En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Hay un “desfasaje entre los sueños y las ansiedades de nuestra gente y las concreciones” del gobierno, dice el secretario de Presidencia
“Cuando me paro en un Comité de Base y me dicen ‘¿usted qué hace frente a los poderosos?’ ¡Gravamos a las transnacionales!”, defiende Alejandro Sánchez, que critica a la oposición por castigar “a mansalva” al gobierno y pide tiempo: “No me pueden decir que no cumplí cuando recién llevo un año”
El escritorio del secretario de la Presidencia, Alejandro Pacha Sánchez, en el último piso de la Torre Ejecutiva, no refleja el caos de una gestión de gobierno. Apenas un expediente, algunos papeles, una biografía del ex primer ministro del Reino Unido Winston Churchill y un termo con la bandera de Uruguay que le regaló el expresidente y adversario político Luis Lacalle Pou.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Sánchez es uno de los principales dirigentes del Movimiento de Participación Popular y mano derecha del presidente, Yamandú Orsi. Habituado al debate político y a los medios de comunicación, esta semana se ocupó de defender lo conseguido por el gobierno en sus primeros 12 meses de gestión.
“No me pueden decir que no cumplí cuando recién llevo un año”, dice en entrevista con Búsqueda. Sánchez critica que la política se esté transformando en un “show” en el que “tiene que haber buques insignia y consignas rimbombantes” y defiende que la preocupación del gobierno es que “las cosas funcionen”.
Admite que los últimos sondeos de opinión pública envían un mensaje, pero dice que no se puede gobernar “mirando las encuestas”. “La principal autocrítica que nosotros nos hacemos es que necesitamos apretar el acelerador”, sostiene. Y concede que “hay un porcentaje alto de frenteamplistas que no están valorando positivamente al gobierno”, pero insiste en que la gestión apenas comienza y que la orientación “es la correcta”.
“Una persona que votó al Frente Amplio debería estar contenta con tener un Presupuesto que determinó que las transnacionales paguen en Uruguay”, afirma.
Sánchez dice que designar a un titular en la Fiscalía de Corte sigue siendo una prioridad y que será la Torre Ejecutiva la que se ocupará de destrabar la negociación parlamentaria. Sobre la rescisión del contrato con Cardama y la búsqueda de nuevos oferentes, asegura que antes de terminar el gobierno habrá dos patrulleras y que no puede anticipar el costo final: se sabrá “al final de la película”.
Embed
—¿Por qué definieron que Orsi replique la práctica de Lacalle Pou de dar un discurso ante la Asamblea General cumplido el primer año?
—Estamos en un contexto global muy complejo y polarizado. Vimos lo que fue en Argentina la comparecencia del presidente. La política en el mundo está teniendo un enorme problema de representación. La gente siente que se está transformando en show, que la lógica es pelearse, insultar. Hay que dar gestos republicanos. Primero, es un deber de cualquier gobernante rendir cuentas. Uno lo puede hacer con la Memoria Anual. Y también puede ir al Parlamento, que es algo que Lacalle Pou hizo, y a nosotros nos pareció interesante, en un gobierno que no tiene mayorías parlamentarias, tener una comparecencia del presidente en la Asamblea General. Transmitimos tranquilidad, diálogo, escucha y rendición de cuentas, que es tan importante en política.
—¿Se va a repetir en los siguientes años?
—En mi opinión, sí. Es una cuestión saludable.
—No hubo autocríticas en el discurso de Orsi. ¿Qué errores se cometieron en 2025?
—Cuando uno hace, siempre está sujeto a cometer errores. Veo las encuestas, los niveles de aprobación y siento que hay una demanda en la sociedad que quiere más cambios, que quiere más rapidez en la toma de decisiones, que pretende que las transformaciones sean más palpables. La orientación es la correcta. Uruguay ha logrado crecer, bajar su deuda, bajar su déficit fiscal, ha aumentado los salarios, las jubilaciones, ha generado más empleo. Uruguay tiene un PBI y una economía más grande que la que teníamos antes de que gobernáramos. En un año, los salarios crecieron casi lo mismo que los últimos cinco años. Pero la gente no está percibiendo esos cambios porque seguramente piensa que son pocos. La principal autocrítica que hacemos es que necesitamos apretar el acelerador. Tenemos que profundizar las transformaciones y concretar un conjunto de temas, y ahí está la tarea central para este año, que es el primero con nuestro presupuesto.
Alejandro Sanchez_JC_0096
—¿Cómo valora las últimas encuestas, que muestran una caída de la aprobación del gobierno y un crecimiento de la desaprobación?
—Estoy de acuerdo con un líder bastante veterano, Julio María Sanguinetti, que declaró que uno no puede gobernar mirando las encuestas, aunque son un dato de la realidad. Nuestro mandato es hacer las cosas que tenemos que hacer. Y luego explicar qué es lo que hicimos. Escucho a la oposición decir que no cumplimos, pero me eligieron para gobernar cinco años. No me pueden decir que no cumplí cuando recién llevo un año. Es evidente que la gente quería más transformaciones. Hay una demanda lógica y hay un porcentaje alto de frenteamplistas que no están valorando positivamente al gobierno. Tendremos que ir a hablar con ellos para contarles lo que hicimos. Comunicar más y mejor. Es una gran tarea que tiene el gobierno. Y, segundo, hacer más, porque nos están exigiendo hacer más. Hay una demanda de la sociedad que dice “sí, bajaron los delitos, pero no bajaron lo suficiente”. A veces, los compañeros y las compañeras tienen expectativas muy elevadas. Y las tenían en el primer año. No es lo mismo un gobierno que tiene mayorías parlamentarias y puede desencadenar su agenda rápidamente que uno que tiene que negociar. La Ley de Presupuesto, donde están los recursos y las prioridades de este gobierno, lleva 60 días. El 40% de incremento de partidas para atender la primera infancia, que van a significar US$ 350 millones al final del quinquenio, se van a empezar a ver con el programa Más Barrio, el programa Crece Desde el Pie, el refuerzo de la Tarjeta Uruguay Social y las becas estudiantiles. Evidentemente, lo que hay es un desfasaje entre los sueños y las ansiedades de nuestra gente, y las concreciones. Tenemos que alinear esas dos cosas.
—¿Al gobierno le falta un buque insignia?
—Creo que el buque insignia es que las cosas funcionen. Es que un gurí del Cerro pueda jugar en la cancha de fútbol o una trabajadora del Cerro pueda ir a tomarse el ómnibus sin que la roben. El buque insignia es que empezaron las clases y hay gurises que están comiendo y tienen la panza llena. Lo que pasa es que a veces perdemos la sensibilidad de las cosas que hacemos. El buque insignia es que hay 170.000 niños que recibieron un bono y que empezaron las clases con la túnica nueva. Creo que los politólogos se acostumbraron demasiado a la lógica de la política de show, donde tiene que haber buques insignias y consignas rimbombantes.
—El buque insignia puede estar vinculado a cómo financiar todas esas políticas públicas, porque el crecimiento económico será un desafío para este gobierno.
—Sin lugar a duda. Pero una persona que votó al Frente Amplio debería estar contenta con tener un Presupuesto Nacional que determinó que las transnacionales paguen en Uruguay. A la consigna que pague más quien tiene más, este es el primer Presupuesto de los últimos 15 años que incorporó un gravamen para nacionalizar y localizar en Uruguay impuestos que se pagan en otro lado, a las transnacionales y a las actividades económicas de residentes uruguayos en el exterior, que no estaban gravadas. Entonces, cuando me paro en un Comité de Base y me dicen “¿usted qué hace frente a los poderosos?” ¡Gravamos a las transnacionales! Este es un gobierno que, sin mayorías parlamentarias, se animó a hacerlo y que en campaña electoral lo dijo.
—Hubo ajustes en los aportes al Fonasa, en la computación del IRPF y en algunas tarifas de empresas públicas por encima de la inflación. ¿No fue un error que Orsi dijera que no iba a aumentar impuestos en el debate presidencial?
—No aumentó ningún impuesto al trabajo ni ningún impuesto a la gente.
—El ajuste del IRPF tiene un impacto en el trabajador.
AlejandroSanchez_JC_0046
—Siempre es discutible, pero tienen ajustes que van conforme a la inflación. Somos consecuentes con cómo lo hemos ajustado siempre. La manera más justa es el Índice de Precios al Consumo. Es la forma en que están los precios de la economía, donde todo se ajusta. Se ajusta el pan, se ajusta la leche, se ajustan las propiedades y los aportes al Fonasa. Y al hacerlo por la inflación y cuando tenés salarios que crecen por arriba de la inflación, termina generando que el poder de compra de los salarios sea mayor al ajuste que hiciste. Esto había que hacerlo. Gobernar también es hacerse cargo de las decisiones que no son simpáticas y explicarle a la gente por qué las estás tomando.
—¿Es posible que la próxima Rendición de Cuentas sea de gasto cero, como dijo el ministro de Economía, Gabriel Oddone?
—Todo es posible.
—¿Es la meta?
—Las rendiciones de cuentas tienen que servir para ajustar. Se han utilizado históricamente para ampliar el gasto. En este escenario en el que estamos hoy, con dificultades, hay que ser muy prudente en lo que vamos a hacer. Oddone lo que planteó es que nosotros presentamos hace seis meses y empezó a regir hace dos una Ley de Presupuesto, y naturalmente las grandes transformaciones planteadas estaban ahí. Va a tener ajustes menores, pero no va a haber una revisión absoluta de todos los gastos del Estado.
—O sea que no necesariamente será de gasto cero.
—No necesariamente. Puede haber reordenamiento de gasto, puede haber temas que haya que fortalecer y eso siempre es motivo de discusión en el Poder Ejecutivo. Pero, hasta ahora, el Consejo de Ministros no lo ha discutido. Los ministerios ahora tienen que concentrarse en ejecutar lo que tienen. Este país tiene que terminar con esa discusión de que terminamos la Ley de Presupuesto y empezamos a negociar la Rendición de Cuentas. ¿Cuánto tiempo le destinás a la gestión y a concretar cosas?
—¿Cómo está la relación con la oposición?
—Tuvimos seis interpelaciones en el verano. Tenemos una oposición que está castigando a mansalva al gobierno. La oposición tiene que controlar, pero no se le puede ir la mano. Ayer escuché algunas declaraciones de legisladores. ¿No le encontraron nada bueno al discurso del presidente? Sacaron un documento de “construir sin destruir” antes de escucharlo. ¿Pretenden construir sin escuchar? Ya habían definido el día anterior que iban a estar en contra. Incluso, hay algunos legisladores que están copiando con cartelitos la lógica de Argentina. A veces, en ese afán opositor, se les va la moto y se oponen a todo. Ahora se están oponiendo al ministerio de justicia sin conocer la ley. Estaba en el programa de todos los partidos políticos y ahora nadie lo quiere.
AlejandroSanchez_JC_0066
—Y hablando de errores, ¿no fue un error anunciar la compra de la estancia María Dolores en el medio del cortejo fúnebre de José Mujica?
—Sí. Creo que está bastante claro cómo fue el proceso. Esa compra la venía discutiendo el Instituto Nacional de Colonización. Incluso se hicieron algunas visitas al predio mucho antes de la muerte de Mujica. Lo que terminó pasando es que me entero en el cortejo de la decisión, me piden que diga unas palabras y lo que traté de expresar es que parte del legado de Mujica es pelear por el acceso a la tierra. Pero no es que se compró la estancia para homenajear a Mujica. Si hiciéramos eso, el Pepe se levanta del cajón y nos mata a todos.
—¿Se magnificó el tema?
—Por supuesto que se magnificó, pero en esta lógica de “vamos a golpear”. Incluso sin respetar el dolor que teníamos los que estábamos perdiendo a un líder muy importante. Está bien. Fue un error. Me ganó la emoción y dije lo que dije. Hay actores que no creen que Colonización sea la herramienta. Nosotros sí creemos que la reserva de tierras para la producción familiar es muy importante para la soberanía alimentaria. Permití, y este es el principal error, que agredieran a una herramienta muy importante como es el Instituto de Colonización.
—¿Qué opina sobre el anteproyecto del Ministerio de Trabajo para que las empresas tengan que anunciar anticipadamente despidos?
—Lo que busca la OIT en ese convenio es generar reglas claras que les permita planificar a empleadores y a trabajadores su vida. Siempre es bueno tener un conocimiento. Pero me parece que se ha interpretado equivocadamente. Lo que tenemos que trabajar es en que las empresas sean rentables y generen más empleo, no menos. Ese es el foco que le queremos dar. A mí lo que me preocupa es que la empresa tenga que despedir trabajadores, lo que necesito hacer es actuar antes, no que me avisen. El Ministerio de Trabajo lo que ha planteado es que lo va a enviar al Consejo de Ministros y lo discutiremos.
—¿El gobierno sigue pensando que es prioritario designar a un titular en la Fiscalía de Corte?
—Sí, sin lugar a dudas.
—¿Que no sea Mónica Ferrero?
—Yo, Alejandro Sánchez, no tengo una visión negativa del trabajo de la fiscal Ferrero. Pero me parece que tenemos que buscar la forma de que haya un consenso. Y quizás Ferrero no genera ese consenso. Y quizás otros actores tampoco. Entonces, hay que sentarse a conversar. Lo que no puede pasar, y creo que este es el error, es que antes de empezar a conversar ya se ponen nombres arriba de la mesa. Así es muy difícil.
—Hace tiempo que el gobierno dice que hay que sentarse a conversar. ¿No están conversando todavía?
—La verdad es que todavía no se generó un espacio formal para discutir estos temas. Hubo sondeos en los que se habló con algún actor de la oposición. Pero no se logró avanzar. Y para avanzar, entiendo que los periodistas necesitan noticias, pero se necesita reserva. Porque hay nombres y opciones que se manejan. Creo que hay que armar un paquete con todos los organismos de contralor y llegar a un gran acuerdo que permita dar una imagen, que el país precisa, de que podemos construir acuerdos aun en las diferencias. Y, para eso, hay que cuidar mucho los nombres. El gobierno está trabajando muy bien con la fiscal Ferrero. Ahora, no me gusta estar manoseando nombres. Creo que cometen un error algunos actores cuando dicen ‘yo voy con este’. Sentémonos, conversemos, manejemos la reserva del caso. Eso no se logra de la noche a la mañana y hay que hacerlo en un ámbito que genere la confianza suficiente para discutir estos temas.
—¿Y ese ámbito para conversar se va a instalar en el Parlamento o en la Torre Ejecutiva?
—La Torre Ejecutiva va a trabajar en generar ese espacio en el Parlamento, porque es donde hay que discutir, con los parlamentarios.
—Exactamente. Lo hicimos de esa manera, logramos llegar a un acuerdo y la idea es replicar lo mismo para tratar de buscar un acuerdo.
AlejandroSanchez3_JC_0160
—¿Las responsabilidades políticas en el caso Cardama hasta dónde creen que pueden llegar?
—El Parlamento está investigando y habrá que sacar conclusiones. Por lo pronto, no se preservó el patrimonio público por parte de quienes administraban. No se hicieron los suficientes controles para prevenir que no nos entregaran una garantía que era trucha. No se oyó a quienes dijeron que había problemas con esa garantía. Ahí hay responsabilidades claras. Y hoy se asume esa responsabilidad, porque que las garantías eran truchas nadie lo discute. ¿Por qué no controlaste algo tan sencillo como si la empresa existía o no? Ahí están las responsabilidades políticas. No soy yo quien juzga si hay otro tipo de responsabilidades, como ilícitos, o si hay otros funcionarios involucrados. Presentamos la denuncia frente a lo que entendíamos que era un indicio de fraude. Lo investigará la Fiscalía y llegará a sus conclusiones. Lo que decimos es que esta es una cosa muy mal gestionada. Y recordemos que cuando se firmó el contrato, en teoría, en el primer semestre del 2025 teníamos una OPV. Y no tenemos nada.
—¿Se va a hacer una licitación para el nuevo contrato para construir las patrullas?
—Puede ser una licitación o un concurso de precios. Porque estamos hablando de equipamiento militar. Tenemos un sentido de urgencia, porque Uruguay ya ha perdido mucho tiempo y hay un problema de seguridad nacional. Lo que sí tiene que ser es mucho más transparente. Acá no va a aparecer un astillero de la mano de alguien. Hay que tener un conjunto de ofertas y elegir la que dé mejores garantías. Han llegado algunas propuestas, y la exigencia del presidente de la República es que sean todas formales. No quiero el boliche. Para estos temas se necesita formalidad. Lo que tiene que hacer el Ministerio de Defensa es, ahora que está liquidado el asunto de Cardama, plantear las características del barco que necesitamos y ver si las distintas ofertas garantizan eso. Hay que hacerlo con rapidez, porque el compromiso es que en este gobierno tiene que haber OPV.
—Pensando en el cuidado de los dineros públicos, no puede resultar que la rescisión del contrato y la celebración de uno nuevo, cuando ya se habían hecho entregas de dinero, pueda terminar siendo mucho más costoso?
—Es parte de los procesos irregulares que llevaron a esta situación. Lo que se estaba construyendo en Cardama no tenía plano. Era un prototipo. El plano se iba cambiando conforme se iba construyendo. Entonces, nadie tiene certeza de para dónde iba eso. Lo que había que hacer era frenar el pago por algo que no nos estaba dando las garantías de que efectivamente cumpliera la función que tenía que cumplir. El gobierno hizo lo que tenía que hacer. Ahora tenemos que buscar alternativas para tener OPV. ¿Cuál va a ser el precio final? ¿Cuánto va a significar esto? Lo veremos al final de la película.
—¿El factor geopolítico juega en este mundo tan convulsionado? Hubo una propuesta de China, también de Estados Unidos. ¿España puede ser una mejor opción en términos geopolíticos?
—La geopolítica incide siempre. Y más en estos tiempos. Pero Uruguay es un país soberano y va a tomar las decisiones soberanamente, sin presiones de ningún tipo.
AlejandroSanchez2_JC_0125
—La directora de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, Alejandra Casablanca, tuvo varias denuncias por acoso, mientras el director de la Agesic, Daniel Mordecki, renunció por diferencias con el director general de Presidencia, Diego Pastorín. ¿Qué opina sobre estos sucesos?
—En el caso de la Secretaría para el Pasado Reciente, procedimos como establecen las normas. Generamos una investigación administrativa, tomamos declaraciones, actuó la Comisión de Salud Laboral de la Presidencia y está trabajando en eso hasta tener una resolución final, dándoles la garantía a los funcionarios que denunciaron. Luego tenés la situación de Agesic. Hubo una diferencia entre quien dirigía Agesic y Pastorín. Y lo que ha dicho el director renunciante, que no denunció delitos ni nada por el estilo, es que entiende que Pastorín no actuó bajo la ética frenteamplista. Y eso se dirimirá en el Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio, que es donde lo denunció.
—Desde diciembre la Agesic está sin director, pasó bastante tiempo…
—El verano. Y nos tomamos nuestro tiempo para tomar una decisión sobre a quién seleccionar para eso. No es fácil encontrar una persona para dirigir Agesic.
—¿No hubo interés en interceder para que continuara Mordecki?
—¿Sabés quién recomendó a Mordecki? Pastorín. Y luego tuvieron diferencias de trabajo y personales. Yo lo lamento mucho. Tengo un gran aprecio por Mordecki. Él me planteó algunas diferencias que tenía en el trabajo, quedamos en tener alguna reunión, no la tuvimos, y luego me envió un mensaje diciéndome que renunciaba.
—¿Qué va a hacer Alejandro Sánchez en 2029?
—Voy a seguir siendo militante. Es lo único que me define desde que tengo 16 años. Falta tiempo para el 2029. Mi tarea hoy es hacer que el gobierno coordine y coordine bien y asesorar de la mejor manera posible al presidente. Y en eso estoy concentrado. Después, el futuro dirá.