Por ahora no hay planes concretos para esa reunión, que, de concretarse, sería el primer encuentro oficial entre un presidente estadounidense y el líder venezolano.
El periódico no ofreció más detalles sobre el diálogo y señaló que tuvo lugar “días antes” de que, el lunes pasado, el Departamento de Estado declarara como “organización terrorista” al denominado Cartel de los Soles, al que vincula con Maduro. Caracas rechaza esas acusaciones, mientras que expertos independientes reconocen la existencia de corrupción y narcotráfico en el gobierno venezolano, pero advierten que no hay evidencia suficiente de un cartel estructurado de alto nivel.
Pese a estos aparentes acercamientos, el tono de Trump sigue siendo abiertamente amenazante. La nota del NYT se publicó un día después de que el presidente estadounidense anunciara que “muy pronto” sus Fuerzas Armadas comenzarán ataques terrestres contra “los narcotraficantes de Venezuela”, tras celebrar como un éxito los bombardeos a una veintena de lanchas en el mar, que dejaron más de 80 muertos.
EE.UU. atacó dos veces a una misma lancha para matar a sobrevivientes
En otro reporte, The Washington Post y CNN detallaron que, tras el bombardeo de un barco cerca de Trinidad y Tobago el 2 de septiembre, aviones militares estadounidenses lanzaron un segundo misil para matar a los dos tripulantes que habían sobrevivido al impacto inicial.
Según fuentes citadas por la prensa, la orden provino del secretario de Defensa, Pete Hegseth, bajo la instrucción de “matar a todos”. Funcionarios del Pentágono defendieron la operación al señalar que buscaba destruir la embarcación y eliminar una amenaza potencial.
De acuerdo con expertos, este caso constituye “el único episodio conocido en el que el ejército estadounidense mató deliberadamente a sobrevivientes de un ataque”.
Embed - Directo D. C. y la presunta comunicación telefónica entre Maduro y Trump • FRANCE 24 Español
Trinidad y Tobago confirma que EE.UU. instala nuevo radar en su territorio
El radar que EE.UU. está instalando en la isla de Tobago tiene como fin monitorear actividades dentro y fuera del país, según declaró la primera ministra Kamla Persad-Bissessar, en declaraciones divulgadas este viernes por la prensa local.
“La instalación nos ayudará a mejorar nuestra vigilancia de los narcotraficantes en nuestras aguas”, afirmó la mandataria, en un discurso alineado con los argumentos que el gobierno de Trump emplea para justificar su despliegue militar en el Caribe y el Pacífico, cerca de aguas venezolanas.
Según la agencia EFE, la confirmación oficial del radar llegó después de que vecinos de la isla reportaran la presencia de marines estadounidenses en un conocido hotel de Tobago y de que plataformas de seguimiento detectaran el aterrizaje de aeronaves militares en el Aeropuerto Internacional ANR Robinson.
Unos 350 efectivos de la 22ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina realizaron, además, entrenamientos conjuntos con la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago entre el 16 y el 21 de noviembre.
Las declaraciones de Persad-Bissessar, difundidas este viernes 28 de noviembre, se producen poco después de la visita del jefe del Estado Mayor estadounidense, Dan Caine, quien estuvo en Trinidad y Tobago el martes 25 de noviembre, su segunda visita desde que Washington inició su inédito despliegue militar en la región en agosto.
En esa ocasión, la primera ministra sostuvo que la presencia del alto mando reafirmaba la cooperación bilateral en seguridad y estabilidad regional, según destacó el Pentágono. Caine, por su parte, reiteró el compromiso de EE.UU. de trabajar con Trinidad y Tobago para “abordar amenazas compartidas y profundizar la colaboración en todo el Caribe”.
Venezuela intensifica la vigilancia en Sucre ante amenaza de EE.UU.
Un reporte de Reuters señala que el gobierno venezolano ha incrementado la vigilancia en el estado de Sucre, en el noreste del país, una zona que limita al norte y al oeste con el mar Caribe.
Estos movimientos apuntan, según el análisis de la agencia, a un intento de Caracas por ejercer un control más estricto sobre una región marcada históricamente por la actividad criminal, incluido el narcotráfico.
La Administración de Trump sostiene que sus ataques han afectado las operaciones de los carteles de la droga, entre ellos grupos que, según afirma, están dirigidos por el propio presidente Maduro.
El mandatario venezolano y su gobierno rechazan esas acusaciones y acusan a Washington de impulsar un cambio de régimen para controlar los recursos naturales del país, especialmente sus vastas reservas petroleras.
Sucre, cuyo istmo oriental se proyecta hacia el Caribe hasta unos 11 kilómetros de Trinidad y Tobago, albergaba a algunas de las más de 80 víctimas de la campaña de ataques mortales de EE.UU., que se ha extendido durante meses frente a las costas venezolanas y en el Pacífico. Es el segundo estado más pobre del país y alrededor del 60% de sus habitantes trabaja en el sector público.
Según testigos, el personal que patrulla la zona a veces viste de civil y se desplaza en sedanes y camionetas, fácilmente identificables por no ser vehículos habituales de la ciudad. En otros casos, aseguran haber visto a oficiales uniformados del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), las Fuerzas Armadas, la DGCIM y la Policía Nacional, sobre todo en operativos nocturnos.
“Pasan por las mismas zonas muchas veces, a todas horas. Antes no eran tan persistentes; ahora están en todas partes, todo el tiempo”, afirmó un líder comunitario que pidió mantener el anonimato por razones de seguridad.
Embed - Nicolás Maduro califica de "guerra eterna" al despliegue militar de EE. UU. en el Caribe
Caracas habría pedido silencio a familiares de víctimas de ataques a lanchas
Cuatro residentes de la localidad costera de Güiria, en el estado de Sucre, afirmaron a Reuters que han observado un aumento del personal de seguridad de distintas agencias desde mediados de septiembre, con patrullajes que se intensificaron aún más en las últimas dos semanas.
Güiria es una zona cuya economía depende en gran medida del contrabando marítimo —incluidas drogas— y ha sido directamente afectada por los ataques estadounidenses contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico, que han dejado más de 80 muertos.
Dos familiares de habitantes de Sucre fallecidos en esos ataques, que hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias, contaron que recibieron visitas de la Policía y de funcionarios del SEBIN poco después de los hechos.
Según relatan, las autoridades registraron sus viviendas y les advirtieron que no publicaran en redes sociales sobre la muerte de sus allegados. Aseguran no haber recibido información oficial ni tener conocimiento de investigaciones en curso sobre los fallecimientos.
Washington no ha divulgado detalles sobre los venezolanos muertos en los ataques, y Caracas tampoco ha revelado sus identidades. No se han recuperado los cuerpos, y las familias no han podido realizar funerales.
El Ministerio de Comunicación de Venezuela, encargado de responder las consultas de la prensa, no contestó a una solicitud de comentarios sobre el aumento de la actividad de seguridad en Sucre.
Con Reuters y EFE
FUENTE:FRANCE24