Hace 10 días que el presidente Yamandú Orsi está lidiando con una tormenta política en torno a su camioneta. Al punto que, para tratar de apaciguar las críticas y dar un cierre a una polémica que no cede, el mandatario anunció el martes 2 en un intercambio con periodistas de medios escritos, entre los que se encontraba Búsqueda, que donaría el vehículo. Que no lo quiere usar más. Y que espera que cederlo a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) para el transporte de estudiantes disipe las críticas sobre un eventual incremento de su patrimonio gracias al descuento que obtuvo en la compra del vehículo.
Pocos días antes de asumir la presidencia, Orsi compró a la automotora Oliva una camioneta Hyundai Santa Fe híbrida a un precio de US$ 54.000, cuando el valor de mercado era de US$ 79.000, tal como difundió la periodista Patricia Madrid en el programa Así nos va el martes 26 de mayo. El debate sobre la regularidad legal y ética de aceptar el beneficio no demoró. En particular debido a que, pocos días después de la compra, Orsi utilizó en la ceremonia de asunción presidencial un coche eléctrico Hyundai de la misma automotora.
Presidencia se mantuvo en silencio. El fin de semana, Orsi procuró restarle trascendencia al asunto y bromeó en rueda de prensa que cuando veía un descuento se “tiraba de cabeza”. El comentario no cayó bien. Enojó a dirigentes y militantes de izquierda. La oposición, que no se había mostrado demasiado crítica, salió dura. El presidente optó por cambiar el tono. El lunes 1 difundió un video en el que se mostró serio y preocupado. Pidió disculpas a quienes pudiera haber “ofendido”, aseguró que no “hubo algún otro interés ni negociación” con la automotora más que el objetivo de trasladarse “en un automóvil seguro” a un “precio razonable”. Y dijo que si algún organismo de contralor consideraba que había cometido un error, pagaría la diferencia entre el precio rebajado y el real.
Fue entonces cuando Orsi y su equipo decidieron encarar de otra forma la crisis. El mandatario convocó a periodistas de cuatro medios de prensa —Búsqueda, El País, El Observador y la diaria— a su oficina en el piso 11 de la Torre Ejecutiva para responder preguntas sobre el episodio y mostrar documentación vinculada a la oferta de la automotora Oliva y a la forma en cómo pagó el vehículo. En el intercambio, que se extendió por una hora y media, Orsi confirmó la información adelantada por Búsqueda: para adquirir su camioneta entregó dos vehículos y realizó un pago de US$ 15.000.
De acuerdo con el desglose del pago informado por Orsi, la automotora tomó la camioneta Hyundai de 2020 a US$ 22.000 y la Renault a US$ 17.000. A eso se sumaron dos transferencias bancarias desde la cuenta personal del presidente por un total de US$ 15.000. A pedido de los periodistas, horas después desde el equipo de Orsi enviaron el comprobante de la transferencia, que se realizó en dos partes.
Búsqueda había informado el lunes con base en fuentes de Presidencia que la Renault Stepway fue una “donación personal” de Car One a Orsi, y que se organizó una rifa con el vehículo para recaudar dinero para la campaña. Además, las fuentes afirmaron que nadie ganó el sorteo, por lo que el vehículo siguió en manos del entonces candidato.
La rendición de cuentas de la campaña que presentó el Frente Amplio (FA) a la Corte Electoral, en la que detalla gastos e ingresos, muestra que Car One donó un vehículo cero kilómetros el 1 de octubre del 2024, que se valuó en $ 853.620 (unos US$ 20.500).
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Yamandú Orsi en la Torre Ejecutiva previó a la reunión con periodistas de Búsqueda, El País, El Observador y la diaria, 2 de junio de 2026.
Mauricio Zina / adhocFOTOS
En la reunión del martes 2, en la que también participaron el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y el titular de la Oficina Nacional del Servicio Civil, Sergio Pérez, los jerarcas reiteraron que el Renault fue una donación personal al candidato para que se trasladara durante la campaña electoral. Dijeron que el comando evaluó que era engorroso empadronarlo, que el vehículo no era lo suficientemente seguro y que se optó por alquilar otros autos. Con el Renault se definió, en cambio, organizar un bono colaboración para recaudar dinero.
Los jerarcas mostraron el registro del resultado del sorteo, que se realizó el 15 de noviembre de 2024 con la Lotería Uruguaya. También exhibieron el talonario con los bonos colaboración que se vendieron —392 en total, a un precio de US$ 200— y el número ganador, que no se vendió. Aseguraron que toda esa información, que incluía los nombres de cada una de las personas que compraron bonos, fue entregada a la Corte Electoral.
Los jerarcas consideraron justificado el uso de la Renault que hizo Orsi para pagar parte de su camioneta. Argumentaron, por un lado, que todo lo recaudado para la campaña electoral se registró a nombre del comité de campaña del candidato y que no hubo una cesión de derechos al Frente Amplio. Esta posibilidad está prevista en la circular 11.902 de la Corte Electoral. En ese sentido, señalaron que las finanzas de la campaña fueron enteramente manejadas por el comité y que la recaudación correspondía al candidato y no al lema ni a la fórmula presidencial. Especificaron que la Renault fue la única donación “en especie” que recibió la campaña.
Por otro lado, Orsi afirmó que “pagó” por la camioneta. Informó que la campaña terminó con un superávit de $ 17 millones (unos US$ 405.000), y que el dinero fue “donado” a la fuerza política. Dentro de ese monto se encontraba el valor de US$ 20.500 de la Renault, argumentaron los tres jerarcas, que habría sido aportado por Orsi, aunque dijeron que no quedó desglosado, por lo que solo hay registro de la transferencia total al lema por los $ 17 millones.
En varias oportunidades a lo largo del intercambio Búsqueda y los demás medios procuraron que las autoridades indicaran si efectivamente Orsi aportó dinero personal —“de su bolsillo”— para pagar el valor de la Renault Stepway que sumaría luego a su patrimonio, pero este punto no fue aclarado. Los jerarcas insistieron en que por decisión del candidato y su comando se volcó a la fuerza política un monto significativo —superior a US$ 400.000—, cuando Orsi no tenía obligación de hacerlo, y que dentro de ese monto se incluyó el valor de la camioneta. También plantearon que el entonces candidato hizo varios aportes personales durante la campaña y volcó los US$ 78.000 recaudados mediante el sorteo que terminó sin ganador, por lo que se entendió que el valor de la Renault había quedado cubierto.
Para la fecha en que se transfirió el dinero al FA, abril de 2025, Orsi ya había usado la Renault como parte del pago para comprar su camioneta.
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Yamandú Orsi durante el lanzamiento de obras de conexión al agua potable en el barrio San Miguel, 31 de octubre de 2025.
Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS
Orsi donará la camioneta a la ANEP
Sobre el precio por el que abonó la camioneta híbrida Santa Fe —con un descuento de US$ 25.000— Orsi relató que se trató de una propuesta que surgió como iniciativa de la automotora Oliva. Dijo que su dueño, Diego Oliva, le planteó que cambiara su Hyundai Santa Fe de 2020 por el modelo más nuevo, y le adelantó que le haría una oferta. Cuando recibió la propuesta el 17 de febrero, el presidente consideró que el precio era razonable y por eso resolvió comprarla. Aseguró que nunca pensó que podía haber un reproche ético e insistió en que ni la empresa ni la representante de Hyundai en Uruguay —Fidocar— recibieron ningún beneficio a cambio del descuento.
Ayer miércoles el programa Así nos va informó que el intercambio con Oliva se dio cuando coincidieron veraneando en Cabo Polonio en diciembre de 2024 y que en esas charlas se conversó tanto sobre la posibilidad de que la automotora ofrezca un vehículo eléctrico para la asunción como de la oferta al mandatario para renovar su camioneta. Fuentes al tanto del episodio confirmaron a Búsqueda que esos intercambios sucedieron en el balneario rochense.
Consultado el martes en Torre Ejecutiva si no consideró problemático aceptar un descuento cuando estaba a días de asumir la presidencia, Orsi insistió en que no se lo cuestionó. Búsqueda le planteó que aceptar beneficios de empresarios podía implicar que estos luego tuvieran la expectativa de obtener ventajas, incluso intangibles, como tener acceso o diálogo con el presidente del país. Tanto Orsi como Sánchez rechazaron esa posibilidad. El secretario de Presidencia comparó la situación a las donaciones que reciben los candidatos en las campañas.
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Mauricio Zina / adhocFOTOS
El mandatario también fue consultado sobre por qué optó por comprar una camioneta para trabajar en lugar de usar un vehículo oficial. Orsi dijo que no había en la flota del Estado un vehículo del “porte” suficiente para trasladar al presidente y recordó que ya en la administración anterior el presidente Luis Lacalle Pou había usado su propio automóvil. Ante esa situación, afirmó que prefirió comprar él el auto y evitar un gasto al Estado. De todos modos, contó que un año después de asumir la presidencia sí compró un vehículo, una Toyota modelo RAV, que usa de forma alternada con su camioneta personal.
También estuvo sobre la mesa el manejo comunicacional del asunto, que durante varios días no fue aclarado por Presidencia. Sánchez admitió que pudo haber errores. Los periodistas preguntaron, por ejemplo, por qué en el video difundido el lunes no explicó lo que estaba informando ahora, que había pagado con dos vehículos y una transferencia, entre otras cosas. Orsi respondió que en ese momento no entendió que fuera necesario explicar cómo pagó el auto, sino abordar el tema del descuento.
Pese a considerar que no obró de manera incorrecta, Orsi informó que resolvió donar la camioneta para dar por terminados los cuestionamientos. La camioneta será cedida a la ANEP para que se use en el transporte de estudiantes. Orsi dijo que resolvió no aguardar al fallo de la Junta de Transparencia y Ética Pública, que está analizando el caso, para tomar acciones, y que por eso donará la camioneta con la expectativa de disipar todas las dudas que causó la transacción. Tras ello, el mandatario pasará a utilizar exclusivamente la Toyota de Presidencia.