Una alumna, que no tendría más de 14 años, pidió la palabra y habló. Agradeció la obra, contó su historia y mostró sus brazos llenos de cortes. “Necesitaba contarlo, quería contarlo, y pidió que todo el que quisiera hablar lo hiciera”, dice a Búsqueda Adrián Bornes, director de Alquitrán y autor de Life offline. “Siempre mueve mucho la obra, pero aquí pasó que todos los chicos prometieron que desde entonces todos se iban a preguntar si estaban bien, que ese tipo de cosas no iban a pasar nunca más”.
Esta obra, estrenada en 2022 en Castillos, ciudad rochense que por años cargó el estigma de ser una de las localidades con peores tasas de suicidio, en uno de los países que a su vez tenía y tiene una de las peores tasas de autoeliminación del mundo, tenía el respaldo del Grupo de Comprensión y Prevención de la Conducta Suicida de la Universidad de la República (Udelar). También había llegado a casi 11.000 estudiantes de centros educativos en 77 funciones cuando el 15 de setiembre pasado la Dirección de Salud de la Administración Nacional de Educación Pública le pidió a Bornes que dejara de presentarlo. “Me hicieron viajar a Montevideo para decirme que, como ellos no contaban en todos los centros con un equipo de contención para poder trabajar el tema, nos prohibían continuar”. La revancha, si vale el término, no demoró mucho. El proyecto de Alquitrán fue uno de los 42 seleccionados este mes por el Ministerio de Salud Pública (MSP) para la estrategia Acción País por la Salud Mental y recibirá $ 855.000 para girar por todo el país.
Ese día se informó que en 2025 se suicidaron 668 personas en Uruguay. Esto arrojó una tasa de 19,16 muertes por esta causa cada 100.000 habitantes. Para encontrar un número y una tasa menores hay que remontarse a 2015, una década atrás, con 643 y 18,55, respectivamente. Es el tercer año consecutivo de descenso de la tasa, luego de que en 2022 alcanzara los 23,20, lo que en números absolutos significaba 823 vidas truncadas y otras tantas familias destrozadas. Los números, según las autoridades —entre las que estaba la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg—, permiten albergar alguna “esperanza”, pero deben manejarse con “prudencia”, ya que la situación de Uruguay en el mapa del suicidio es una de las peores. Si, según tasas estandarizadas internacionalmente, en todo el mundo deciden quitarse la vida nueve cada 100.000 habitantes y en las Américas lo hacen 9,8, en este país son 17,15, señaló la directora general de Salud del MSP, Laura Llambí.
La jerarca dijo a Búsqueda que con el abordaje comunitario se espera que los números puedan bajar, postura que han respaldado expertos nacionales en el tema, como el sociólogo Pablo Hein, referente de ese grupo interdisciplinario de la Udelar, y su colega española Cristina Blanco Fernández de Valderrama.
Hablar del tema
La Fundación Montes debe su nombre a José Luis Montes Leguas, último maestro del Taller Torres García. Tiene su sede en el Centro Cultural Pepe Montes, de la ciudad de San José de Mayo. Su proyecto Arte que Acompaña fue otro de los proyectos seleccionados por el MSP.
“Trabajamos en la prevención del suicidio. Somos fieles creyentes en que la cultura tiene mucho que hacer ahí. Hace dos años que nos dedicamos a la arteterapia, que en otros países está incluida en el sistema de salud. Eso sería una linda meta para Uruguay”, dice a Búsqueda el presidente de la fundación, Nicolás Bentancor. Sus atencedentes incluyen trabajo con adolescentes, adultos mayores e incluso personal del Ejército.
Su objetivo es abrir talleres semanales de arte de dos horas cada uno, a lo largo de tres meses, para grupos de 20 a 25 personas que se acerquen de forma voluntaria. El trabajo es dirigido a la vez por un tallerista y un psicólogo, que guían el trabajo del grupo y a su vez, como en una retroalimentación, son también guiados por este. En algunos casos, a falta de palabras para pedir ayuda, ha sido la propia expresión artística del participante la que ha derivado a las mutualistas locales, luego de la intervención técnica. La asignación de $ 1,5 millones de parte del MSP les va a permitir trabajar en los departamentos de San José, Colonia y Soriano en coordinación con las direcciones departamentales de salud.
“Hay personas que han venido inicialmente a acompañar a otras y al escuchar a la gente expresarse se terminan sumando. Es lo que tiene lo grupal: te das cuenta de que el que está al lado pasó por lo mismo, una depresión, una angustia o una pérdida. Y a medida que pasan los talleres te animás a decirlo”, indica Bentancor.
Hablemos es la palabra que se repetía en cinco grandes cubos durante la campaña gráfica callejera La Última Foto, para crear conciencia sobre el suicidio. Tanto para prevenirlo como para sobrellevarlo hay que hablar sobre él, según señalan organizaciones de sobrevivientes como la ONG Resistiré.
Transformaciones
Los últimos datos oficiales refuerzan que el suicidio sigue siendo un fenómeno masculino. La tasa de mortalidad en hombres fue en 2025 de 31,2 cada 100.000 habitantes; la femenina, 7,9. El 79% de las personas que se quitan la vida en Uruguay son varones.
En los intentos de autoeliminación (6.140 realizados por 5.144 personas) se da la inversa: el 72% son mujeres. Y es mucho más frecuente que esto ocurra a edades tempranas: la mayor cantidad se da en las adolescentes de entre 15 y 19 años (562,92 cada 100.000). Particular preocupación causó en las autoridades que en 2025 se suicidaran siete niños de entre 10 y 14 años. “No podemos pensar que las infancias están ajenas a esto”, dijo la ministra el pasado viernes.
El proyecto Efecto Mariposa, de la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático y la Unidad Académica de Pediatría C de la Facultad de Medicina de la Udelar, es otro de los proyectos seleccionados para Acción País por la Salud Mental, y nació orientado a la población infantil. Originalmente surgió en 2023 de la mano de la actriz y pediatra Cecilia Izuibejeres, junto con el actual director del Hospital Pereira Rossell, Gustavo Giachetto. Es un taller de teatro que no tiene fines recreativos, sino apuntalar el bienestar emocional y la adaptación a niños y adolescentes en situación de internación por problemas de salud mental.
Una evaluación muy favorable fue publicada en la edición de este mes de la revista Archivos de Pediatría. En ella se estudiaron los resultados de 45 talleres realizados entre julio de 2024 y agosto de 2025 en el Pereira Rossell en los que “participaron 122 adolescentes mujeres y 41 varones” de entre 10 y 14 años. De ellos había “54 con ingresos por violencia y 109 por motivos de salud mental”. La mayoría, 116, recibían psicofármacos. “La intervención mostró impactos positivos, con mejoras en la expresión emocional, la disposición corporal, la comunicación verbal y no verbal y la capacidad de escucha. La observación y las entrevistas mostraron mejoras en expresión, ánimo y confianza, destacando el teatro como espacio de transformación emocional”, se indicó en las conclusiones.
Los médicos participaban de la dinámica. Eso, explica Izuibejeres a Búsqueda, “ayudaba a la humanización del ambiente hospitalario”. La idea de este proyecto, cuya financiación es de $ 2,7 millones, es darle continuidad a la experiencia de Efecto Mariposa, evaluar y difundir sus resultados, y eventualmente replicarlo a otras instituciones de salud pública y privada de todo el país, sin limitarlo a la población pediátrica, añade.
Aislamiento
Además de predominantemente masculino, el suicidio sigue siendo un fenómeno envejecido. Desagregado por edades, la tasa mayor se encuentra entre los 85 y los 89 años (37,65), y la tercera entre los 80 y los 84 (30,77). En medio de ellas está el tramo que va de los 30 a los 34 (31,20).
Los adultos mayores son el público objetivo de la iniciativa Mensajes que Abrazan de Coimpacta, una cooperativa de trabajo fundada en Melo en 2023 que comenzó a trabajar en un proyecto de conectar generaciones a través de mensajes de audios, videos o postales, tanto físicas como digitales, en octubre del año pasado. En diálogo con Búsqueda, su responsable Marcos Burgos subrayó la importancia de algo tan simple en una ciudad donde “hay un 16% de personas mayores, de las cuales la mayoría vive en soledad”.
La cooperativa tiene su base en el Centro de Día de Melo, desde donde los participantes se vinculan con establecimientos educativos de todo tipo. Los más jóvenes les muestran su afecto en forma de mensajes —escritos, grabados, filmados, dibujados, interpretados— a los mayores y estos responden con su memoria y su vida. “Para muchos, esto representa simplemente volver a vivir, abatir el aislamiento y la brecha generacional”, dice Burgos. La presentación a Acción País, por la que recibieron una financiación de 1.260.600 pesos, persigue “sostener el proyecto y seguir explorándolo” en otras comunidades.
Otros proyectos aprobados incluyen talleres, terapia hortícola, centros de promoción del envejecimiento activo, grupos de fomento de habilidades sociales para escolares, trabajo en cárceles, con disidencias o madres gestantes, clases de yoga y actividades en la playa. Entre las instituciones seleccionadas para llevarlos adelante están la Asociación Cristiana de Jóvenes de Salto, la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua, la Red de Atención Primaria de Rocha, Umami y el colectivo Ovejas Negras.