Senador Leonardo de León. Foto: Nicolás Der Agopián

De León dice que no renunciará tras conocer el dictamen del Tribunal de Ética y se tensa aún más la interna del Frente Amplio

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Nº1998 - al de Diciembre de 2018

escribe Raúl Santopietro

Cuando Búsqueda le preguntó el miércoles 5 al senador Leonardo de León si pensaba renunciar, la respuesta fue concisa y tajante: “No”. Y puso su futuro en manos del Plenario Nacional del Frente Amplio. “Voy a acatar lo que resuelva”, dijo. El expresidente de Alcoholes del Uruguay (Alur) quedó colgado del pretil luego de que el lunes 3 se dieran a conocer a los sectores los 17 dictámenes que emitió el Tribunal de Conducta Política (TCP) frenteamplista en los últimos dos años y que están pendientes de resolución, entre ellos el de De León. El organismo que juzga la ética de los dirigentes oficialistas concluyó que los actos del senador por la Lista 711 “comprometen seriamente la responsabilidad ética y política” porque “se configuran múltiples actos indebidos en perjuicio de su empresa y del interés y patrimonio público”.

El Frente Amplio en voz de su presidente Javier Miranda se propuso ingresar a la campaña electoral de cara a noviembre de 2019 sin cuentas pendientes. Por eso definió tratar todos los dictámenes sin resolver en un Plenario Nacional extraordinario convocado para el sábado 15 y donde hasta la semana pasada la situación más compleja era la del exvicepresidente Raúl Sendic, que carga un fallo lapidario que condena el uso que dio a las tarjetas corporativas cuando estaba al frente de Ancap y que salió a la luz pública a raíz de una investigación de Búsqueda. El caso de De León, con un fallo de similar conclusión y donde también se juzga el uso que dio a la tarjeta corporativa mientras lideraba Alur, solamente echó más leña al fuego.

Hoy para los dirigentes oficialistas el paquete Sendic-De León debe terminar como mínimo en una dura sanción y el debate pasa por si inhabilitarlos o no.

La tensión entre la Lista 711, que lidera Sendic y que también integra De León, y gran parte de los demás sectores crece día a día. Las voces de los dirigentes que piden que ambos sean inhabilitados para participar en las próximas elecciones se multiplican. Por ejemplo, el favorito en las encuestas para ganar las internas del Frente Amplio, el intendente de Montevideo, Daniel Martínez, fue contundente al afirmar que la fuerza oficialista “debe hacer lo que la herencia de izquierda y democracia dice” e “inhabilitar” tanto a Sendic como a De León, informó el miércoles 5 El Observador. En la Lista 711 están en las antípodas y su posición, en la palabras de uno de sus diputados, Saúl Aristimuño, es que “solo los milicos proscribieron candidatos”.

Es por esto que para quienes en el último tiempo intentaron llegar a una salida donde el Frente Amplio no quede resquebrajado la situación alcanzó una “complejidad extrema”. Cada comentario que haga una de las partes crispa más a la otra y aleja la posibilidad de una resolución en conjunto. “No podemos llegar a una salida sin la 711, pero tenemos que ayudar todos”, comentó a Búsqueda una importante fuente dentro del Frente Amplio.

Si bien son fallos distintos, el caso de Sendic y de De León, por las valoraciones que hizo el TCP y por las conductas que se analizaron, deben tener la misma resolución para dirigentes frenteamplistas. “No puede sancionarse a uno 10 días y a otro con 15”, ejemplificó otro de los informantes. Y el margen de maniobra se acotó mucho más que cuando en setiembre de 2017 Sendic presentó su renuncia ante el Plenario Nacional y evitó que se analizara el dictamen en su contra. De hecho, si se hubiera seguido adelante con la moción acordada en aquel entonces, idea que impulsaba Miranda, Sendic estaría sancionado, pero habilitado para presentarse en las próximas elecciones. Pero con la renuncia se levantó la sesión y la resolución se estiró hasta ahora.

Hoy para los dirigentes oficialistas el paquete Sendic-De León debe terminar como mínimo en una dura sanción y el debate pasa por si inhabilitarlos o no. Entre quienes intentan acercar las partes, “la principal apuesta” es a que ambos “tengan el gesto político en defensa del proyecto” de abandonar sus intenciones de presentarse en las próximas elecciones y así evitar que se dé la confrontación interna en el Plenario Nacional. Sin embargo, en la Lista 711 la postura que mantienen es la de que la decisión no está en sus manos y que en todo caso si alguien decide que no pueden ser candidatos en su sector, no será ninguno de ellos.

El Poder Ético y su condena

A pesar de haber enfrentado la posibilidad de ir preso y de que tres tribunales hayan puesto el ojo sobre sus actos, el senador De León mantiene la calma. En la Justicia Penal, donde él considera era el ámbito en que debía dar las explicaciones, las causas que lo involucraban fueron archivadas sin consecuencias. Pero en los otros dos, la Junta de Transparencia y Ética Pública y el TCP frenteamplista, De León recibió duros cuestionamientos.

Leyó el dictamen de su fuerza política el lunes 3 por la tardecita cuando un medio de prensa se lo envió, según cuenta, y la primera reacción fue de indignación. “Me llama la atención que incorpora análisis con respecto a aspectos que no tienen nada que ver con la ética como, por ejemplo, en su conclusión, donde se coloca por encima de la Justicia”, dijo.

Y sus reparos van desde las formalidades hasta los puntos específicos. El hecho de que el abogado Nicolás Grab sea uno de los seis integrantes del Tribunal “no genera garantías” porque, según relató, mientras fue director de Jurídica de la Intendencia de Montevideo figuraba como apoderado del Grupo Perfil —representación que se mantuvo al menos hasta el año pasado—, que dirige Esteban Valenti, el recientemente incorporado a las filas partidarias de La Alternativa y que ha sido un acérrimo crítico de la gestión de Sendic al frente de Ancap. Hoy, a la luz de los hechos, De León sostiene que “fue un error no plantearlo formalmente” en su momento para que fuera apartado del cargo.

También considera que “el tema quedó cerrado en la Justicia” cuando la jueza Beatriz Larrieu emitió un fallo el 4 de mayo de 2018 en el que, basada en el dictamen del fiscal Luis Pacheco, lo exoneraba de toda culpa. Si bien el fiscal cuestionó varias compras realizadas con la tarjeta corporativa, no encontró fundamentos para considerarlo un delito. Y por eso el senador lo toma como argumento principal.

El dictamen del TCP criticó que en 18 casos De León pagó con la tarjeta hospedajes cuando había recibido también viáticos. El senador aseguró que “en todos los estados de cuenta, analizados un por uno, no encontraron gastos que no tuvieran que ver con la empresa” y afirmó que en varios utilizó el plástico para pagar gastos de representación, ya que no recibía ninguna partida económica por ese rubro. “En algunos casos se pagaba con la tarjeta corporativa y no se recibía el vático para la parte de alojamiento. Todo venía detallado en el estado de cuenta”, agregó.

Por eso De León sostuvo que “el Tribunal cuestiona alguna de la información de una forma totalmente subjetiva”.

Si bien son fallos distintos, el caso de Sendic y de De León, por las valoraciones que hizo el TCP y por las conductas que se analizaron, deben tener la misma resolución para dirigentes frenteamplistas. “No puede sancionarse a uno 10 días y a otro con 15”, ejemplificó otro de los informantes.

“Pueden pedir los estados contables a la empresa para ver esos movimientos porque pone en duda hasta un reembolso que nosotros hicimos. La Justicia destinó un grupo multidisciplinario que escaneó punto por punto y este tipo de cuestiones obviamente las revisó. Entonces, lo que hace el Tribunal es totalmente subjetivo y no comprendemos ese señalamiento”, dijo.

Tampoco coincidió con las dudas que le generó al TCP que haya pagos en días que se encontraba de licencia. “Lo primero que hay que decirles a los miembros del Tribunal es que, con excepción del viernes, en Alur se trabaja en Semana de Turismo y se trabaja en semana de Carnaval. Y lo segundo es que yo era full time de la empresa y muchas veces interrumpí licencias para resolver situaciones”, explicó.

Pese a no compartir lo que resolvió el TCP, De León fue claro al afirmar que es “respetuoso de la institucionalidad del Frente Amplio” y que va a “estar a la espera de lo que resuelva el Plenario Nacional” para “acatar las decisiones que se tomen”. La renuncia a su banca de senador no es una opción y cuando se lo consultó sobre si podía emular lo que hizo Sendic en setiembre de 2017 al dimitir tras conocerse el dictamen en su contra dijo: “¿Renunciar por qué razón?”.

“Todas estas decisiones no van a ser personales sino colectivas. Más allá de que yo pueda tener algunas definiciones personales, yo soy parte de un colectivo que es la 711 y no me reuní a analizar la situación con mis compañeros”, agregó. Y cuando se le preguntó qué espera suceda en el Plenario volvió a insistir en su decisión. “No voy a especular porque mis compañeros tomarán la decisión. Yo voy a acatar lo que allí se resuelva”, afirmó.

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