¿Qué es una eSIM?
Las tarjetas SIM físicas almacenan la información necesaria para que un teléfono se conecte a una red móvil, vinculando el dispositivo con el contrato y el número de un suscriptor específico.
El anuncio que hizo Apple de que el nuevo iPhone 17 Air solo estará disponible en todo el mundo sin tarjetas SIM físicas marca un nuevo avance para la tecnología virtual eSIM en la que la firma ha confiado en Estados Unidos durante años
Las tarjetas SIM físicas almacenan la información necesaria para que un teléfono se conecte a una red móvil, vinculando el dispositivo con el contrato y el número de un suscriptor específico.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDurante décadas, los usuarios han insertado pequeñas tarjetas de plástico —del tamaño de una uña— en sus teléfonos cada vez que activaban un nuevo dispositivo, cambiaban de operador o viajaban al extranjero.
Las eSIM cumplen la misma función, pero de manera digital: contienen los mismos datos que una SIM física y ofrecen un “medio seguro para autenticar dispositivos en las redes”, según el organismo internacional de normalización GSMA.
La mayoría de los teléfonos lanzados en los últimos años ya son compatibles con eSIM, aunque muchos modelos todavía incluyen también una ranura para SIM física.
Configurar un dispositivo con eSIM o transferirla entre teléfonos es sencillo: puede hacerse escaneando un código QR proporcionado por el operador, solicitando una notificación o mensaje de texto de la red, o bien eligiendo la opción de transferir la eSIM desde la configuración del teléfono anterior.
Las eSIM, totalmente digitales, pueden descargarse de forma remota, lo que facilita trámites como registrarse con un nuevo proveedor de red o cambiar de operador —por ejemplo, para acceder a una red local más económica al viajar—.
Su adopción también implica beneficios prácticos: reduce el uso de plástico y disminuye los costos de distribución.
Sin embargo, para configurarlas es necesario contar con conexión a Internet. Esto significa que, al encender un teléfono nuevo, los usuarios podrían necesitar conectarse primero a una red Wi-Fi doméstica para activar el servicio. En el caso de los viajeros, conviene descargar y activar la eSIM local antes de despegar, si desean disponer de cobertura en cuanto aterrice el avión.
Al igual que las tarjetas SIM físicas, las eSIM pueden activarse o desactivarse directamente desde el teléfono, por lo que, en teoría, no ofrecen mayores ventajas ni desventajas en términos de rastreo por parte de operadores o gobiernos.
Apple eliminó las tarjetas SIM físicas en Estados Unidos a partir del iPhone 14, lanzado en 2022.
En su sitio web, la compañía promete que las eSIM ofrecen “mayor flexibilidad, más comodidad, mejor seguridad y una conectividad perfecta”.
La reducción de componentes físicos también responde a la visión de Apple de fabricar un teléfono “más delgado y fácil de usar”, señaló a la AFP Kester Mann, analista de la consultora CCS Insight.
Desde una perspectiva comercial, añadió, la empresa “quizás busque tener un poco más de control sobre la experiencia de conexión de los clientes con los operadores móviles al configurar un nuevo dispositivo”.
La consultora Roland Berger coincidió en esa lectura y, en un informe publicado el año pasado, sostuvo que las eSIM permiten a los fabricantes interponerse entre los operadores y los usuarios finales, “restando poder a las compañías de telecomunicaciones”.
Aunque competidores como Samsung todavía no han lanzado un modelo exclusivo con eSIM, “la expectativa es que también terminen siguiendo ese camino”, señaló Mann.
Google ya dio un paso en esa dirección: sus más recientes Pixel 10 se ofrecen en Estados Unidos en una versión solo eSIM.
Según la consultora Roland Berger, “la adopción de eSIM ganará impulso en el corto y mediano plazo”. Sus proyecciones estiman que en 2030 el 75 % de todas las conexiones de teléfonos inteligentes se realizarán mediante eSIM, frente al 10 % registrado en 2023.
En la misma línea, CCS prevé que la cantidad de teléfonos compatibles con eSIM aumente de los 1.300 millones actuales a 3.000 millones hacia 2030.
Una encuesta de Roland Berger a administradores de redes móviles reveló que, pese a la mayor facilidad para cambiar de operador, no se observan señales significativas de una fuga de clientes.
De cara al futuro, la consultora prevé que las eSIM permitan a los operadores ofrecer servicios más personalizados a sus suscriptores.
El turismo aparece como uno de los sectores más dinámicos: CCS Insight estima que las ventas de eSIM locales crecerán de 70 millones en 2024 a 280 millones en 2030. En este terreno ya operan proveedores como Airalo y Holafly, que venden conectividad internacional a bajo costo para viajeros, aunque compañías tradicionales —desde aerolíneas hasta grandes operadores móviles— empiezan a lanzar sus propias alternativas.
Las eSIM también facilitan la comunicación máquina a máquina (M2M), al permitir la configuración y reconfiguración remota de dispositivos conectados, que van desde relojes inteligentes hasta automóviles o medidores eléctricos inteligentes.
Con AFP
FUENTE:FRANCE24