Con cada vez menos aliados en la región, la agenda del presidente Yamandú Orsi durante el 81.º período ordinario de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas tuvo hasta ahora algunas señales para la izquierda y muchos gestos a gobiernos de derecha. La sucesión de reuniones y actividades en las que participó el mandatario buscaron atraer inversiones, el desarrollo de la agenda bilateral con Brasil, el relanzamiento de Urupabol y la cooperación en materia de seguridad. En el discurso que brindará este jueves 24, Orsi buscará machacar sobre estos puntos.
En el mediodía está previsto que el presidente hable ante la Asamblea General, que defienda el multilateralismo y que aluda o mencione la crítica situación de Cuba, informaron fuentes del gobierno a Búsqueda. El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, dijo públicamente que le había planteado a Orsi en Torre Ejecutiva que su discurso sería una buena oportunidad para mostrar solidaridad con el país caribeño.
Hasta el miércoles por la tarde, sin embargo, no estaba claro todavía cómo se reflejaría eso en el discurso presidencial. La intervención de Donald Trump el martes 22 en la Asamblea General condiciona en parte a Orsi, dijeron dos fuentes consultadas. “Cuba caerá”, dijo el presidente de Estados Unidos. El republicano agregó que “el régimen comunista está bajo una fuerte presión, la más fuerte que haya conocido jamás”.
En su viaje a Estados Unidos, Orsi tuvo la oportunidad de dar un guiño a la izquierda, pero por cuestiones “de agenda” no pudo, según los informantes. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, referente del Partido Demócrata, invitó esta semana al presidente uruguayo a mantener una reunión, pero la propuesta fue desestimada. Integrantes del entorno de Orsi evaluaron que ese encuentro podía afectar la relación con la administración Trump, dijo una fuente, aunque aclaró que ese no fue el motivo de la decisión.
El alcalde de Nueva York se reunió en los últimos días con otros referentes de la izquierda, como el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el del gobierno de España, Pedro Sánchez, y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.
De China a Colonia
El lunes 21, Orsi comenzó su agenda oficial en Estados Unidos con una reunión con su par brasileño. Tras el encuentro, Lula agradeció en la red social X la concesión del excedente de la cuota uruguaya para vender carne bovina a China.
La subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, dijo a Búsqueda que meses atrás Brasil y Australia pidieron a Uruguay “poder acceder a la parte de cuota que no se utilizará este año”, porque esos dos países están por cubrir sus propios cupos. Uruguay ha ocupado el 31% de su cuota y, si bien el gobierno accedió a las solicitudes de Brasil y Australia, la decisión final “depende enteramente de China, que es quien asigna y administra las cuotas”, sostuvo la vicecanciller.
El presidente del Instituto Nacional de Carnes, Gastón Scayola, informó a Búsqueda que Uruguay “posiblemente” usará este año unas 200.000 toneladas de la cuota de 324.000 otorgadas por China, el doble de lo que ya vendió este año a la potencia asiática.
A raíz de esta propuesta de cesión, los legisladores blancos Sebastián da Silva y Juan Martín Rodríguez presentaron pedidos de informes consultando, entre otros asuntos, si existen contraprestaciones de ambos países.
Orsi también participó en el Diálogo Presidencial sobre Inteligencia Artificial, en el que propuso a Uruguay como “un hub regional confiable para desarrollar, probar y escalar soluciones de inteligencia artificial para América Latina y el mundo”.
Luego, en una cena ofrecida en Nueva York por Americas Society/Council of the Americas, el mandatario destacó el martes 22 ante empresarios e inversores la estabilidad institucional y macroeconómica del país, informó sobre los regímenes de incentivos a la inversión y llamó a invertir en Uruguay. “Conversen con nuestros equipos y dígannos también, con franqueza, qué debemos hacer mejor. Nuestro compromiso es escuchar, responder y sostener las reglas”, expresó.
The New York Times informó en esa jornada que Praxis, una empresa emergente que reúne a emprendedores, inversores y creadores vinculados a la inteligencia artificial, anunció una inversión de US$ 1.000 millones en Uruguay. Unos 2.700 “praxianos”, que pretenden instalar la primera “sede física” de esa “nación digital”, están dispuestos a radicarse en Colonia+, la ciudad inteligente que se proyecta a unos 10 kilómetros de Colonia del Sacramento. Orsi dijo a El Observador que se reunirá con Dryden Brown, director ejecutivo de la empresa.
Con la derecha
Uruguay fue invitado al Partners for Multilateralism, International Law, Peace and Prosperity, un evento organizado por la Unión Europea, Australia, Barbados, Brasil, Canadá, India y Kenia. El encuentro, que se desarrolló el lunes 21, cerró con una declaración que destaca la preocupación por “la creciente polarización, la propagación de conflictos, las violaciones del derecho internacional y el recurso cada vez mayor a la política de poder, el proteccionismo, la coerción y la amenaza o el uso de la fuerza. Estas tendencias amenazan la paz y la seguridad internacionales y perjudican la cooperación mundial precisamente cuando más se necesita”. Agrega más adelante que los firmantes respaldan marcos internacionales como el Acuerdo de París y la Agenda 2030.
Si bien el gobierno uruguayo adhirió a esa declaración final, ni Orsi ni el canciller Mario Lubetkin, que se había registrado para participar, asistieron al evento, confirmó Búsqueda.
El presidente mantuvo el miércoles 23 reuniones políticas con mandatarios de derecha. Junto a los presidentes de Bolivia, Rodrigo Paz, y Paraguay, Santiago Peña, relanzó Urupabol, una asociación integrada por los tres países que busca principalmente “consolidar una logística regional eficiente mediante el aprovechamiento de la red portuaria a lo largo de la hidrovía Paraguay-Paraná”.
Los tres mandatarios informaron en un comunicado conjunto que acordaron modernizar los acuerdos fundacionales y celebrar antes de fin de año una próxima reunión de seguimiento de este y otros temas, como la cooperación energética y en hidrocarburos, la mejora de la conectividad aérea y el combate a la delincuencia organizada.
El presidente también concurrió a una reunión del Compromiso de Santiago contra la Delincuencia Organizada Transnacional, una iniciativa del presidente de Chile, José Antonio Kast, a la que Uruguay adhirió. Además del uruguayo, abordaron “la implementación” de este espacio los presidentes de Chile, Bolivia, Paraguay y Perú, Keiko Fujimori, y los cancilleres de Argentina, Pablo Quirno, y Ecuador, Roberto Kury. La próxima reunión de alto nivel del Compromiso será en noviembre en Buenos Aires, donde Argentina asumirá la presidencia pro tempore de la Secretaría Técnica.
"Para nosotros, esto no es una opción, es una necesidad”, dijo Orsi. “Recién hablábamos de que, si se trata de integrarse, creo que han tomado la delantera otros (en lo) que tiene que ver con esta realidad que es el crimen organizado. Nosotros nos necesitamos”, insistió en declaraciones a la prensa recogidas por Subrayado. Quienes se encargan de la seguridad a nivel de los gobiernos han tenido “resultados exitosos”, acotó, “pero como la velocidad en la que corre todo esto es cada vez mayor, nuestro nivel de sintonía tiene que ser también cada vez mayor”.
El gobierno busca consolidar estos lazos para combatir el crimen organizado en un contexto en el que corre riesgo de quedar en soledad a nivel ideológico, explicó una fuente del Poder Ejecutivo. El 4 de octubre serán las elecciones de Brasil y el 25 el probable balotaje. Las últimas dos encuestas, difundidas esta semana, dan empate técnico entre Lula y Flávio Bolsonaro en segunda vuelta. Quaest le da 42% al candidato de la derecha y 41% a Lula y BTG Pactual/Nexus ubica al presidente con 46% y a su contendiente con 45%.