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Proyecto de ley propone obligar al Latu a reinvertir ingresos inmobiliarios en tecnología
La iniciativa del diputado nacionalista Álvaro Dastugue surge tras advertencias del sindicato sobre desinversión tecnológica y busca destinar al menos 30% de los ingresos patrimoniales del organismo a equipamiento y capacidades científicas
El diputado del Partido Nacional Álvaro Dastugue trabaja en un proyecto de ley que pretende asegurar la reinversión tecnológica del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (Latu), en un contexto marcado por cuestionamientos sindicales sobre el rumbo de las inversiones del organismo.
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El borrador, titulado “Destinación obligatoria de ingresos patrimoniales del Latu para la reposición tecnológica y el fortalecimiento de capacidades científicas”, plantea que el laboratorio “deberá destinar no menos del treinta por ciento (30%) de todos los ingresos generados por actividades inmobiliarias, arrendamientos, concesiones, explotación de bienes patrimoniales, fideicomisos u otros negocios patrimoniales” a un fondo específico para equipamiento, certificación y fortalecimiento técnico.
El Latu ofrece arrendamiento de espacios y servicios para eventos, capacitación y la posibilidad de instalar empresas tecnológicas en su Parque de Innovación de avenida Italia, con opciones que van desde el alquiler de salones y laboratorios hasta el uso exclusivo de edificios.
La iniciativa se apoya en informes de la Asociación de Funcionarios del Latu presentados ante el Parlamento y parte de la premisa de que el organismo experimentó un “desvío estratégico progresivo” entre 2006 y 2024, con “impactos directos en la capacidad operativa, científica y sanitaria”.
Un fondo con destino exclusivo
El proyecto crea un Fondo de Inversión Tecnológica y de Capacidades Científicas que solo podrá utilizarse para la “adquisición, renovación y actualización de equipamiento tecnológico”, la “ampliación y mejora de capacidades de ensayo, calibración y certificación, el fortalecimiento del capital humano” y ”la modernización del instrumental”.
El texto es explícito al señalar que “queda expresamente prohibido utilizar estos recursos para proyectos inmobiliarios o para gastos de funcionamiento”.
Además, establece mecanismos de control tales como que el Latu deberá presentar cada año ante la Comisión de Industria del Parlamento un informe con los ingresos patrimoniales, el porcentaje destinado al fondo, los proyectos financiados y su impacto. Ese documento “será público y deberá publicarse en la página institucional del Latu”.
El Poder Ejecutivo podrá aumentar el porcentaje mínimo de reinversión “cuando existan razones tecnológicas o sanitarias justificadas”, pero el nivel fijado “no podrá ser reducido por el Latu ni por ninguna autoridad administrativa”.
La advertencia sobre el rumbo del Latu
La exposición de motivos del proyecto de ley sostiene que, desde 2012 (identificado como “punto de inflexión”), el laboratorio incrementó la inversión inmobiliaria mientras reducía la destinada a equipamiento científico.
Según el documento, hubo “inversiones inmobiliarias cuatro a seis veces superiores a las inversiones tecnológicas en varios años del período 2013–2022” y una “caída sistemática de la inversión en equipamiento científico”.
El proyecto argumenta que esta tendencia “ha debilitado el rol histórico del Latu como organismo tecnológico nacional”.
Latu-Edificio
Edificio del Latu en avenida Italia.
Latu
Riesgos sanitarios y productivos
El borrador también vincula la falta de actualización tecnológica con eventuales consecuencias para la salud pública. Señala una “reducción de más del 50% de los análisis obligatorios en laboratorios desde 2017” y advierte sobre “errores, omisiones o imposibilidad de cumplir la normativa técnica por falta de equipamiento actualizado”.
Incluso menciona “riesgos identificados en productos importados que, pese a requerir verificación, no fueron sometidos a ensayo o fueron analizados con metodologías obsoletas”.
Para el legislador, el objetivo central es “restablecer el equilibrio entre la actividad patrimonial y la función tecnológica del Latu” y “asegurar que el Latu cumpla efectivamente su mandato legal como laboratorio tecnológico del país”.
El diagnóstico del sindicato
Durante su comparecencia del 5 de noviembre de 2025 ante la Comisión de Industria, Energía y Minería, la Asociación de Funcionarios del Latu describió un proceso de cambio institucional. “El Latu tomó decisiones de inversión en el tiempo”, explicó Gonzalo Useta, quien agregó que “a partir del 2012 hubo un cambio radical en cuanto a las inversiones”.
El dirigente sostuvo que el “estancamiento en inversiones tecnológicas es evidente” y remarcó que la reposición de equipos “es algo muy necesario”. También alertó sobre la antigüedad de parte del instrumental: “Hoy en el laboratorio contamos con equipos que tienen entre 30 y 40 años”.
Desde el sindicato afirmaron que el proceso configura “un desmantelamiento del laboratorio” y advirtieron que la situación “está afectando transversalmente a todos los servicios y por ende a las capacidades de control que tiene el país”.
Personal y capacitación
Los funcionarios también señalaron un cambio en la estructura laboral. Según Useta, mientras descendía el personal efectivo, aumentaban los contratos temporales, lo que calificó como “precarización laboral”.
A esto se suma la baja inversión en formación: “Ninguna empresa tecnológica en el mundo invierte tan poco”, indicó, al mencionar que el gasto en capacitación llegó a representar “un 0,3 % de su presupuesto”.
Elizabeth Ferreira, otra representante sindical, sintetizó la preocupación del gremio: “No estamos en contra de la inversión realizada en el sector inmobiliario, que hoy puede entenderse como un parque de innovación; de hecho, ya hablamos del Parque de Innovación del Latu. Lo que nos ha costado comprender durante todos estos años es que se hayan destinado recursos a ese desarrollo y no a equipamiento, infraestructura y personal. Eso es lo que ustedes pudieron ver en las gráficas”.
La funcionaria advirtió que la reducción del personal permanente genera presión interna. En particular se refirió a situaciones de estrés en los trabajadores porque hay mucho “personal rotatorio”.
A su vez, apuntó al atraso en materia tecnológica. “La inversión en equipamiento ha disminuido a tal punto que lo poco que se destina es para sustituir equipos que se rompen; no hemos realizado grandes inversiones en nuevas tecnologías. Eso es un problema, porque se nos puede pedir que salgamos a ofrecer más servicios genuinos, no asociados a los controles de exportaciones o importaciones, y terminamos compitiendo con laboratorios privados que sí han invertido en equipamiento”, aseguró.
Alvaro-Dastugue
Álvaro Dastugue, diputado del Partido Nacional.
Mauricio Zina / adhocFOTOS
El plan del Latu para 2026
Durante su comparecencia del pasado 3 de diciembre ante la Comisión de Industria, Energía y Minería de la Cámara de Representantes, la presidenta del Latu, Lucila Arboleya, aseguró que el organismo proyecta para 2026 un plan de acción centrado en la eficiencia y el control de costos “sin afectar remuneraciones ni puestos de trabajo”. Según explicó, el objetivo es sostener la operativa en un contexto de restricciones presupuestales mientras se avanza en una estrategia que permita fortalecer la institución.
En materia de inversiones, la jerarca detalló que el Latu prevé destinar unos US$ 4,5 millones, de los cuales el 43 % se orientará a equipamiento y laboratorios, lo que equivale a cerca de US$ 1,9 millones. “Estamos haciendo un esfuerzo en la inversión en el equipamiento a pesar de la baja en el presupuesto”, afirmó. De ese monto, US$ 1,5 millones serán para equipos del propio laboratorio y US$ 400.000 para la Fundación Latu. Como ejemplo, mencionó la compra de un cromatógrafo valuado en unos US$ 300.000 para el desarrollo de métodos analíticos.
El plan de inversiones contempla además que el 22 %, cerca de US$ 1 millón, se destine a sistemas de información, con foco en software y hardware “para mejorar la ciberseguridad”. La presidenta señaló que el organismo trabaja en la digitalización del sistema de muestras y en la implementación de laboratorios sin papel, iniciativas que apuntan a una “mayor eficiencia, a reducir errores y a fortalecer la trazabilidad de los procesos”.
En paralelo, el 21 % de los recursos se asignará al Parque de Innovación, principalmente para obras en el espacio público, mientras que otro 11 % se dirigirá a infraestructura y mantenimiento. “Lo importante a retener es que estamos realizando un esfuerzo en la inversión. Es mayor a la de los años anteriores, en un año en el que tenemos presión en el presupuesto”, enfatizó.
Finalmente, indicó que el presupuesto de capacitación para 2026 ascenderá a US$ 127.000, el nivel más alto desde 2018, aseguró Arboleya.
Aunque el proyecto aún es un boceto, su redacción anticipa una discusión sobre el rol del Latu en la ciencia y la investigación uruguaya.
La iniciativa busca corregir lo que define Dastugue como una “asimetría” entre la expansión patrimonial y el deterioro de las capacidades científicas, bajo la idea de que “volver a fortalecer la capacidad tecnológica del Latu es una condición indispensable para el desarrollo productivo del Uruguay”.