En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Cuando llegó a Paysandú para participar de una reunión de escritores, Gustavo Espinosa comentó a los presentes que le había resultado más fácil viajar a Barcelona que ir desde Treinta y Tres (de donde es oriundo) hasta allí. Desde su departamento había tenido que ir hasta Montevideo, para después subirse al ómnibus que lo llevaría hacia el norte del país. Lo que le pasó al escritor perfectamente puede trasladarse a lo que sucede en el universo del libro: pareciera que, para llegar a destino, todo tiene que pasar por Montevideo. O casi todo.
Registrate gratis y seguí leyendo
Accedé a artículos gratuitos y newsletters de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En la capital, las editoriales independientes proliferan a una velocidad a la que es difícil seguir el ritmo. Sus propuestas son diversas y abarcan diferentes géneros. Pero, al mirar el resto del país, la sensación es distinta. En total son seis las editoriales que dispersas en el territorio nacional se dedican a la publicación de libros y se esfuerzan por demostrar que vale la pena mirar más allá.
Representantes de tres de esos proyectos estuvieron en la Feria Internacional del Libro de Montevideo, donde participaron de una serie de actividades. A todos los reunió una mesa moderada por el periodista y escritor Emanuel Bremermann. Ellos fueron Mario Pons, de Editora del Norte (Paysandú), Leonardo Lesci, de Hurí Arte y Edición (Colonia), y Marcelo Reperger, de Goblin & Son (Maldonado), quienes intercambiaron sobre los desafíos que supone la labor editorial estando físicamente por fuera del circuito montevideano. En conversación con Búsqueda, los tres profundizaron en el trabajo de sus sellos.
Logos de Editora del Norte, Goblin & Son y Hurí Arte y Edición.
Poesía visual
Hurí Arte y Ediciones funciona en Colonia del Sacramento y publicó su primer libro en 2018. Es un proyecto que se enfoca sobre todo en poesía. Su catálogo supera los 35 libros y, si bien al comienzo estaba compuesto mayormente por autores de Colonia, hoy se ha expandido y está integrado por escritores y escritoras de distintos departamentos, como José Arenas o Martín Palacio-Gamboa.
Una de las singularidades de Hurí es la importancia y el cuidado con el que se trabaja el arte de tapa y el interior de cada libro. Además de escritores, el proyecto busca funcionar como una plataforma que visibilice el trabajo de ilustradores y artistas de todo el país. “El catálogo de Hurí constituye una especie de muestra viva de quiénes son los artistas visuales, ilustradores e ilustradoras que están actualmente haciendo cosas”, explicó Lesci a Búsqueda.
Hurí participó del recital de poesía del Centro Cultural Goes en Montevideo, en 2025.
Hurí Arte y Ediciones
Si bien la lectura de poesía se ha popularizado, está lejos de ser un éxito de ventas. Para poder sostener su compromiso con el género y seguir apostando en esa dirección, Hurí publica, además, libros de narrativa.
Llevar “como bandera” la base en el norte
En 2019 nació Editora del Norte. Mario Pons tenía un proyecto de libro “y no sabía cómo canalizarlo”. Conocía a Marco Rivero —el otro socio de la editorial— de actividades en las que habían coincidido. Los dos habían terminado de escribir los textos que deseaban publicar y no sabían dónde ni con quién dar los siguientes pasos. “Decidimos unir fuerzas y publicar nueve relatos suyos y nueve míos, y experimentar el proceso editorial de primera mano”, contó. Desde entonces han publicado 25 libros y cuentan con un equipo que trabaja con la “salud del texto” y se encarga de editar, corregir, maquetar e imprimir.
El objetivo principal del proyecto es dar visibilidad a los escritores y las escritoras que viven al norte del río Negro. Y acompañarlos en la construcción de un camino que les permita darse a conocer fuera de los límites de sus departamentos de origen. “Intentamos hacer camino hacia el resto del país teniendo como bandera la base en el norte”, explicó Pons a Búsqueda.
Con ese fin, la editorial cuenta con dos sellos. El primero, de nombre homónimo, acoge lo que Pons llama su “catálogo cuidado”, de procesos largos y que representa a la editorial fuera de Paysandú. El segundo, llamado No Excluyente Ediciones, está destinado para que autores y autoras puedan dar sus primeros pasos en el mundo de la publicación. “Habilitamos primeros libros para que autores del norte puedan empezar a hacer camino, que tengan un catálogo, que les sirva como currículum su libro. Y, además, la otra apuesta es poner en valor y sobre la mesa lo que se está escribiendo en Paysandú y la región”, contó Pons. Bajo ese sello, Editora del Norte ha publicado dos antologías en los últimos dos años de varios autores, y este año, en una apuesta mayor, publicó Interioranos, un libro que reúne textos de autores éditos provenientes de todos los departamentos.
Proceso de creación de Interioranos, la nueva antología de Editora del Norte.
Editora del Norte
A través de No Excluyente Ediciones, la editorial busca demostrar que escribir y publicar desde el interior “no es un lujo burgués” reservado solo para “quienes puedan pagarse el costo de su visibilidad”.
Hacia lo fantástico
La misma sensación que dio origen a Editora del Norte, esa de no saber ni conocer qué pasos seguir para transformar un manuscrito en un libro, fue el impulso que llevó a Marcelo Reperger a crear su propio sello, Goblin & Son. Terminar de escribir su primer libro, El increíble viaje de Finn Bowen, que según su propio autor “se ajusta mucho al estilo de (J.R.R.) Tolkien, a las obras de Ray Bradbury y Terry Pratchett”, le llevó 12 años. Cuando se acercó a las editoriales que le habían sido sugeridas para publicar, no obtuvo respuestas. Su proyecto editorial “nació de la necesidad, de un sueño y de un anhelo”.
Si bien hasta el momento el único libro publicado es el de su fundador, Goblin & Son tiene otros proyectos en marcha. Lo que la editorial alcanzó hoy es apenas una muestra de lo que quisiera ser. Además de una oportunidad para publicar su propio texto, Reperger reconoció en la fundación de su editorial la posibilidad de llenar un vacío. “Me di cuenta de que en Uruguay no había una editorial establecida y de renombre que se dedique a la fantasía”, comentó a Búsqueda. Por esa razón y para “ayudar a los autores que quieren escribir ese género a encontrar su camino para poder publicar”, creó la editorial. “Hoy en día en Uruguay, si vos no ganás un premio, es muy difícil que te conozcan y que otras editoriales te tengan en cuenta, entonces yo lo que quiero es poder brindar ese espacio para que la gente que quiere publicar fantasía lo pueda hacer”, explicó.
El problema de la distribución
Publicar no es el fin último de una editorial. El sentido del trabajo se completa cuando el texto se encuentra con lectores. Los tres editores reconocen la distribución de libros como una de las barreras principales con las que se enfrentan sus proyectos. “Si un libro no llega a sus lectores, es obvio que no está cerrando el círculo que necesita cerrar”, explicó Lesci.
Todos coinciden en que, sin trabajar con las grandes distribuidoras que tienen su base en Montevideo, llegar a librerías y al público en general es muy difícil. La distancia física es un gran obstáculo: viajar hasta la capital, presentarse personalmente en una distribuidora y conseguir que tomen un libro es una tarea ardua y —además— costosa. “Todavía estamos intentando salir ilesos tanto en lo económico como en cuanto a lo anímico”, comentó Pons en la charla que brindó en Montevideo.
48.ª Feria Internacional del Libro de Montevideo, en la Intendencia de Montevideo.
Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS
A pesar de que Colonia no tiene “librerías a la altura” que el departamento requiere, el fundador de Hurí sostiene que la “dificultad en la distribución” no va a afectar la producción literaria porque “siguen apareciendo propuestas que mantienen vivo lo que el sello ofrece”. A pesar de los retos a los que se enfrenta una editorial independiente en el interior, Lesci reconoce que el volumen de impresiones con el que trabaja una editorial como la suya tiene algunas bondades, como poder dedicarle a cada texto el suficiente tiempo. “Podemos manejar tiempos que en otros niveles no existen. Si hay apuro, es porque uno se está apurando, porque no es que haya un mercado que te esté demandando sacar ya ese libro”, sostiene.
En el caso de Editora del Norte, la apertura en Paysandú de la librería El Prisma de Lunares significó un gran paso porque abrió la posibilidad de alojar y exhibir libros en el departamento. Ambos proyectos son hoy aliados y amigos. Si bien su trabajo lo enfrenta a múltiples retos y lo conduce a andar caminos inexplorados y sin precedentes, para hablar sobre su motivación, Pons —quien contó la anécdota de Espinosa— vuelve a citar al autor, que en aquel encuentro en Paysandú comentó que “la literatura es la escritura que siembra afuera del trillo”. Y hace de esas palabras su refugio.