Mario Arizti. Foto: Nicolás Der Agopián

Asesor de Lacalle Pou descarta una visión “refundacional” de las relaciones laborales y plantea revertir clima de “confrontación”

5min 1
Nº2018 - al de Mayo de 2019
escribe Eloísa Capurro

“Lo que está bien, está bien. Y lo que está mal, hay que corregirlo”. Así sintetiza el programa de gobierno del sector Todos el abogado Mario Arizti, coordinador del equipo de asuntos laborales del precandidato blanco Luis Lacalle Pou. En materia de relaciones de trabajo la visión no es “refundacional”, si bien al mismo tiempo proponen “modificaciones sustanciales”, asegura.

“Un eventual gobierno nuestro va a mantener una razonable equidistancia con los actores sociales. Y asegurar los derechos constitucionales a todos los trabajadores y empresarios. A partir de esas dos premisas desarrollamos todo. Hoy no existe una razonable equidistancia con los actores sociales, y no se les asegura el derecho a todos los trabajadores desde el momento en que tenemos sobre la mesa el decreto de (reglamentación de las) ocupaciones y observaciones a la ley de negociación colectiva”, dijo a Búsqueda el abogado, que fue subsecretario de Trabajo durante la presidencia de Jorge Batlle.

Para el equipo de Lacalle Pou, las relaciones laborales actualmente están teñidas por un clima de “confrontación”. Eso a pesar de que en la última etapa de la séptima ronda salarial se alcanzó más de un 40% de acuerdos tripartitos, junto a lo que el gobierno calificó como un alto porcentaje de convenios negociados entre empleadores y trabajadores. Desde la Dirección de Trabajo, además, se informó que apenas hubo “una decena” de descuelgues. Pero, para Arizti, si existen acuerdos es “porque hoy las empresas se sientan con esas reglas de juego”. Agregó: “La negociación tiene que ser más una de ganar-ganar, como se enseña en los manuales de negociación. La falta de confianza no la decimos nosotros, lo dicen los empresarios”.

El programa de Todos plantea unas relaciones laborales basadas en la colaboración. “Hoy tenemos un sistema confrontativo, absolutamente”, interpretó Arizti.Así, en un eventual gobierno de Lacalle Pou, por ejemplo, se reinstalaría una mesa de diálogo para levantar las observaciones a la ley de negociación colectiva que en 2009 los empresarios elevaron ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Algo que el gobierno actual intentó, sin éxito.

“Nosotros somos más optimistas en lograr un consenso para modificar la ley. Primero, tenemos una vocación de diálogo, y hoy uno de los actores no se siente muy escuchado. Segundo, tendríamos la legitimidad que dan las urnas, y que darán los acuerdos políticos”, dijo el coordinador de Lacalle Pou. “El gobierno tiene la obligación de promover la confianza entre los actores sociales. Hoy hay desconfianza (…). Lo han dicho los propios dirigentes sindicales. Si me siento en una mesa como empresario y te miro como trabajador —o viceversa—, como si fueras el enemigo de clase, es muy difícil negociar”.

“Aggiornar” los Consejos

Para Todos, los Consejos de Salarios “son un ámbito clave en las relaciones laborales. Para que quede claro: este es un ámbito clave. Eso no significa que no se deba aggionar, de común acuerdo con los actores sociales”, enfatizó Arizti, integrante del estudio jurídico Saldain & Asociados.

Ese “aggiornamiento” pasaría por darle un mayor protagonismo al Consejo Superior Tripartito, que debería “realmente discutir” las pautas o lineamientos salariales que estructuran la negociación colectiva. El abogado evitó señalar si dichas pautas fijarían aumentos nominales, como en las últimas rondas, y se limitó a afirmar que “el trabajador no puede perder poder adquisitivo de su salario. Por eso una de las preocupaciones es tratar de controlar la inflación. Ese es el componente básico macroeconómico. Lo primero es el shock de austeridad, el shock de competitividad y con eso las negociaciones salariales se van a desarrollar de manera más efectiva. Nadie está discutiendo que se pierda crecimiento de los salarios. Pero el crecimiento constante del salario real está bueno que vaya vinculado a la productividad”.

Incluir medidas de productividad en la negociación es algo que ya el gobierno actual intentó en varias oportunidades. Pero, ante la imposibilidad de que las empresas compartieran información, esos esfuerzos fracasaron para la mayoría de los sectores.

“La negociación colectiva nos permite articular los diferentes niveles de negociación, por rama o por empresa. No son excluyentes y pueden convivir. Hay cuestiones que puede ser que sea mejor que se negocien a nivel de empresa, como la productividad”, planteó.

“Los Consejos de Salarios deben hoy tomar en cuenta los diferentes grados de competitividad de los diferentes sectores y bienes. Hoy el poder de negociación recae sobre un universo de empresas, con diferentes tecnologías y acceso al mercado pero se toma como algo global”, añadió.

Otro de los frenos para discutir indicadores de productividad —ya sea por sectores o en cada empresa— ha sido la falta de personería jurídica de los sindicatos. Los empresarios alegan que, para lograr esa medición, deben proporcionar información privilegiada ante un sindicato que, en la mayoría de los casos, no tiene responsabilidad jurídica si se viola la confidencialidad. Del otro lado, los dirigentes sindicales explican que es difícil ese nivel de organización en empresas con organizaciones de trabajadores incipientes.

“Hay muchos dirigentes sindicales de acuerdo con la personería jurídica. Pero las cosas no hay que mirarlas de forma aislada. Es bueno que haya información arriba de la mesa y hay empresas que dan información para negociar. Uno de los problemas es el tema de la personería jurídica. Pero otro es la falta de confianza entre los actores sociales, que quizás vaya más allá. Es una obligación de los gobiernos promover esa confianza entre los actores sociales. Y eso está atado a tener un sistema de relaciones laborales más colaborativo”, opinó Arizti.

Queja ante la OIT

La falta de personería jurídica de los sindicatos es, además, uno de los puntos incluidos en la queja que dos cámaras empresariales elevaron ante la OIT. Además, apuntaron contra el decreto que regula las ocupaciones y una negociación tripartita que se extiende más allá del acuerdo de salarios mínimos, entre otros puntos.

Lacalle Pou ha señalado que si llega al gobierno, derogaría el decreto que regula las ocupaciones de los lugares de trabajo. Luego, afirmó Arizti, volvería a instalar un ámbito de diálogo entre empresarios y trabajadores para levantar la queja ante la OIT. Se trata, también, de un camino que ya se exploró en 2016, cuando la actual administración llegó a presentar alternativas para un acuerdo, y nuevamente en 2017, cuando se propuso un mecanismo de prevención de conflictos.

“Si no nos ponemos de acuerdo en la ley de negociación colectiva, donde los actores van a negociar, es imposible que haya más confianza. Hay dos obstáculos a superar, el primero son las ocupaciones a los lugares de trabajo. Y el otro son las observaciones a la ley. Son dos temas, que no son del gobierno actual sino que vienen de 2006 pero que no se han podido superar”, dijo el abogado. “Ahora, si no logramos un consenso, hay que recurrir al Parlamento, al soberano, a los legisladores a que discutan este tema. Un país —y lo digo de corazón realmente— que ha tenido una rica tradición en materia de relaciones laborales es bastante triste que no tenga una ley de negociación colectiva consensuada”, agregó.

Además, un eventual gobierno de Lacalle Pou promovería una discusión tripartita para concretar un mecanismo general de prevención y solución de conflictos (algo que también intentó sin éxito en la actual administración). “Que no lo haya logrado un gobierno no significa que no lo logre otro, subrayando la vocación de diálogo y enfocándonos en los temas en común. El gobierno tiene que tratar que las partes busquen las zonas en común y sobre eso negociar con una cabeza de ganar-ganar. Haremos todo lo posible para que haya un diálogo más sincero, más práctico y menos ideológico”, sostuvo.

Recuadro de la nota

▪ “No basta decir ‘capacité a 10.000 trabajadores’”

Regístrate sin costo, recibe notas de regalo.