Mientras que el Frente recogió en las elecciones nacionales de 1971 el 18,3% de los votos emitidos, el pasado domingo 25 contó a su favor con poco más del 21% del electorado nacional. En Montevideo, donde en 1971 el Frente Amplio había obtenido el 30% de los votos, en esta ocasión alcanzó el 33,5%. En el interior del país, mientras tanto, la coalición de izquierda pasó del 9,6% del electorado conquistado hace 13 años, al 10,5%.
La hora de la 99
El sublema Frente del Pueblo, integrado por el PDC y la lista 99, había obtenido casi 93.000 votos en 1971. De ellos, solo 31.479 pertenecían al grupo liderado por Zelmar Michelini, quien había abandonado el Partido Colorado para formar el Frente Amplio.
Ahora, el sector que lidera Hugo Batalla, tras el asesinato de Michelini en Buenos Aires en mayo de 1976, recogió en todo el país cerca de 160.000 votos, y se constituyó en la mayor fuerza del Frente Amplio (aproximadamente el 40% de su electorado), desplazando así de ese sitio a la coalición que integran, entre otros sectores, el Partido Comunista y el grupo de Francisco Rodríguez Camusso (FIDEL, en 1971).
Mejor aún fue el registro de la 99 (Movimiento por el Gobierno del Pueblo Zelmar Michelini) en Montevideo: obtuvo en la capital del país casi 130.000 votos, lo que implica aproximadamente el 43% del caudal frentista capitalino. La 99 colocó en el Senado a tres de sus hombres —Hugo Batalla, Enrique Martínez Moreno, Luis Senatore— y, en la Cámara de Representantes, a ocho por Montevideo —Carlos Cassina, Nelson Alonso, Yamandú Fau, Lucas Pitaluga, Carlos Enrique Negro, Baltasar Prieto, Eduardo Jaurena, Edén Melo Santa.
Poco antes de las elecciones, la 99 conformó junto con el Partido Socialista el sublema Socialismo-Democracia-Libertad. Ambos sectores ahora representan el 55% del electorado del Frente Amplio.
Las razones
¿Qué factores explican el surgimiento de la 99 como sector de izquierda más votado? Según diferentes voceros frentistas consultados por Búsqueda ello se debe a los siguientes elementos:
- La nueva generación frentista, mayoritariamente considerada “independiente”, se volcó en bloque a la lista 99. Mientras las encuestas marcaron un alto nivel de indecisos entre quienes se disponían a votar al Frente Amplio, la coalición Democracia Avanzada (Germán Araújo-Francisco Rodríguez Camusso) llevó la delantera. Luego, a medida que los indecisos en el seno del Frente disminuían, la 99 se fortalecía, mientras que Democracia Avanzada mostraba un caudal de votos estancado.
- La 99 ofrecía al independiente una opción no constreñida ideológicamente, no excesivamente comprometida, pero leal al Frente Amplio. Entre 1971 y 1984, el electorado frenteamplista cambió debido a la emigración y a un recambio generacional. El nuevo militante no nació en general dentro de algún grupo ideológico claramente diferenciado. La buena imagen del doctor Hugo Batalla jugó también un papel importante a la hora de tomar partido.
- Cierto sector vio en la 99 un polo de opinión que podría actuar en el Frente como contrapeso al Partido Comunista y por ello trató de fortalecerla. El grupo fundado por Michelini en 1962 capitalizó, además, la pérdida de electorado del Partido Demócrata Cristiano y de la antigua Corriente (que en 1971 votó bajo el sublema Patria Grande, liderado por Enrique Erro, y que ahora de alguna manera es sucedida por la Izquierda Democrática Independiente, IDI). Cierto sector pudo haber visto en la 99 una opción especialmente fiel al general Liber Seregni, quien proviene también del Partido Colorado. En realidad, la 99 no siempre ha coincidido con el presidente del Frente Amplio y este se preocupa por mostrar una rigurosa equidistancia entre los distintos sectores que conforman la coalición.
- Desde otra perspectiva, la 99 constituye la “puerta de entrada” al Frente Amplio: quien ingresa al lema sin una definición ideológica exigente, presumiblemente se sienta cómodo junto a Batalla. De cualquier forma —según estimó un dirigente frentista— buena parte del electorado de la 99 el 26 de noviembre volvió a considerarse “independiente”. El sector de Batalla —con escasa militancia, pobre en recursos y organización— saldrá ahora a fortalecer su estructura, aprovechando los vientos de simpatía que soplan a su favor y el flujo de recursos que le significará el reparto de dinero oficial según la cantidad de votos obtenidos.
¿Un nuevo partido?
Con diferente grado de entusiasmo, se maneja en tiendas frentistas el proyecto de crear un solo partido de inspiración socialista, abastecido de lo que hoy es la 99, el Partido Socialista e incluso el PDC y otras agrupaciones. Antecedentes: en 1971, la 99 y el PDC actuaron bajo un mismo sublema.
Actualmente, la 99 (que acoge en su seno al Movimiento Socialista, liderado por Eduardo Jaurena) conforma un sublema con el Partido Socialista.
El proyecto aún tiene mucho por resolver: ¿hasta qué punto el éxito electoral alentará a la 99 a mantener su independencia? Además, sería preciso revisar la definición marxista-leninista que actualmente ostenta el Partido Socialista, revisión a que estaría dispuesta la “nueva guardia” dirigente del partido: Reynaldo Gargano y José Díaz, quienes en su exilio español vieron gestarse el triunfo del PSOE conducido por Felipe González. También es preciso definir con claridad la postura ideológica de la nueva entidad, trazar su meta estratégica, marcar el lugar relativo de todos los sectores que lo integrarían y buscar el nombre apropiado.
Por último: ¿cuál será la posición de Seregni sobre el proyecto?
Los otros sectores
El sector que integran el Partido Comunista y el grupo de Francisco Rodríguez Camusso (FIDEL) desde las elecciones de 1962, sublema sucedido en buena medida ahora por Democracia Avanzada, marcó el domingo 25 un estancamiento electoral.
El sector que encabeza en el presente Germán Araújo obtuvo 10.000 votos más que en 1971, lo que —teniendo en cuenta que el electorado nacional creció en los últimos 13 años un 17%, y el electorado frentista en 100.000 votos— implica una caída de su peso relativo. La persecución que sufrió el Partido Comunista en la última década y, por ende, la emigración de militantes y la falta de preparación de los nuevos, así como la propaganda anticomunista realizada en la etapa previa a las elecciones nacionales, son algunas de las causas que la dirigencia del sector maneja como explicaciones del fenómeno. Ciertas actitudes de la militancia de Democracia Avanzada generó resistencia en el seno de la propia coalición de izquierda, así como el tono de declaraciones efectuadas por dirigentes comunistas.
Democracia Avanzada obtuvo en esta instancia dos senadores —Germán Araújo y Francisco Rodríguez Camusso— y cuatro diputados por Montevideo —Juan Pedro Ciganda, Andrés Toriani, Gilberto Ríos y Yamandú Sica Blanco.
El Partido Socialista, por su parte, obtuvo en 1971 casi 36.000 votos, lo que significaba poco menos del 12% del electorado frentista. Hoy el Partido Socialista, al haber obtenido cerca de 60.000 votos, tendrá un senador (José Pedro Cardoso), dos diputados por Montevideo (José Díaz y Guillermo Álvarez) y alrededor del 15% de los votos del Frente Amplio. Actúa, además, bajo el mismo sublema con la 99.
El Partido Demócrata Cristiano sufrió en la instancia un revés electoral: de los 61.000 votos que consiguió en 1971, retrocedió hasta aproximadamente los 40.000. Su distanciamiento del Frente Amplio tiempo atrás bajo la conducción del Arq. Juan Pablo Terra habría comprometido su chance electoral —según voceros democristianos pese a la rectificación de rumbo implícita en la primacía actual de una nueva dirigencia y el desplazamiento de Terra y Sosa Días entre otros dirigentes.
El contador Juan Young pugna por ser el séptimo senador frentista en la distribución de bancas que se hace por restos, según dijeron fuentes del FA, pero por ese sillón compiten también el arquitecto Ricardo Brum de la 99 y Marcos Carámbula de Democracia Avanzada. Héctor Lescano será diputado por Montevideo y el PDC puede obtener algún otro representante en el interior, preferentemente en Paysandú.
En 1971, el sublema frentista Patria Grande, que incluía la Unión Popular de Enrique Erro, obtuvo casi 71.000 votos. En cierta forma sucedida por la Izquierda Democrática Independiente (IDI), la Corriente ahora no llegaría a los 25.000. Nelson Lorenzo será el diputado de esta vertiente por Montevideo y la Dra. Alba Roballo quedará fuera del Senado.
En todo el interior, el Frente Amplio obtendrá otros representantes: las mayores posibilidades están en Salto, Paysandú, San José, Colonia, Canelones o Maldonado.
Uno de cada tres montevideanos votó al Frente Amplio, y solo uno de cada diez habitantes del interior del país. El crecimiento en el interior fue mínimo en los últimos 13 años. Empero, en 1971 muchos de los votos frentistas del interior fueron recogidos de residentes en Montevideo por la vía del voto interdepartamental. La desaparición de esa modalidad de voto en estas elecciones asimiló ese electorado al de Montevideo.
El Frente repuntó en Montevideo. De los 212.000 votos conseguidos en la capital en 1971, saltó a alrededor de los 300.000.
Pasó de representar poco menos del 30% del electorado capitalino al 33,5%. La dirigencia de izquierda explica la pérdida de la Intendencia por aproximadamente 12.000 votos frente a los colorados, en razón de la mala votación relativa de los blancos.
El Frente Amplio contará entonces por lo menos con seis senadores y unos 22 diputados, probablemente 16 de ellos por Montevideo y ocho por el interior del país.
Reestructura
Tras las elecciones, el Frente Amplio debe encarar su reestructura (en especial la de sus comisiones, Mesa Ejecutiva y Plenario), adaptándose a los resultados del domingo 25 y a la coyuntura política presente. La participación de los independientes y de los comités de base en la dirección partidaria, así como el cambio de la ecuación de poder interna surgida de las urnas, serán los tópicos más importantes a tratar a partir de diciembre, que se descarta darán lugar a extensas discusiones.
También habrá que decidir sobre el pedido de integración a la coalición que han realizado otras agrupaciones y definir la conducta que seguirá el Frente Amplio ante el nuevo gobierno colorado.
*Nota publicada el 29 de noviembre en la edición N° 257 de Búsqueda