En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Giro a la derecha y derrota de la Coalición Republicana
¿Por qué terminó ganando el Frente Amplio? ¿En qué medida el resultado de la elección nacional del año pasado puede explicarse por la gestión de gobierno y no, por ejemplo, por aciertos y errores de los protagonistas de la campaña electoral?
¿Por qué terminó ganando el Frente Amplio? ¿En qué medida el resultado de la elección nacional del año pasado puede explicarse por la gestión de gobierno y no, por ejemplo, por aciertos y errores de los protagonistas de la campaña electoral? Dos libros del Departamento de Ciencia Política (DCP) de la Facultad de Ciencias Sociales (Udelar), que se presentan hoy mismo, aportan pistas para responder esta pregunta.1 Me refiero a Uruguay 2020-2025: Estado y políticas públicas durante el gobierno de Luis Lacalle Pou y Elecciones y comportamiento electoral en una democracia de partidos, coordinados respectivamente por Alexandra Lizbona y Alejandro Milanesi, y por Diego Luján y Daniela Vairo, y editados en ambos casos por Fundación de Cultura Universitaria. En los dos libros, además de investigadores del DCP, escriben colegas de otras universidades (en particular de la Universidad Católica).
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Publicar cada cinco años un estudio a fondo del proceso electoral y un análisis detallado de la gestión del gobierno saliente forma parte de las prácticas más valiosas del DCP. No concebimos la vida académica sin un estrecho contacto con el entorno y, más específicamente, sin un ojo puesto en el devenir de nuestra democracia. Ambos libros aportan mucha información, descripciones detalladas y, en algunos casos, explicaciones apoyadas en marcos teóricos potentes. Desde luego, los libros no son exhaustivos y contienen interpretaciones polémicas y, en algunos casos, tratándose de obras colectivas, diferentes y hasta contradictorias. Si lo primero podría considerarse un defecto (por inevitable que sea), lo segundo es seguramente una fortaleza. Para ilustrar este último punto alcanza con mencionar que mientras algunas interpretaciones enfatizan dimensiones estructurales (v.g. coaliciones distributivas), otras asignan un contenido explicativo decisivo a factores coyunturales (v.g. estrategias de campaña).
En todo caso, los dos textos se complementan. No tiene sentido intentar explicar un resultado electoral sin estudiar a fondo qué prometió, qué hizo, qué dejó de hacer y qué resultados concretos alcanzó el gobierno que intentó, en este caso sin éxito, ser reelecto. Queda claro, leyendo el libro sobre la gestión de la Coalición Republicana que, pese a la pandemia, la agenda del gobierno no fue trivial. El cambio de signo ideológico se notó. Paso a sintetizar las conclusiones de algunos de los capítulos para ilustrar este punto. La política de seguridad profundizó su dimensión represiva y la política comercial su intención aperturista (puso, primero, las fichas en China y, luego, en el Acuerdo Transpacífico). Seguramente los cambios de mayor relieve se hayan verificado en educación y seguridad social. En otras políticas públicas, como las de género y diversidad sexual, economía, defensa o vivienda, los cambios fueron menores a lo que podía esperarse. La temática medioambiental subió un escalón en visibilidad al instalarse el nuevo ministerio.
En el libro sobre el proceso electoral, el lector podrá encontrar tanto los capítulos habituales de esta colección —sobre las elecciones primarias, la evolución del sistema de partidos, la composición del nuevo Parlamento, la representación de género o el balotaje— como una serie de aportes novedosos. Entre ellos cabe mencionar la discusión sobre la importancia del “voto económico”, los capítulos sobre estrategias de uso y gasto de publicidad en redes sociales, y una discusión detallada de la polarización afectiva e ideológica.
Algunas de las conclusiones más interesantes, al menos desde mi punto de vista, de los trabajos contenidos en esta obra son las siguientes. En primer lugar, tal como señalan Luján y Vairo, en el capítulo de conclusiones, la elección de 2024 puso de manifiesto la resiliencia del sistema de partidos uruguayo, y en particular la solidez de los tres principales partidos: Frente Amplio, Partido Nacional y Partido Colorado.
En segundo lugar, el resultado final contradice algunas expectativas teóricas. Ni la economía ni la aprobación de la gestión presidencial fueron buenos predictores del resultado final. El gobierno no fue reelecto en un contexto económico favorable: actividad en expansión, descenso de la tasa de la inflación y crecimiento del salario real en el año electoral. La fórmula oficialista no logró capitalizar tampoco el alto índice de aprobación de la gestión del presidente Luis Lacalle Pou.
En tercer lugar, parece insinuarse un cambio de tendencia en el electorado joven. Según Luján y Vairo, “entre aquellos nacidos antes del 2000, casi 52% votó a Orsi en el balotaje, y apenas el 35% a Delgado”. Sin embargo, entre los nacidos a partir del 2000, “esas proporciones se alteran drásticamente”. Y agregan: “Mientras un 49% votó por Delgado, apenas un 38% lo hizo por Orsi”. Es sabido que las pautas de socialización política pueden modificarse con el paso de las generaciones. ¿Estará empezando a cambiar el “efecto demográfico” tempranamente advertido por nuestro recordado César Aguiar?
En cuarto lugar, y volviendo a las tensiones entre lo estructural y lo contingente, la elección de 2024 invita a seguir pensando acerca del papel del liderazgo o, en los términos que prefiere Diego Luján, de los atributos personales de los candidatos. Los partidos en Uruguay siguen siendo potentes. Un componente clave del voto es la identificación partidaria. Pero ¿cuánto pesa el candidato? ¿Cuántos electores votan “heladeras”, para retomar una metáfora que hizo carrera? Dado que las pautas de socialización política se modifican con el paso del tiempo, ¿se estará verificando en Uruguay la tendencia encontrada en otras democracias a la personalización del voto?
Dejo para el final uno de los asuntos discutidos en el libro que me resultó más interesante. Me refiero a la discusión acerca de la magnitud de la polarización afectiva (definida como división emocional entre grupos) propuesta por Federico Acosta y Lara y Juan Andrés Moraes. El resultado es sorprendente y preocupante. Uruguay tiene niveles de polarización afectiva hacia partidos superiores incluso a los de EE.UU. Las campañas negativas, tan frecuentes en los tiempos que corren, refuerzan esta tendencia a la “grieta”.