UCU). Pero, según él, lo relevante es que, desde 2021, “la realidad del mercado laboral está siendo medida con una única metodología”. Y fue categórico: “Lo otro es una discusión política que me cansaba con el gobierno anterior y me cansa con el actual. Movámonos hacia adelante, muchachos”.
Según explicó, la nueva Encuesta Continua de Hogares (ECH) “mide mucho mejor la tasa de empleo”. La ampliación de la muestra de 3.500 a 10.000 hogares mensuales redujo el margen de error y la varianza de las series: “Uno ve que la serie tiene mucho menos piquitos. Eso claramente tiene que ver con la varianza. Pero también le pega mucho mejor al valor”, estimó. Para el exdirector del INE, la medición actual es “mucho más precisa que la anterior” y debe ser tomada como referencia.
“¿Que hay un problema de comparabilidad? Por supuesto, lo hay. Pero eso, a esta altura, es un empecinamiento político. Hay que medirlo de aquí en más con la metodología actual y no insistir en esto” como tema de debate, señaló en la entrevista con Javier de Haedo, director del Observatorio de Coyuntura Económica de la UCU.
Metodología en debate
Hasta 2021, la ECH se hacía con muestras rotativas. Desde entonces funciona con un esquema de panel rotativo en el que los hogares son seguidos durante varios meses con un cuestionario completo. Además, la muestra mensual se amplió y se ajustaron los ponderadores, el mecanismo que permite extrapolar los datos al conjunto de la población. Según explicó el INE en su momento, estas modificaciones redujeron el margen de error y generaron series más estables.
Sin embargo, en el contexto de una campaña electoral en 2024 donde el empleo fue tema de propuestas y discusiones, estos cambios fueron criticados por algunos técnicos y políticos porque entienden que complicaron las comparaciones con los datos previos.
Un análisis de Ignacio Cabrera y Paula Carrasco, de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, coincidió en que el desdoblamiento de la ECH complicó la lectura. Los investigadores encontraron que las discrepancias alcanzan hasta 1,5 puntos porcentuales en empleo y tres puntos en informalidad, con tendencias incluso opuestas en algunos casos. Mencionan que “si bien es de esperar que estas series difieran, dado que el panel se realiza en parte con el fin de reducir la varianza de las estimaciones del mercado de trabajo, la magnitud de las diferencias y la presencia de tendencias opuestas (en el caso del no registro) resultan preocupantes”.
Ya casi de salida, en febrero del 2025 el Ministerio de Economía (MEF) encabezado por Azucena Arbeleche trasladó su “preocupación” por la falta de consistencia entre los indicadores de empleo y de pobreza. En un comunicado, señaló que el cambio metodológico en la ECH “no se aplicó para el relevamiento de los ingresos del hogar y la pobreza, que desde entonces, pasó a estimarse con una muestra de 2.000 hogares. Por tanto, los cambios realizados para una mejor medición del mercado de trabajo llevaron a diferencias en los datos de creación de empleo según surja de los indicadores de empleo o de los indicadores de pobreza, del propio INE, diferencias que superan los 40.000 empleos en 2023. En consecuencia, este problema y otras situaciones de subcaptación detectadas han afectado la medición de la pobreza por ingresos en los últimos años”, argumentó el MEF.
“Desde el MEF se ha trasladado al INE esta preocupación de compatibilizar la medición de los indicadores de pobreza y de empleo, y se ha dejado constancia de ello en los documentos de transición entregados al equipo económico del nuevo gobierno electo”, cerró ese comunicado.
El actual director del INE, Marcelo Bisogno, reconoció en mayo a Búsqueda el problema y lo colocó entre sus prioridades inmediatas: “A corto plazo, tenemos que resolver el problema de empalme de las series de empleo. Lo otro es terminar el censo”, afirmó.