¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

Arte con IA: una explosión de la creatividad

La IA llegó al arte para quedarse; Lejos de sentirse amenazados o con miedo a ser reemplazados, tres artistas uruguayos aseguran que las nuevas tecnologías potencian su trabajo y les abren “nuevas fronteras” de expresión y de distribución

“Como artista digital quiero romper las barreras entre lo humano y lo tecnológico, y hacer visible lo que normalmente no se ve: las emociones”, señala en su cuenta de Instagram Camila Rodríguez, artista uruguaya creadora de Emotia, una performance artística contemporánea que combina diseño, arte, tecnología y neurociencia y que, a través de la experiencia inmersiva, reflexiona sobre la interconexión entre la mente humana, las emociones y el avance tecnológico. Un proyecto que ha captado la atención de expertos en tecnología, espacios de arte y también de neurocientíficos, médicos y psicólogos.

Pero antes que nada, Emotia es el proyecto integrador (final) con el que en junio de este año Rodríguez, de 23 años, se recibió de licenciada en Arte, Diseño y Tecnología en la Universidad ORT. En él, con la ayuda de la inteligencia artificial (IA), logró traducir sus ondas cerebrales en arte generativo y electrónico. “Emotia es mi proyecto final de carrera y, al mismo tiempo, el comienzo de muchas cosas”, dijo la artista emergente a Galería.

Si bien la IA convive con nosotros desde hace muchos años, en el último año y medio la IA generativa supuso “una revolución” para el arte generativo, ampliando sus posibilidades. La gran novedad de este tipo de IA es que sus redes neuronales pueden interpretar el lenguaje natural, permitiendo a los seres humanos interactuar con ella, algo que hasta entonces no se podía. “Antes se necesitaba ser programador para poder comunicarte con la IA, ahora cualquiera puede hacerlo”, explicó Guido Iafigliola, artista digital uruguayo conocido artísticamente como Glitchdo­. “La IA generativa es como el arte generativo con esteroides, lo potencia”, aseguró.

El artista de new media uruguayo Pablo Tiscornia opinó algo similar: “La creatividad es algo intrínseco del ser humano, por eso veo a la IA como una herramienta y no creo que vaya a eliminar al artista”.

Del cerebro a la computadora

A Camila Rodríguez concretar su proyecto integrador le llevó unos nueve meses de investigación y aproximadamente tres de producción. En la obra, una interfaz cerebro-computadora con un set de dispositivos inalámbricos (una vincha) para electroencefalografías, escanea sus ondas cerebrales en tiempo real. Estas ondas son procesadas con un algoritmo de IA, que ella entrenó, que las analiza y las traduce en elementos visuales digitales acompañados de música, que la artista puede controlar y manipular en tiempo real, dando así lugar a una obra de arte generativa. A su vez, el mismo dispositivo puede manipular los movimientos de un robot móvil. “En la obra puedo controlar el arte con la mente, traduciendo mis ondas cerebrales y afectando las visuales que van pasando y los sonidos”.

Camila Rodriguez EMOTIA 2 copy.jpg
Camila Rodríguez creó Emotia, una performance artística contemporánea

Camila Rodríguez creó Emotia, una performance artística contemporánea

Embed
Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por cam:) (@camm_artt)

Emotia tiene una narrativa visual guionada y fue pensada para un espacio específico, la sala inmersiva de Magma Futura, donde Rodríguez la presentó por primera vez. “Hay todo un pienso a nivel escénico. Así como un cantante piensa su show, yo también, cuando preparo la performance pienso todo un guion, que trato de seguir para que (la obra) no se me vaya de las manos”, explicó la artista.

La performance está dividida­ en dos partes. En la primera, Rodríguez­ se mantiene tranquila, lo que se traduce en visuales azuladas, calmas y con movimientos lentos. En la segunda parte, la artista comienza a pensar de forma consciente en la “derecha” o en la “izquierda”. Esto provoca cambios en los colores y los movimientos de las imágenes, así como también en la música de fondo. A su vez, en las imágenes, un círculo que actúa como lupa, se mueve hacia el lugar que le indica la mente de la artista y amplía lo que enfoca. “Lo que quiero transmitir es cómo con la IA podemos hacer visible lo que a simple vista no se ve, que son las emociones. La forma como yo me siento en ese momento afecta los diferentes parámetros, las visuales, el color, la velocidad, el brillo, el sonido”.

Desde la presentación de su performance artística, Rodríguez no ha dejado de ser invitada a participar en eventos tecnológicos y exhibiciones artísticas, como Art Futura y Campus Party 2024, así como a exponer en seminarios y conversatorios sobre neurociencia y psicología, tanto en Uruguay como en la región y en España. A su vez, se ha convertido en referente IT de Ceibal, dando charlas en escuelas y liceos.

Arte generativo e IA

Rodríguez define a Emotia como una obra de arte generativa, un concepto que para la mayoría puede resultar novedoso, pero que para los artistas no lo es tanto. Iafigliola explicó que el arte generativo es un tipo de arte en el que el artista crea una obra parcialmente con un sistema autónomo, que no necesariamente tiene que ser IA, sino que simplemente puede ser una computadora. En el proceso, el artista participa en la creación de la obra, definiendo ciertas reglas o parámetros, que luego el sistema produce en imágenes, video, performance, instalación, etcétera. “Aunque yo defina las reglas, el resultado final es en parte una sorpresa porque hasta que uno no lo ejecuta, no sabe qué va a pasar”, señaló a Galería.

Iafigliola, quien antes de incursionar en IA ya venía creando arte generativo con diversos lenguajes de programación, señaló que este tipo de arte se remonta, por lo menos, a principios del siglo XX, con el surgimiento de las vanguardias artísticas. Por ejemplo, el movimiento dadaísta hacía poemas metiendo muchas palabras en un bolillero, que luego sacaban y hacían la composición poética respetando ese orden, de forma que el resultado final muchas veces no tenía sentido. “El artista pone ciertas reglas, pero luego hay un tema de aleatoriedad, que define el final de la obra. Eso es arte generativo”, afirmó.

Si bien la IA convive con nosotros desde hace muchos años, en el último año y medio la IA generativa supuso “una revolución” para el arte generativo, ampliando sus posibilidades Si bien la IA convive con nosotros desde hace muchos años, en el último año y medio la IA generativa supuso “una revolución” para el arte generativo, ampliando sus posibilidades

Fabián Barros, mentor de Rodríguez y coordinador de la Licenciatura de Arte, Diseño y Tecnología de la Universidad ORT, coincidió con Iafigliola y advirtió que el arte generativo es una evolución de las vanguardias del siglo XX, que en su forma de ver el arte utilizaban herramientas cada vez más sofisticadas. “A diferencia de las artes tradicionales, el arte digital utiliza herramientas digitales, ya sea videos, herramientas de diseño y de dibujo, y sobre todo programación para hacer arte generativo”.

Renacimiento 2.0

Iafigliola se anima a decir que “estamos en la génesis de una nueva era de la creatividad humana”, a la que él denomina Renacimiento 2.0. A su entender, la IA “rompió el statu quo que había en el arte”, abriendo a los artistas “nuevas fronteras de expresión”, acercándoles nuevas herramientas y creando nuevas formas de distribución. Esto no solo para los artistas, sino para cualquier persona que se anime a crear. “De repente vos no eras una persona que hacía arte, pero si te ponés a entender cómo funciona esto, podés llegar a generar una canción, contar una historia y acompañarla con imágenes. Entonces, hoy hay muchos más creadores por metro cuadrado. Cada vez va a haber más gente creando, más herramientas para crear y más medios para mostrar su trabajo. Antes el arte se distribuía principalmente a través de galerías, museos y publicaciones impresas, hoy se puede acceder a ella a través de plataformas en dos clics, de forma gratuita y sin intermediarios. Todo esto va a dar lugar a una explosión de la creatividad”.

guido iafigliola, glitchdo.jpg
Obra de Guido Iafigliola

Obra de Guido Iafigliola

No obstante, aclaró que al contrario de lo que piensan muchos, nada de esto viene a “sustituir”, sino que viene a “sumar”. “Nada de lo que hacemos va a desaparecer. Hoy seguimos bailando ritmos que tienen cien años, seguimos emocionándonos con sinfonías que tienen tres siglos y leyendo textos de miles de años atrás. Entonces, va a seguir habiendo artistas que trabajen con sus manos, va a seguir habiendo galerías de arte, pero a todo esto se va a sumar lo digital. Esto es el Renacimiento 2.0. No tengo dudas de que el próximo gran artista de este siglo va a ser un artista digital”, sentenció.

Al igual que Iafigliola, Tiscornia comparó el impacto de la IA en el arte generativo con esteroides. “Están los que piensan que va a destruir el arte y están los que piensan que va a expandir las formas y las posibilidades, generar nuevos conceptos y mejorar las técnicas. Yo soy de estos últimos. Siento que la IA mejora, amplía y potencia lo que tenemos hoy en el arte y que está muy lejos de sustituir al artista, todo lo contrario”.

Sin embargo, planteó sus dudas sobre la “democratización” de las herramientas y las posibilidades de crear que puede ofrecer la IA. Por más que hoy muchas de estas herramientas están en internet de forma gratuita, “siento que todavía la IA es para ricos, para clases privilegiadas, porque no todo el mundo tiene la posibilidad intelectual de llegar a esos lugares”.

Máquinas creativas, ¿sí o no?

El don de la creatividad en la IA es otro de los puntos que crea debate. Están aquellos que sostienen que las máquinas no son creativas y aquellos que piensan que sí, aunque siempre van a necesitar del ser humano para dar un sentido a sus creaciones. “La creatividad es inherente al ser humano, lo que hace cualquier herramienta es potenciarla, pero la IA nunca va a ser más creativa que una persona. Los artistas trabajamos con IA para potenciar nuestra propia creatividad”, expresó Barros.

En este sentido, Tiscornia advirtió que la IA no tiene “algunas cosas fundamentales” que hacen a la creatividad, ya sea intuición, emociones y experiencias subjetivas­. “La esencia creativa que tenemos los humanos es lo que nos diferencia de la IA. La visión humana es clave, por eso es necesaria la colaboración entre el ser humano y la máquina”.

“El artista pone ciertas reglas, pero luego hay un tema de aleatoriedad, que define el final de la obra. Eso es arte generativo”, afirmó Iafigliola. “El artista pone ciertas reglas, pero luego hay un tema de aleatoriedad, que define el final de la obra. Eso es arte generativo”, afirmó Iafigliola.

Por su parte, Rodríguez planteó sus dudas sobre la nula creatividad de la IA. “Siento que en algún punto es creativa, porque el proceso de creatividad básicamente consiste en copiar algo que existe y transformarlo. La IA hace ese proceso, crea obras de arte generativo, incluso cosas que jamás uno se hubiera imaginado”. No obstante, al igual que Tiscornia, señaló que el sentido que le dé el artista es fundamental. “La IA no tiene ningún sentido, si no hay un humano trabajando creativamente. La IA puede crear un montón de cosas, pero ¿qué sentido tienen? El ser humano es el que le termina de dar ese sentido. Por eso, pienso que se complementan”, advirtió.

En tanto, si bien Iafigliola coincidió en que “el propósito” del humano es imprescindible para dar un sentido a las creaciones, su opinión sobre la capacidad creativa de las máquinas fue más categórica. “Creo que son creativas. Yo les pido cosas y me dan resultados que me resultan creativos. Son más creativas que la mayoría de las personas, pero tampoco vienen a sustituirnos en nada”. Al respecto, subrayó: “Pueden tener creatividad, pero lo que no tienen es un propósito. La máquina no sabe si eso está bueno o no, si le va a gustar a la gente o no le va a gustar. Generar arte con inteligencia artificial implica guiarla, enseñarle y darle cierto entendimiento de lo que es el arte y los criterios estéticos. Eso no lo pone la máquina, lo pone el artista”.

guido iafigliola 3 copy.jpg
Obra de Guido Iafigliola

Obra de Guido Iafigliola

guido iafigliola 4 copy.jpg
Obra de Guido Iafigliola

Obra de Guido Iafigliola

Por lo cual, a su entender, esto trae consigo una redefinición del rol del artista. Ya no se trata solo de crear con las propias manos, sino de diseñar procesos, entrenar a la IA y tomar decisiones a partir de lo que plantean los sistemas digitales. “Los artistas se convierten en directores de una orquesta, guían a esta tecnología para crear algo que refleje su visión o experiencia”.

Para Tiscornia, la redefinición del rol del artista pasa también por la desaparición del artista como un “ser iluminado y solitario”, para comenzar a trabajar en equipos multidisciplinarios, dado que las nuevas herramientas tecnológicas exigen conocimientos no solo de arte, sino también de programación, ingeniería, IA, expertos en datos y más. “Es muy difícil que se dé el perfil del artista que sepa de todas estas disciplinas. Atrás de mis obras hay un montón de gente trabajando de forma interdisciplinaria”.

“Los artistas tecnológicos, generalmente, trabajamos de manera colectiva porque son artes muy complejas, donde puede haber un experto en inteligencia artificial, otro en robótica, un líder del proyecto, un ilustrador y un músico. Eso es lo que va generando estos trabajos de sofisticación”, expresó Barros, por su parte.

Derechos de autor

Sin embargo, el punto más álgido que plantea el uso de la IA en el arte son los derechos de autor, sobre los cuales todavía no hay nada legislado. Mientras muchos temen que la IA les robe sus ideas o les quite su trabajo, otros se atreven a probarlas y “potenciar” su trabajo creativo con ellas, entendiendo que sin la intervención humana la IA no puede nada.

Pablo Tiscornia obra copy.jpg
Planktos, de Pablo Tiscornia

Planktos, de Pablo Tiscornia

Pablo Tiscronia obra 1 copy (1).jpg
Planktos, de Pablo Tiscornia

Planktos, de Pablo Tiscornia

“Si una persona que jamás dibujó le pide a la máquina que le dibuje una casa en una colina en pleno atardecer, la imagen aparecerá inmediatamente. ¿Pero puedo considerar que esa imagen es obra suya? Yo creo que no, el artista básicamente es el algoritmo o quienes programaron ese algoritmo”, sostuvo Barros. No obstante, manifestó que el caso de la performance artística de su alumna Rodríguez es muy distinto, dado que allí la artista entrenó una IA. “Hay un trabajo de creación, de investigación, de producción y desarrollo, que tiene que ver con habilidades técnicas y conocimientos teóricos necesarios para abordar una obra así de compleja. De esa manera se llega a un resultado creativo artístico propuesto por la artista, más allá de lo que presenta la IA por sí misma”, aseguró.

“Nada de lo que hacemos va a desaparecer. Hoy seguimos bailando ritmos que tienen cien años, seguimos emocionándonos con sinfonías que tienen tres siglos y leyendo textos de miles de años atrás”, dijo Iafigliola “Nada de lo que hacemos va a desaparecer. Hoy seguimos bailando ritmos que tienen cien años, seguimos emocionándonos con sinfonías que tienen tres siglos y leyendo textos de miles de años atrás”, dijo Iafigliola

Por su parte, Iafigliola manifestó que es entendible que en “un mundo donde las máquinas son creativas y pueden crear obras indistinguibles de lo que hacen los humanos, los derechos de autor están en una encrucijada histórica”. No obstante, señaló que muchas veces esta discusión se convierte en una excusa para no capacitarse y adoptar las nuevas herramientas que ofrece la tecnología. “Es más fácil quejarse y criticar que estudiar y proponer”.

A su entender, los artistas en vez de estar discutiendo sobre los derechos de autor deberían estar concentrados en cómo hacer mejor su trabajo con estas nuevas herramientas y ser más competitivos. “Que el debate de los derechos de autor lo tengan los abogados. Los artistas deberíamos estar pensando cómo hacer para que el próximo Bizarrap con IA sea uruguayo o la próxima película con esta tecnología sea de un pibe de Tacuarembó, porque en definitiva el arte es en esencia una forma de transgredir, de romper barreras y de reinventarse”.

Pablo Tiscornia

Pablo Tiscornia 1 copy.jpg
Pablo Tiscornia, artista de new media

Pablo Tiscornia, artista de new media

Pablo Tiscornia se define como artista de new media (nuevos medios). Su obra se basa en la conjunción del arte y la robótica. Durante 11 años —y hasta el año pasado— fue organizador para Latinoamérica de uno de los festivales de arte y tecnología más grandes del mundo, Art Futura, que este año tuvo su edición en Montevideo. Su propósito es apoyar la creatividad digital y fomentar el desarrollo de nuevos lenguajes. Planktos, una de sus obras, consistió en una esfera gigante de acrílico llena de plantas, que cualquier persona del mundo podía regar, a través de un página web. La obra, exhibida en el Espacio de Arte Contemporáneo, fue regada virtualmente por 8.000 personas durante tres meses. Sin embargo, las plantas terminaron muriéndose.

Guido Iafigliola

guido iafigliola credito cecilia gervaso copy.jpg
Guido Iafigliola, artista digital conocido como Glitchdo

Guido Iafigliola, artista digital conocido como Glitchdo

Guido Iafigliola, conocido artísticamente como Glitchdo, es un artista digital que desde hace 10 años viene trabajando en arte generativo, sobre todo en el campo de lo visual, desde imágenes hasta animaciones generativas. Por eso, hace un año y medio, cuando explotó la IA generativa, ya tenía bastante experiencia en la utilización de herramientas similares y sobre todo en la dinámica necesaria para trabajar con ellas. Es impulsor de canal Mutuo, una plataforma que promueve el diálogo sobre los avances tecnológicos y su impacto en la sociedad. Desde allí ofrece workshops en los que enseña a utilizar las nuevas herramientas tecnológicas. Además, es responsable del podcast que lleva el mismo nombre. En 2023, junto con Invernizzi Art Lab, presentó en Hungry Art Fronteras digitales, la primera muestra de inteligencia artificial generativa de arte en Uruguay.

Camila Rodríguez

Camila Rodriguez EMOTIA 5 copy.jpg
Camila Rodríguez, artista digital

Camila Rodríguez, artista digital

Camila Rodríguez egresó de la Licenciatura de Arte, Diseño y Tecnología de la Universidad ORT en junio de este año. Desde niña tuvo habilidades para la pintura y el dibujo, a la vez que siempre sintió atracción por la matemática, la programación y la tecnología. Su carrera universitaria le permitió encontrar “la pasión” por el trabajo conjunto de todas estas disciplinas. Tras crear Emotia y hacer visibles las emociones, Rodríguez quiere “censar” otras partes del cuerpo para descubrir nuevos campos desconocidos. Además, tiene interés en programar su propia IA generativa en tiempo real.

Niceaunties, el proyecto sobre la mujer y la cultura asiática que llega a Uruguay

niceaunties 1 copy.jpg
Niceaunties, proyecto artístico con IA

Niceaunties, proyecto artístico con IA

Wenhui, la joven diseñadora y artista singapurense que se ha hecho famosa por su proyecto con IA Niceaunties, visitará Uruguay en diciembre para exponer en Campo Art Fest, el festival internacional de arte que se celebra anualmente en Pueblo Garzón.

Niceaunties, que hoy tiene más de 280.000 seguidores en Instagram­, nació en 2023, cuando Wenhui conoció el programa de IA Midjourney. En tanto, su fuente de inspiración es la cultura asiática y el papel que las mujeres desempeñaron en ella durante muchos años. “Crecí en una familia grande, donde lo que se esperaba de mi abuela, mi madre y mis 11 tías era que se encargaran de cuidar a los niños. Ellas fueron una gran influencia en mi vida y aunque fui testigo de su fuerza, personalidad y humor, siempre se reprimieron debido a las presiones de la sociedad, las expectativas familiares y la falta de apoyo”, señaló la artista en una charla TED que ofreció hace unos meses en Estados Unidos. Recordó que su abuela casi no salía de su casa y tenía “poco contacto con el mundo exterior”. “Yo solía imaginarla en otra realidad, saliendo a pasear, divirtiéndose, riéndose y disfrutando de la vida”.

niceaunties 2 copy.jpg
niceaunties copy.jpg

Hoy el concepto aunties tiene un significado peyorativo para las mujeres asiáticas jóvenes. “Pero qué pasaría si pudiéramos cambiar esa percepción, transformando este concepto en algo positivo”, se pregunta la artista en su ponencia. “Niceaunties es un proyecto de libertad, exuberancia, diversión y libre expresión. También una narrativa surreal basada en las mujeres de mi familia, su vida social, su humor y también su comida”.

// Leer el objeto desde localStorage