Según un estudio del arquitecto y urbanista danés Jan Gehl realizado en 2015 para la Intendencia de Montevideo (IMM), solo 8% de las personas que circulan por la avenida 18 de Julio lo hacen en su vehículo particular. Sin embargo, ocupan 27% del espacio. Los peatones, en cambio, son el 30%, pero solo usan el 15% de la avenida.
Esa es una de las razones por las cuales la comuna quiere priorizar el traslado de los transeúntes a pie, en bicicleta y en transporte colectivo. Y para eso trabaja en un proyecto que busca transforma la principal avenida de la ciudad en un lugar más amigable. Tras algunas marchas y contramarchas, la administración de Daniel Martínez se propuso comenzar las obras en 2019, y prevé un gasto de US$ 10 millones.
Desde que la IMM anunció sus planes, en agosto de 2017, la reforma de 18 de Julio provocó posiciones divididas entre los diferentes actores del sistema de transporte. El presidente de Cutcsa, Juan Salgado, se opuso a la iniciativa, que entre otras cosas proponía reducir los 300 ómnibus que circulan cada hora por la avenida, y sustituir 31 líneas por tres eléctricas (Búsqueda Nº 1.923).
El proyecto, que inicialmente iba a costar US$ 4 millones, llegó incluso a ser desestimado por la intendencia, que en abril de este año dijo que no se encontraba dentro de las prioridades del gobierno.
Solo 8% de las personas que circulan por la avenida 18 de Julio lo hacen en su vehículo particular. Sin embargo, ocupan 27% del espacio. Los peatones, en cambio, son el 30%, pero solo usan el 15% de la avenida.
Sin embargo, el director de Movilidad de la IMM, Pablo Inthamoussu, confirmó a Búsqueda que la reforma sigue en marcha y dio a conocer los detalles finales del plan. El jerarca informó que la obra tendrá un costo de entre US$ 9 y US$ 10 millones y dijo que ya se está “en el proyecto ejecutivo, más allá de algún pequeño ajuste” que reste por hacer.
Por su parte, el arquitecto Juan Vespa, responsable técnico de la iniciativa, dijo a Búsqueda que el proyecto implicará la ampliación de las veredas y de la explanada de la intendencia, la recuperación del pavimento, una nueva señalización, la renovación de todo el equipamiento urbano —paradas de ómnibus, puestos de vendedores ambulantes, quioscos de diarios y revistas—, la iluminación de las fachadas más emblemáticas y mejoras en la plaza Independencia, de Cagancha y Fabini.
Además, los comercios instalados en la plaza Manuel Oribe, conocidos como los “techitos verdes”, serán trasladados a la Plaza de los 33 Orientales, mientras se construye una nueva feria a cielo abierto en la intersección de 18 de Julio y Arenal Grande.
La reforma se dividirá en dos grandes zonas, Centro y Cordón, y los cambios serán apoyados por una fuerte fiscalización, dijo Vespa.
Reformas
Desde plaza Independencia hasta la calle Ejido hay, a lo ancho, 13 metros de calzada y seis metros de vereda. Con la reforma se redistribuirá ese espacio: además de ampliar la vereda, se construirá un carril solo bus, con preferencia para el transporte colectivo, y un carril central por sentido para autos y bicicletas, con un límite de velocidad de 30 kilómetros por hora (hoy en 18 de Julio el límite es de 45 kilómetros).
Además, se prohibirá la circulación de vehículos entre las 16 y las 19 horas, el momento de salida del trabajo, en ese tramo de la ciudad, lo que será controlado por tecnología inteligente.
La reforma se dividirá en dos grandes zonas, Centro y Cordón, y los cambios serán apoyados por una fuerte fiscalización.
El espacio donde se ubica el Palacio Municipal es, según Vespa, el punto “bisagra” entre los dos proyectos. Allí, donde la calzada tiene 18 metros de ancho, se extenderá la explanada, de forma que se perderán dos carriles. A partir del cruce peatonal de la calle Germán Barbato, habrá un carril para ómnibus y bicicletas (compartido) junto a la acera.
En el resto de la zona del Cordón habrá también un carril para ómnibus y bicis contra la vereda, con un área delimitada para el ciclista de 1,80 metros, un gran carril para el transporte colectivo y un solo carril por sentido para el auto particular, sin ninguna restricción.
También se harán obras de mantenimiento en las plazas principales de la avenida —en la plaza Independencia se creará un anillo externo para el transporte colectivo y uno interno para autos y bicis— y se colocará una iluminación escénica en ocho fachadas con valor arquitectónico; se reforzarán los programas de recuperación edilicia quitando marquesinas viejas y se fiscalizará la cartelería publicitaria que esté fuera de la normativa. También se procurará reducir los “obstáculos” a los que se enfrenta el peatón, como tótems y columnas.
Cronograma
Hace dos semanas, las autoridades de la IMM presentaron el proyecto a los actores involucrados, entre los que figuran el Grupo Centro, que nuclea a los comercios de la zona, las empresas de transporte, los concejos vecinales, el consejo consultivo de transporte, y los colectivos ciclistas. Además, Equipos Consultores está realizando un estudio para conocer las principales necesidades de los usuarios.
El objetivo es que las obras no interfieran con las zafras comerciales o que al menos tengan un impacto mínimo en la actividad, por lo que se busca que culminen antes de las Fiestas de 2019. Los arreglos al pavimento se harán durante la noche para no producir desvíos en el tránsito durante el día.
Consultado sobre las idas y vueltas que ha tenido esta iniciativa, Inthamoussu dijo que los objetivos planteados en el primer anteproyecto se mantienen. “Con el intendente decidimos ‘etapabilizar’. Queremos llegar a las metas, pero tenemos que hacerlo de forma más gradual, en vez de hacer un aterrizaje forzoso”, explicó.
Según el jerarca, el tiempo que pasó se utilizó para hacer mejoras al proyecto, por lo que no estuvo “detenido”.
“Cambiamos un poco la táctica, de no hacer cambios culturales tan drásticos y hoy estamos presentando lo que va a ser la primera etapa de la reforma”, explicó.
?? Canillitas preocupados porque “18 es un peligro”
2.7.0.0
2.7.0.0