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Dentro del vasto mar de la piratería digital, hay un tesoro: un sitio que transmite las 24 horas, sin interrupciones, todas las temporadas de Los Simpson. Los episodios se emiten en orden cronológico y con el doblaje latinoamericano clásico. Cuando se termina la última temporada, la emisión vuelve al principio.
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Dejando de lado su ilegalidad, el sitio ofrece algo valioso en la era del streaming. El espectador no elige qué ver ni tiene control sobre ello. Basta conectarse en cualquier momento y dejar al azar qué capítulo de la familia más famosa de Springfield le tocará disfrutar.
El consenso señala que el mejor período de la serie abarca de la tercera a la décima temporada (Los Simpson estrenará su 37º volumen en setiembre). Encontrarse alguno de esos capítulos en la transmisión revela lo que Matt Groening y su equipo hacían mejor: una asombrosa cantidad de chistes por minuto, priorizando el humor verbal sobre el físico y sin miedo a mostrar la vulnerabilidad de sus personajes.
Una experiencia similar sucede al ver la nueva La pistola desnuda, que nace de otro producto cultural surgido a fines de los años 80.
Estrenada en cines uruguayos como ¿Y dónde está el policía?, la película funciona como secuela de la trilogía de comedias absurdas protagonizadas por Leslie Nielsen entre 1988 y 1994. En ella, Nielsen interpretaba a Franklin Frank Drebin, teniente de un escuadrón ficticio de la Policía de Los Ángeles. El actor, conocido previamente por papeles más serios, se reinventó en estas películas al actuar con seriedad, como si estuviera en un drama, un sinfín de situaciones absurdas; desde una negociación donde policía y criminal se sobornan mutuamente con los mismos billetes hasta un villano aplastado por una aplanadora. Y eso es solo en la primera entrega.
En esta secuela, el protagonista es el oficial Frank Drebin Jr. (Liam Neeson), quien continúa el legado de su padre. Drebin Jr. es un detective dedicado pero despistado, capaz de generar el caos más absoluto a su alrededor en cuestión de segundos. Tras investigar la sospechosa muerte de un conductor cuyo auto eléctrico acabó en un lago, sus preguntas lo irán llevando al fabricante responsable del vehículo: Richard Cane (Danny Huston), un magnate tecnológico narcisista y manipulador. Un villano al estilo de Elon Musk, quien se ha convertido en el blanco favorito de Hollywood recientemente. Lo que Drebin ignora es que Cane ha creado un mecanismo para provocar un colapso que le permita reiniciar el mundo bajo su control.
Dirigida por Akiva Schaffer, integrante del famoso trío cómico The Lonely Island, responsable de revitalizar Saturday Night Live con sketches virales, la película nació de la idea del comediante Seth MacFarlane de reinventar el humor popularizado por Nielsen, pero con Neeson como protagonista. Schaffer, al principio escéptico ante la idea de reinventar una película que ya consideraba impecable, terminó aceptando al comprender que no se trataba de superar el original, sino de rendirle homenaje con una comedia frenética y repleta de chistes absurdos.
Embed - ¿Y dónde esta el policía? | Trailer (SUBTITULADO) | Julio 31, solo en cines
¿Y dónde está el policía? cumple con lo prometido: ofrece un torrente incesante de bromas que generan una experiencia satisfactoria, especialmente en una época en la que escasean las comedias de grandes estudios que abracen el ridículo sin complejos.Conserva el espíritu del original mientras sorprende con una dirección y fotografía que enaltecen visualmente el absurdo. Hay lugar para todo: títeres, animales, muñecos de nieve y un espectacular gag recurrente con un desmedido consumo de café. Y en el centro de este huracán cómico está Neeson.
Quizás la presencia de Liam Neeson en una comedia de esta índole sorprenda a algunos, pero no es la primera vez que el actor, que en la última década y media se reinventó como inesperado héroe de acción, se burla de su propia seriedad. Ya lo hizo con un hilarante cameo como policía irlandés en Derry Girls e incluso se rio de su figura pública y sus polémicas declaraciones (por las que fue acusado de racista) en un episodio de Atlanta. Su tono serio como Drebin Jr. es más que bienvenido, aunque, al menos por ahora, no logra generar esa ternura involuntaria que desprendía Nielsen. Sin embargo, su química con su coprotagonista Pamela Anderson, quien interpreta a una elegante y misteriosa escritora, es innegable. Y ahora, en retrospectiva, cobra aún más significado al saberse que, durante la promoción de la película, se confirmó que ambos mantienen una relación amorosa fuera de pantalla.
La película destaca por su comedia basada en diálogos, aunque muchos juegos de palabras se pierden en la traducción, mientras que las escenas de acción y humor físico quizás conecten más con el público juvenil. Lo verdaderamente notable es su audacia sin límites, esa voluntad feroz de sacar risas a cualquier precio. La película navega sin miedo entre el humor incómodo y la sátira social, desde bromas sobre zoofilia hasta comentarios sobre la brutalidad policial, todo envuelto en ese tono caricaturesco que lo hace digerible. Es cierto que la película tiene desniveles y algunas transiciones entre escenas resultan toscas, pero como reinvención de la saga y apuesta por la carcajada desenfrenada, ¿Y dónde está el policía? da en el blanco.