• Cotizaciones
    jueves 11 de julio de 2024

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    Migrantes explicaron casi la mitad del aumento de los trabajadores formales que hubo desde 2017

    Un informe del BPS asegura que el año pasado fueron 93.689 los extranjeros con aportes a la seguridad social

    Según el Censo de 2023, Uruguay tiene una población virtualmente estancada y “de no mediar corrientes migratorias relativamente importantes, se va a empezar a reducir” el número de habitantes a futuro, alertó en noviembre pasado el director del Instituto Nacional de Estadística, Diego Aboal, al presentar aquellos primeros datos preliminares y los únicos disponibles hasta ahora. También varios demógrafos y especialistas en seguridad social entienden que, en un país con cada vez menos nacimientos y una pirámide de población crecientemente envejecida, la llegada de extranjeros puede contribuir, al menos en parte, a paliar el impacto de esas tendencias para el mercado laboral y las finanzas públicas.

    De hecho, el arribo de inmigrantes que se dio en años recientes ya tuvo algunos efectos: ellos explican una porción no menor del incremento del número total de contribuyentes (“cotizantes”) a la seguridad social. Ser un trabajador formal les brinda el acceso a los seguros por enfermedad o desempleo, en caso de despido, y a una futura jubilación si configuran las causales requeridas.

    Entre 2017 y 2023 fueron 159.497 los extranjeros que, como asalariados, hicieron aportes al Banco de Previsión Social (BPS), según un reciente informe del organismo. El año pasado fue cuando se registró una mayor presencia de los migrantes en el mercado laboral y hay una “tendencia creciente”, con un incremento promedio del 8% durante los seis años que se consideraron para el estudio. El año pasado fueron 93.689 los extranjeros cotizantes, unos 34.000 más que en 2017.

    Considerando tanto migrantes como uruguayos, el total de cotizantes al BPS a finales de 2023 era de aproximadamente 1,3 millones. Esa cifra global aumentó 5% respecto a 2017; el informe del instituto previsional señala que el 45% de esta suba se explica por la incorporación de extranjeros. “Este dato subraya la significativa contribución de los y las migrantes a la dinámica laboral de nuestro país, ya que sostienen casi la mitad del crecimiento en la plantilla de los trabajadores formales”, afirma. Este fenómeno “enfatiza la importancia” de la inclusión de los migrantes en un contexto de envejecimiento de la población, agrega.

    El 87% del incremento en la cantidad de extranjeros registrados ante el BPS se explica por la mayor presencia de argentinos (son el 31% del total), cubanos (19%) y venezolanos (13%). Los migrantes de otras nacionalidades son el 37% del total.

    Estos datos del BPS concuerdan con los resultados preliminares del Censo 2023. En Uruguay viven 61.810 migrantes, y, si se hace un ranking de las llegadas entre 2011 y 2023, este es liderado por los venezolanos (27%), seguido de argentinos (22%) y cubanos (20%). Al analizar estos datos, el demógrafo Martín Koolhaas destacó, en el programa Así nos va de Radio Carve, que Uruguay tiene un marco normativo “amigable” para la recepción de inmigrantes. “Es algo acertado que hace Uruguay como país, que tiene que profundizar y mejorar para favorecer los procesos de integración de las personas migrantes”, señaló en una entrevista en agosto.

    Este año el gobierno tomó decisiones en esa dirección. En mayo, la Cancillería aprobó un decreto que crea la “residencia por arraigo”, una figura legal que permite resolver la situación migratoria de 20.000 personas, en su mayoría cubanos. A fines de ese mes, el ministerio resolvió eliminar algunas instancias de los trámites de los venezolanos que solicitan refugio.

    Las tendencias

    Según el informe del BPS, si se observa la variación porcentual considerando los distintos orígenes, Cuba es el país que más se destaca en su crecimiento (434%), al pasar de 2.625 cotizantes en 2017 a 14.007 en 2023. Siguen India, que pasó de 169 a 811 (un incremento del 380%), y Venezuela (de 4.553 a 14.487, un aumento del 218%).

    El análisis también destaca un “corrimiento” en el posicionamiento de Brasil, que pasó de la segunda a la cuarta posición en el ranking por origen de los cotizantes extranjeros en el BPS. En el período, el crecimiento de los brasileños en el mercado formal uruguayo fue del 13% y el año pasado eran 10.034 los registrados.

    También hubo algunas procedencias que se movieron en dirección opuesta. Es el caso de los migrantes oriundos de Italia y España, cuyos cotizantes en el BPS disminuyeron en el período. Los españoles que trabajan en la formalidad pasaron de 2.725 en 2017 a 1.729 en 2023, una caída de 37%. Los italianos, en tanto, pasaron de 889 a 631, una disminución de 29%.

    El comportamiento entre los hombres y las mujeres que llegan a Uruguay es diferente. Los datos sugieren que las extranjeras tienen una “mayor estabilidad” que los varones en el mercado formal. En total, fueron el 39% de las que cotizaron entre 2017 y 2023, al tiempo que su incidencia anual fue del 42% y su promedio mensual del 44%. “La diferente ponderación entre períodos más cortos y el total surge como resultado de una menor permanencia de los hombres extranjeros en el registro de BPS, que podría atribuirse a una más alta informalidad laboral, mayor desempleo y una menor permanencia en el país”, interpreta el estudio.

    El principal motivo de migración de las mujeres es su “aspiración profesional de inserción en condiciones igualitarias”, pero en muchos casos terminan empleándose en trabajos relacionados con el cuidado y el servicio doméstico, afirma el estudio.

    La mayoría de los extranjeros que integran el mercado laboral formal en Uruguay aportan a la “caja” de Industria y Comercio. La ponderación en este tipo de actividad creció en los últimos años y alcanza al 76% de los cotizantes migrantes.

    Otra “barrera” que tienen los migrantes para acceder a la cobertura en seguridad social es la solicitud de visa o el pedido de cédulas de identidad como “llave de ingreso a las prestaciones”, expresa el informe. Entre los principales países de origen de trabajadores, Uruguay le exige visa a Cuba, República Dominicana e India.

    Si el trabajador extranjero no tiene cédula de identidad, su empleador tiene que verificar que haya iniciado el trámite de residencia en cualquiera de sus modalidades (temporal, definitiva o refugio) y, una vez que tenga el documento, debe registrarlo ante el BPS para el acceso a los beneficios sociales. Al cierre del período analizado por el organismo, un 5% de los trabajadores extranjeros todavía no había presentado la cédula y, por tanto, no había accedido a pleno a algunos de sus derechos, como la elección del prestador de salud.