España, junto con Francia, Alemania, Italia y Polonia, figura entre las principales potencias agrícolas de Europa, en un contexto de crecientes dificultades para un sector que aporta cerca del 2,5% del PIB nacional, según cifras oficiales.
Miles de agricultores y cientos de tractores marcharon este miércoles por el centro de Madrid contra el acuerdo comercial firmado entre la Unión Europea y los países del Mercosur, denunciando “competencia desleal” y amenazas a la “soberanía alimentaria”
España, junto con Francia, Alemania, Italia y Polonia, figura entre las principales potencias agrícolas de Europa, en un contexto de crecientes dificultades para un sector que aporta cerca del 2,5% del PIB nacional, según cifras oficiales.
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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCinco columnas de tractores convergieron en el centro de Madrid y marcharon desde una gran plaza hasta el Ministerio de Agricultura, observaron periodistas de AFP. “No al Mercosur, no a nuestra ruina”, “El campo español no está en venta” y “El campo se muere” se leía en las pancartas. Según la delegación del gobierno, la protesta reunió a 367 tractores y unos 2.500 manifestantes.
“Si el sector agrícola colapsa, afectará directamente a todos los ciudadanos”, advirtió Miguel Ángel Aguilera, presidente de la organización agraria Unaspi, quien sostuvo que el acuerdo UE-Mercosur obligará a consumir “productos de peor calidad” y pondrá en riesgo la soberanía alimentaria.
El tratado —que creará una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de consumidores entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— cuenta, sin embargo, con el respaldo del gobierno español.
El primer ministro Pedro Sánchez lo calificó ante el Parlamento como una “excelente noticia”, aunque prometió “mecanismos de compensación” y “cláusulas de salvaguardia agraria” para proteger a los productores locales si la competencia externa los perjudica.
Pese a ello, la inquietud persiste en el mundo rural. Las organizaciones convocantes denunciaron el posible “fin de la soberanía alimentaria”, con “grandes desequilibrios” y una competencia desleal frente a terceros países.
En este escenario, y ante la oposición de agricultores de varios Estados miembros, el Parlamento Europeo votó el 21 de enero a favor de remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE, un revés para la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, principal impulsora del tratado, que elimina los aranceles sobre más del 90% del comercio bilateral.
El tribunal deberá ahora determinar si el pacto —firmado en enero en Paraguay tras más de 25 años de negociaciones— es compatible con los tratados europeos o si debe ser rechazado.
Con AFP
FUENTE:FRANCE24