En la jerga de los operadores del mercado cambiario, el precio del dólar está relativamente “planchado” desde hace varios días: se mueve algunos centésimos cada jornada en torno a un eje que, en el circuito mayorista, ronda los $ 40.
El tipo de cambio se movió en los últimos días en torno al eje de los $ 40 en el circuito mayorista
En la jerga de los operadores del mercado cambiario, el precio del dólar está relativamente “planchado” desde hace varios días: se mueve algunos centésimos cada jornada en torno a un eje que, en el circuito mayorista, ronda los $ 40.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl miércoles 20, la divisa estadounidense se negoció a un valor promedio de $ 40,006, informó el Banco Central (BCU). Eso significó un descenso de 0,45% respecto al día previo; quedó casi en el mismo nivel que al cierre del mes anterior.
El tipo de cambio en Uruguay se mueve influido por factores externos —el dólar osciló respecto al grupo de divisas incorporadas al índice DXY— y domésticos; uno de ellos es el “costo” de los pesos y el atractivo de invertir en moneda nacional. Sobre esto último, la política monetaria es un elemento relevante.
“Si la política monetaria local continúa flexibilizándose, con nuevos recortes en la tasa de política monetaria, es probable que se modere —o incluso caiga— el ingreso de capitales de corto plazo. Esto podría aliviar parte de la presión bajista sobre el dólar, aunque en la coyuntura actual el tipo de cambio está más influido por factores externos”, señaló Sofía Harguindeguy, gerenta de consultoría económica de Grant Thornton Uruguay y Paraguay, en un análisis publicado el lunes 18 en El País. “Otro de los riesgos es un overshooting cambiario: que el peso se aprecie demasiado y luego se revierta bruscamente, generando volatilidad y desajustes financieros. Evitarlo requiere una coordinación estrecha entre la política monetaria, fiscal y cambiaria”, añadió.
El martes 19, el Directorio del BCU resolvió por unanimidad de sus directores reducir la tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, llevándola a 8,75% anual y manteniendo su instancia contractiva. Esa tasa es el instrumento operativo mediante el cual busca influir en las tasas para el crédito en moneda nacional y, por esa vía, sobre la demanda agregada y la inflación.
En un comunicado, el organismo señaló que el Comité de Política Monetaria (Copom) “valoró positivamente la consolidación de la inflación en torno al objetivo” y el descenso del promedio de las expectativas. “En la medida en que se consolide el contexto doméstico, la inflación evolucione conforme a lo esperado y las expectativas de los agentes —en particular las empresariales— sigan descendiendo hacia la meta, el BCU continuará con su ciclo a la baja” de la tasa, “transitando hacia la neutralidad de la instancia de política”.
Esta decisión se produjo después de una reunión del Copom, que tuvo una silla vacía: Adolfo Sarmiento, gerente de Política Económica y Mercados desde 2019, fue desvinculado del cargo y, por tanto, no participó en ese intercambio entre técnicos y directores.
La resolución de su cese del cargo fue adoptada por las autoridades bancocentralistas la semana pasada.
El lunes 18, Sarmiento, un funcionario con más de 30 años en el BCU, comunicó por mail a distintos actores del mercado, economistas y consultores que estaría “dejando el Banco Central del Uruguay” en “las próximas semanas”.
Después de agradecer el “apoyo e intercambio” recibido “durante todo este tiempo de implementación del régimen de objetivos de inflación, la difusión” del trabajo realizado por el BCU como “un elemento fundamental para los logros” alcanzados, Sarmiento señaló como explicación acerca de su cese: “El actual Directorio está implementando cambios en el Banco Central y ya no seré parte del equipo que lidere la política monetaria. Por ello he decidido dejar mi puesto y enfrentar nuevos desafíos como consultor tanto a nivel local como internacional”.
Búsqueda preguntó al BCU las razones de la remoción de su gerente de Política Económica y Mercados y los pasos previstos, pero la contestación no aportó ninguna información concreta: “De acuerdo con el cronograma habitual de publicación, la Resolución de Directorio con los fundamentos correspondientes a este asunto se publicará en el sitio web institucional el lunes 1º de setiembre”.
Según otras consultas hechas por Búsqueda dentro del organismo, los cambios que pretenden implementar las actuales autoridades del organismo son de tipo institucional y apuntan a encarar una nueva etapa en la política antiinflacionaria con una “impronta” diferente, tras haber conseguido que la tasa anual de variación de los precios minoristas se alinease con la meta de 4,5%. El objetivo del directorio presidido por Guillermo Tolosa es, a mediano plazo, que la inflación de 12 meses se aproxime al 3%.
Una fuente indicó que podría crearse una nueva figura dentro del organigrama, para lo cual debieran ejecutarse cambios legales y realizarse un llamado a postulantes para cubrirla.
Sarmiento había sido designado como gerente de Política Económica y Mercados durante la presidencia de Alberto Graña, en el tercer gobierno del Frente Amplio. Un consultado descartó que hubiese problemas de tipo personal entre el economista y sus superiores.