En el Uruguay actual, algunas discusiones en torno a la gestión macroeconómica —sobre un relativo orden fiscal o la inflación baja— ya no tienen la intensidad del pasado, y eso, para la nueva decana de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (FCEA), Danny Freira, es en parte un mérito de los técnicos.
“El país ha tenido una sucesión de personas muy responsables que se han puesto sobre los hombros el llevar a Uruguay a los lugares en los que está“ en la región y en el mundo. “Hay un componente técnico que es muy importante; hay que saber de lo que se está hablando”, afirma en diálogo con Búsqueda. Pero, para ella, hay “otro componente que es tanto o igual de importante, que es político”. Y agregó: “Hay una madurez en términos de los distintos agentes que componen la política de que alcanzamos esos acuerdos de estabilidad institucional, de seriedad como país, y protegemos eso con un valor diferenciador de Uruguay a nivel internacional. Y agregaría más: hay una madurez de la sociedad en su conjunto” que, por ejemplo, permite que, cuando se está en una fase de “economía restrictiva”, se entienda que es necesario ajustarse, por el bien colectivo. “La pandemia fue un claro reflejo” de esa “tolerancia” social frente a las derivaciones económicas de la crisis sanitaria, sostiene.
Con esa racionalidad que atribuye a los uruguayos de hoy, la decana admite que el presupuesto de la FCEA —de unos $ 900 millones anuales— es “insuficiente”, pero acepta que probablemente no haya recursos extra. “En esta facultad a nadie le quedan dudas acerca de cuál es la situación en términos del contexto internacional. Tampoco de contexto nacional, en lo que son las distintas necesidades que tiene la sociedad en su conjunto. Así que, bueno, las expectativas en términos de incrementos presupuestales son muy bajas” de cara a la próxima Rendición de Cuentas, señala.
La FCEA tiene 28.000 estudiantes, 700 docentes y más de 190 funcionarios. “En presupuesto, evidentemente, las necesidades son altas. Tenemos, probablemente, la mayor eficiencia a nivel de todas las facultades”, compara.
Freira fue electa por unanimidad en la Asamblea del Claustro como nueva decana el 5 de mayo, en un “mandato complementario” que expira el 27 de octubre, pero con la expectativa de que sea confirmada en una nueva votación para prolongar su gestión a cuatro años.
Arbeleche y las mujeres
Es la primera vez que una mujer ocupa el decanato en los 94 años de vida de la institución. “Es una señal de evolución en la madurez institucional para tener confianza en nuestros pares con independencia del género”, interpreta Freira, una licenciada en Administración Pública-Contador de 56 años, con estudios complementarios en psicología social.
Asegura que le “encantó” que, en el período de gobierno pasado, por primera vez una mujer —Azucena Arbeleche— ocupase en Uruguay el cargo de ministra de Economía y Finanzas, y que haya otras actualmente al frente de varias carteras de Estado o de empresas pública.
En la FCEA, las estudiantes mujeres son aproximadamente un 60%, frente a un 40% de varones. “Tenemos que avanzar (…). Después, la brecha salarial sigue al firme y ganan más los hombres que las mujeres más allá de que tengamos el mismo título. La idea de que vayamos conquistando espacios es sin duda un desafío que nos provoca a cambiar las estructuras”, plantea como objetivo interno. “El sistema en el que metemos a las personas es el que muchas veces reproduce las estructuras que tenemos. (…) La ley de cuotas, que a muchas y a muchos enoja, es una forma de cambiar estructuras. Entonces, de lo que tenemos que ser capaces es de innovar y de crear cambios en los procesos que hacen que las cosas sean diferentes. Si seguimos otorgando los mismos incentivos y usando los mismos procesos, vamos a obtener los mismos resultados”, afirma. Y pone como ejemplo la posibilidad de que, en los concursos de cargos, comisiones evaluadoras diferentes reciban currículums con nombres y sin nombres, para testear los resultados.
Planes en dos “tiempos”
Proyecta su gestión en un “primer tiempo” —hasta el 27 de octubre próximo— para empujar cuestiones de la “gestión cotidiana” de la facultad —firma de títulos, decisiones ordenadoras del gasto, la revisión de las licitaciones— y, a la vez, ir “trabajando con un conjunto de cosas como para poder tomar decisiones de largo plazo” en el “segundo tiempo” del mandato.
Explica que la FCEA en particular permite a los estudiantes “transitar por la educación de forma más espaciada” que en otras carreras universitarias. “Prácticamente el 80% de los estudiantes en el tercer año ya trabajan. Y muchas veces, estas exigencias hacen que tengan uno o dos años que dejan la carrera y después sigan estudiando. (…) Una de las líneas en las que vamos a trabajar es en retener más, en que egresen más, y en que los que tienen hoy por hoy acceso, además, tengan mejores condiciones de aprendizaje. Que eso, muchas veces, cuando tenés salones llenos y ese tipo de cosas, resulta más difícil”, señala sobre sus prioridades de gestión. Una de las acciones supone aplicar un sistema de “alertas tempranas en relación con los índices de rezago”, cuyos primeros resultados se esperan ver sobre fines de 2026. El primer año es cuando se ve “un cimbronazo”, y considerando toda la carrera, en promedio desertan cuatro de cada cinco estudiantes que se inscriben.
Por otro lado, Freira considera “imprescindible” poder profundizar la descentralización universitaria por los efectos socioeconómicos positivos que tiene en el interior del país. “La inscripción de estudiantes de primera generación es altísima”, dice. Y cita una tesis según la cual más del 94% de los estudiantes de tecnólogo en administración y contabilidad en la región del este se colocan en el ámbito laboral “en forma inmediata y muchas veces antes de terminar la carrera”, lo cual ayuda a mantener la radicación allí. “Hay que hacer esfuerzos para que esos fondos que se han ido entregando a nivel presupuestal sigan creciendo”, reclama.
20260521JC_0055
Danny Freira, nueva decana de la Facultad de Economía de la Udelar.
Javier Calvelo-adhocFOTOS
La decana visualiza en tecnologías como la inteligencia artificial o la robótica una oportunidad de potenciar la profesión de economistas, contadores y administradores al optimizar el tiempo en acciones que generen más valor. Por eso, en las carreras “hay cosas en las que vale la pena invertir y que ponen en clave de futuro a la hora de formar a los profesionales (…). Es fundamental el acceso, y eso cuesta dinero”. Propone “redirigir” recursos a esas áreas y en la educación superior en sentido amplio, “porque el retorno que tiene para la sociedad en su conjunto es muy alto”.
Después de haber sido elegida, en su discurso expresó el compromiso por lograr una FCEA integrada, articulada localmente, conectada y orientada al desarrollo de la sociedad.
En torno a estos enunciados, dice que aspira a hacer “crecer en forma exponencial” las prácticas curriculares —hoy con más de 700 convenios con empresas—, donde los estudiantes van a hacer sus créditos universitarios vinculados al trabajo. Para la articulación local, habla de proyectos por ejemplo con el Parque Tecnológico Industrial del Cerro y Apex, y de hacer acuerdos con cámaras, con sindicatos y organizaciones de la sociedad civil que permitan a los estudiantes producir valor para la sociedad.
La decana considera que, como país, además de las cosas a mejorar en materia de salud, educación, seguridad pública, la innovación debería ser un “tema prioritario”. Uruguay “tiene un debe importante en términos de lo que es el ingreso per cápita y lo que se logra en términos de innovación”, señala. Emparentado con esto, afirma que “el rezago en materia de tecnología en determinadas industrias es preocupante”.
¿Sesgo ideológico?
El estadounidense Paul Krugman y el exministro Danilo Astori son los principales referentes de la profesión entre los economistas uruguayos, según una investigación del 2022 de Verónica Amarante, Marisa Bucheli y Tatiana Pérez basada en encuestas a egresados de la distintas facultades de Economía —Universidad ORT, Universidad Católica de Uruguay, Universidad de Montevideo y la propia FCEA—.
“¿Hay un sesgo de izquierda en la profesión?”, le preguntó Búsqueda a Freira. “Creo que no. De hecho, el consejo de la facultad es casi paritario”, responde.
“Ves los materiales con los que trabajamos a nivel de administración, de contabilidad, de estadística, de economía” y “hay apertura en términos de pensamiento crítico. Hay mucha diversidad en lo que son los estudiantes que vienen a esta facultad en particular. Acá hay una discusión muy abierta en torno a los modelos” frente a los “problemas para resolver”.