Las empresas detrás operan sin un marco legal claro, que, en el caso de Colombia, les permite engañar y estafar a personas sin ser investigadas y mucho menos judicializadas. Al no estar registradas en el país, esas organizaciones no tienen ningún tipo de control ni regulación de sus actividades.
Los deepfakes que estafan en Colombia desde Uruguay
El año pasado, La Silla Vacía encontró 30 páginas de Facebook que, de forma coordinada, pautaron en esa red social videos creados con inteligencia artificial (deepfakes) promocionando supuestos programas de inversiones.
Las grabaciones acumulaban millones de vistas y usaban la imagen de Noticias Caracol, el noticiero más visto del país, de empresarios reconocidos o de políticos, como el presidente Petro. La estafa se concretaba por medio de aplicaciones de trading o brokers, que son las que permiten invertir en mercados financieros.
Todas las publicaciones llevaban a formularios para captar datos. Algunos videos redirigían a páginas falsas de El Tiempo, uno de los medios más leídos de Colombia, y dentro los formularios de registro lucían así o así.
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Formulario de inscripción dentro de sitio web que simula ser El Tiempo
Una vez las víctimas ponen sus datos, son llamadas por las supuestas empresas de inversiones detrás de esos programas.
La difusión de “estafas online” es una “tendencia de desinformación” identificada por Chequeado en los últimos seis meses, según un informe elaborado en el marco del proyecto Promover la Información Confiable y Luchar contra la Desinformación en América Latina, que integra Búsqueda y es financiado por la Unión Europea. “La publicación de estafas en redes sociales tomó diferentes formatos y se repitió en varios países con características y objetivos similares”.
Esta modalidad de estafa continúa. Solo en Facebook, entre enero y mayo, han circulado cinco videos que acumulan más de 30 millones de visualizaciones, constató La Silla Vacía.
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Videos alterados con inteligencia artificial detectados en Facebook
Y ahora los supuestos proyectos de inversión están siendo promocionados en Google Ads, como si fueran noticias. Esos anuncios terminan apareciendo en diferentes páginas de internet, entre ellas las de algunos medios regionales, como El Heraldo de Barranquilla, Vanguardia de Bucaramanga, El País de Cali, El Universal de Cartagena o Q’hubo de Bogotá.
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Proyectos de inversión publicitados a través de Google Ads
La Silla Vacía llenó ocho formularios y fue contactada por cuatro de estas supuestas plataformas de inversión que no están registradas en Colombia: XMR Markets, Axia Trade, FXNovus y Smart STP.
Estas empresas hacen parte de una lista de 15 brokers que el medio uruguayo Búsqueda encontró que tienen sus oficinas en Montevideo. Desde donde concretan el engaño y estafan a las personas.
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Brokers detectados que operaron en Uruguay en los últimos años
Haldasts S. A., la empresa uruguaya que opera la plataforma XMR Markets, tenía en mayo campañas en diferentes países. En Colombia, por ejemplo, había una sobre Quantum, un supuesto sistema automatizado que programa inversiones. También había videos creados con inteligencia artificial con la imagen de los presentadores Carolina Cruz y Carlos Sánchez.
En Chile, tenían campañas en las que usaban la imagen de la Corporación Nacional del Cobre y del presidente Gabriel Boric. En México, la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum fue el centro de un video falso en el cual la mandataria supuestamente invita a invertir en la petrolera estatal Pemex.
Eso sí, las plataformas de inversión detectadas que operan desde Uruguay no aceptan clientes de su mismo país. “Donde se come no se caga”, le dijo un gerente de FX Novus a un trabajador que le preguntó el motivo.
En cada una de las llamadas que La Silla Vacía recibió, los asesores seguían un mismo patrón: llamaban desde números colombianos, pero tenían acento uruguayo; decían estar ubicados en diferentes partes del mundo, desde Cali hasta Chipre; prometían millonarias ganancias por inversiones iniciales de 100 dólares, y estaban capacitados sobre Colombia, por ejemplo, mencionaban que las consignaciones y retiros de las plataformas se podían hacer por medio de Bancolombia o Efecty.
Una vez hacen la inversión, las víctimas acceden a una plataforma —una aplicación o página web— en la que supuestamente pueden ver cómo se mueve su dinero. Esa interfaz muestra gráficas y cifras que simulan actividad financiera real, y que alimentan la ilusión de que la inversión está generando ganancias.
Los asesores siguen un libreto para ganar la confianza de las personas y persuadirlas a entrar en las supuestas inversiones.
Les preguntan a las víctimas por su edad, su profesión, sus sueños o aspiraciones, también si tienen preocupaciones financieras y a qué se dedican. Así pasan de una conversación de negocios a una cotidiana que cualquier persona tendría con un amigo.
La insistencia también hace parte de su estrategia de persuasión. Después de negarse a invertir, La Silla Vacía recibió, en un solo día, 15 llamadas de diferentes números, y en 10 días más de 60 llamadas.
La orden es clara: hay que omitir información, sin mentir, pero tampoco decir la verdad, y tiene que ser rápido.
Así lo deja claro este audio de WhatsApp al que accedió Búsqueda, en el que un extrabajador de Axia Trade (Decoprint S. R. L.), que obtenía grandes comisiones por la cantidad de clientes que captaba, comparte sus tácticas con sus compañeros de trabajo.
Julieth Martínez, una ingeniera colombiana, fue estafada con la plataforma Eronto (Beeri S. A. S.). Su sede operó en Montevideo hasta febrero de 2025, cuando cerró sus operaciones, y era dirigida por la colombiana Myriam Blatman Moreno.
Como contó Búsqueda, Martínez fue estafada mientras estaba embarazada y tenía problemas de dinero. Llegó a ese broker después de que su papá le hablara de un aviso que vio en Facebook sobre un prometedor proyecto de inversión.
La mujer perdió cerca de US$ 7.000, que transfirió a la plataforma por recomendación e insistencia de un asesor de Eronto que tenía acento centroamericano y que la persuadió para invertir más dinero a pesar de las pérdidas. Ella nunca pudo retirar la plata que depositó.
En marzo de este año, Martínez envió una petición a la Superintendencia Financiera de Colombia contando su caso. La entidad respondió que no podían hacer nada porque existe un vacío legal: la empresa que la estafó no está registrada en Colombia, así que no puede ser investigada o sancionada.
Esa entidad le dijo a La Silla Vacía que está al tanto de esta modalidad de estafa con deepfakes y que ha alertado a las personas para que no caigan en ella. Desde el año pasado, a la fecha, la Superintendencia Financiera ha recibido alrededor de 600 peticiones de personas que piden aclaraciones del “modelo de negocio” de estos brokers, para saber si son legales o no.
A pesar de las alertas de la Superintendencia y de las verificaciones que medios como La Silla Vacía y ColombiaCheck han hecho, miles de colombianos siguen cayendo en esta modalidad de estafa hecha con deepfakes, desinformación y ganancias milagrosas.
Dentro de las oficinas del engaño
Las oficinas de los brokers que operan desde Uruguay, a simple vista, parecen un call center: mesas largas con cubículos, jóvenes con auriculares, parados o sentados, hablan con alguien al otro lado de la línea. Podrían estar ofreciendo un contrato de celular o respondiendo dudas de clientes bancarios.
En varios, la música va a todo volumen, hay paredes decoradas con imágenes de la película El lobo de Wall Street y el clima puede ser tenso, según reconstruyó Búsqueda a partir de visitas a las oficinas y entrevistas con decenas de personas que trabajan o trabajaron en ellos.
Desde esas oficinas, disimuladas en varios puntos de Montevideo, las plataformas prometen el supuesto camino al éxito económico. El primer contacto con el cliente potencial corresponde al Departamento de Opening y su misión es que abran una cuenta en la plataforma. Si no tienen éxito a la primera, llamarán una y otra y otra vez, como le pasó a La Silla.
Cada compañía tiene su propio proveedor de CRM (Customer Relationship Management) —que es el que permite a las empresas organizar la manera en que interactúan con sus clientes—, pero cada software suele tener funcionalidades parecidas.
“En general actualizas y te aparecen los new, que son los recién registrados, y los leads calientes, que hay que llamarlos ya porque a medida que pasa el tiempo se van desinteresando, razonando, etcétera. Ahí ves el nombre y apellido con el que se registró, su teléfono (a veces no lo ves, pero está ahí para llamar), puedes ver su correo; (...) lo más importante que ves es la campaña, te aprendés los nombres y ya sabes si son buenas o no, si es en un país o en varios que está dirigida, y la temática”, contó una exempleada de Asher S. A. S., que opera la plataforma FX Novus desde unas oficinas en la calle Colonia, en Montevideo.
Lo más usual es que los brokers creen las campañas en redes sociales —que son los deepfakes— de forma tercerizada. Pero hay plataformas, como Axia Trade (Decoprint S. R. L.) que se encargan de sus propias publicidades falsas. En ese caso, según las fuentes consultadas, el área de marketing usa Google Workspace para crear videos falsos con inteligencia artificial.
Tradear.com, otra de las plataformas, sofisticó sus mecanismos de engaño y creó un perfil falso de un supuesto asesor financiero llamado Miguel Arruabarrena. Tenía su propia web (Inversor Online), participaba en podcasts y videos creados por la misma empresa para hablar de plataformas. Arruabarrena era en realidad el gerente del Departamento de Riesgo de Tradear.com, y su perfil era gestionado por otros exempleados de la compañía.
Los videos son de mala calidad; las promesas, exageradas. Y, sin embargo, los brokers reciben miles de potenciales clientes al mes. En Haldast S. A., según los informantes, rondan los 750 al día.
En sus mejores momentos, Tradear.com facturaba más de US$ 500.000 al mes y recibía miles de potenciales clientes. Un documento interno con datos de agosto de 2021 muestra que ese mes llegaron 13.390 leads (personas interesadas) y que el 1,8% de ellos abrió una cuenta en la plataforma. Esas aperturas representaron ingresos por US$ 61.767.
Según reconstruyó Búsqueda, en los primeros 10 días de abril, en FX Novus (Asher S. A. S.) lograron la apertura de clientes por unos US$ 36.000 dólares. El promedio mensual de sus movimientos es US$ 200.000.
Pero antes de contar con el dinero de los clientes en sus plataformas, el equipo de Opening debe lograr que abran una cuenta, que por lo general tiene un mínimo de US$ 100 y US$ 250.
Ese departamento tiene la misión de conseguir el primer depósito y obtener los datos del cliente, que luego serán usados por el Departamento de Retención. Ese es un segundo nivel en el que las inversiones, y las pérdidas, escalan.
En FX Novus los empleados les piden a los clientes que activen la cámara durante las llamadas para ver si la casa les da alguna pista del poder adquisitivo, y así evaluar hasta dónde empujar con las propuestas de inversión. En otros brokers, se revisan redes sociales y otras bases de datos para tener mejor información.
En el Departamento de Retención, los asesores no deben decir a sus clientes que son “asesores financieros”, pero esa regla se cumple en pocos brokers. “Les decís cualquier cosa” con tal de que confíen y depositen más dinero, recordó un exempleado de Wolfrin S. A., que opera la plataforma FX Road para el mercado de Brasil.
Un exempleado de Trade24seven.com contó que en las capacitaciones les enseñaban (o enseñan) a los agentes a buscar la venta de la forma que sea. Si tienen que jugar con las palabras para garantizar ganancias a los clientes, lo hacen; si se pueden aprovechar de que el cliente casi no tiene estudios, lo hacen.
Plataformas como Tradear.com, XRM Markets, Eronto y Axia Trade no tenían economistas o expertos en mercado financiero, pero sus trabajadores se presentaban de ese modo a la hora de recomendar inversiones. El mismo modus operandi sigue Lucrado, gestionada por Mixtul S. A.
Los trabajadores ganan comisiones si consiguen que los clientes a su cargo depositen, o muevan el dinero de sus cuentas. Y lo más probable es que ese dinero después no logre salir de la plataforma, sea porque lo pierden o porque les resulta casi imposible retirarlo aunque lo pidan.
“Ponen cualquier excusa que puedan para negar un reembolso; por lo general se los dan si son personas con estudios o si amenazan con denunciar. Muchas veces dejan a los clientes sin llamar por semanas o meses, hasta que alguien quiere denunciar o necesitan llegar al target con lo que se llaman lates, clientes viejos sin contactar”, relató un exempleado.
En Uruguay, estos brokers operan sin control de las autoridades financieras. Según explicó la Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central uruguayo, estas plataformas no están sujetas a regulación porque los contratos que ofrecen no se consideran inversiones reguladas en el país.
Cuando un broker se “quema” porque abundan las críticas a nivel público, suele cambiar de nombre. Las empresas uruguayas Wolfrin S. A. y Erfely S. A. operaron tres de manera sucesiva: Capitalix, Smart STP y FX Road. Trenicorp S. A. y Mixtul S. A. estaban detrás de Lucrado, después llamada Capivo.
Es tan solo un cambio en la fachada y el negocio sigue a toda marcha engañando en Colombia y más países de América Latina.