Danilo Astori y Tabaré Vázquez. Foto: Santiago Mazzarovich AdHoc/Fotos

Vázquez se distancia de su ministro de Economía y quiere que se vote ya la ley de “cincuentones”; Astori a un paso de renunciar

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Nº1947 - al de Diciembre de 2017
escriben Andrés Danza y Raúl Santopietro

Tres meses que parecen muchos más a juzgar por la mayoría de los ministros. Tres meses intensos, llenos de conversaciones fructíferas y resoluciones importantes. Tres meses que fueron suficientes para consolidar una muy buena relación entre el presidente Tabaré Vázquez y la vicepresidenta Lucía Topolansky.

Así lo cuentan testigos directos que perciben que desde que Topolansky asumió en lugar de Raúl Sendic en setiembre, Vázquez tiene una aliada más para concretar algunas de sus ideas políticas, según dijeron a Búsqueda varias fuentes del oficialismo. Y así es como está ocurriendo con el polémico proyecto de ley de los “cincuentones” y algunos cambios a la seguridad social previstos para el próximo año.

En la mañana del lunes 4, además de presidir el Consejo de Ministros, Vázquez tuvo un largo diálogo con Topolansky sobre la crisis generada en el gobierno como consecuencia de las diferencias internas por la iniciativa referida a los “cincuentones”, relataron los informantes.

El presidente comentó a su vice que el fin de semana el ministro de Economía, Danilo Astori, se había comunicado con él y le había explicado los motivos por los cuales no respalda el proyecto de ley que envió el Poder Ejecutivo al Parlamento.

Astori le transmitió a Vázquez que las consecuencias “fiscales”, si esa propuesta de los “cincuentones” es aprobada sin modificaciones, serán “graves” y que Uruguay corre riesgo de perder el grado inversor.

Vázquez no se mostró tan convencido de eso pero transmitió a su ministro de Economía que varios sectores del Frente Amplio están dispuestos a negociar una “alternativa” y que es necesario tenerlos a todos en cuenta.

Al hablar con Topolansky, Vázquez dijo que quiere que el proyecto de ley sobre los “cincuentones” sea aprobado antes de fin de año y que tenga en cuenta los reclamos de los distintos grupos que integran el gobierno, pero no solo los de Astori.

La iniciativa enviada por el gobierno al Parlamento es promovida por el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, y cuenta con el respaldo de la Lista 711, el Partido Comunista y el Partido Socialista. Vázquez también se manifestó de acuerdo.

El Movimiento de Participación Popular (MPP) sugirió un camino intermedio, que no es apoyado por Astori. Las negociaciones se produjeron durante toda la última semana pero el acuerdo parece todavía muy lejano.

La intención de la mayoría del oficialismo es negociar un proyecto intermedio, distinto al original y al de Economía, y que lo vote toda la bancada del Frente Amplio. De hecho, el Partido Comunista y el Partido Socialista ya se mostraron de acuerdo a respaldar la propuesta del MPP.

Si Astori y su grupo, Asamblea Uruguay, se siguen negando a votarlo, la bancada de gobierno recurrirá a la “disciplina partidaria” para tratar de obtener los votos necesarios y así sancionar la iniciativa.

Los principales jerarcas del Poder Ejecutivo y los legisladores de primera línea del Frente Amplio ven como “posible” que ese paso genere la renuncia de Astori y de parte de su equipo pero no harán nada para evitarlo. “El presidente ya está cansado de la situación”, dijo a Búsqueda uno de los legisladores más influyentes.

La intención además de una parte mayoritaria del gobierno es, luego de votado el proyecto de ley de los “cincuentones”, avanzar en una nueva iniciativa que permita a los trabajadores elegir libremente entre el sistema del Banco de Previsión Social (BPS) y el de las AFAP, a diferencia de lo que ocurre actualmente.

¿Cómo mirar a los niños?

El acuerdo al que se había llegado semanas atrás era que el martes 5 se votaría en la Cámara de Representantes el proyecto de ley y que unos pocos días después lo trataría el Senado para darle una aprobación rápida.

El diputado del Nuevo Espacio Jorge Pozzi pateó el tablero y su anuncio a El País de que su sector no votaría el proyecto desató una nueva crisis en el oficialismo.

El jueves 30 de noviembre por la tarde se reunió la bancada de diputados del Frente Amplio, más algunos senadores, para intentar destrabar la situación. Allí Pozzi planteó que el Frente Liber Seregni (FLS), agrupación que integra su sector, necesitaba más tiempo y aseguró que “hay profundas discrepancias” con el proyecto. Alfredo Asti de Asamblea Uruguay, sector que lidera el ministro de Economía, fue un paso más y dijo que de aprobarse la iniciativa tal cual la envió el Poder Ejecutivo se compromete el futuro de Uruguay. “¿Con qué cara vamos a mirar a los niños?”, se preguntó.

Al día siguiente, el viernes 1º, Asti llegó con una propuesta elaborada por el FLS y la repartió a los demás legisladores. En el documento, al que accedió Búsqueda, se retoma la cifra presentada por el Ministerio de Economía de US$ 3.649 millones que tendría de costo aprobar el proyecto tal cual está. A partir de ella se advierte que “esta iniciativa implica regresividad en términos de distribución del ingreso” y que si se destinan los recursos a los “cincuentones” no podrán ir para “objetivos prioritarios” del Frente Amplio como la salud y la educación. Y agrega que “comprometerá nuevas reducciones de la pobreza y la desigualdad”.

La propuesta del FLS consiste en aplicar al haber jubilatorio del régimen de transición un tope del 80%, lo que, de acuerdo a los números del equipo económico, significaría un “ahorro potencial” de los costos para el Estado de 50%.

La alternativa fue criticada por los demás sectores. El diputado de la Lista 711 Felipe Carballo le respondió que “no se puede responsabilizar a los ‘cincuentones’ de lo que pase o deje de pasar con las futuras generaciones”. Luego su par del MPP, Alejandro Sánchez, también la descartó y planteó una salida diferente: que los “cincuentones” puedan elegir qué régimen tomar al momento de jubilarse.

El lunes 4 la bancada se volvió a reunir y allí Sánchez presentó su propuesta por escrito a los demás legisladores. Fue bien recibida por los comunistas y socialistas, que se mostraron dispuestos a acompañarla, pero obtuvo reparos del FLS. Y estuvo cerca de quedar por el camino cuando Asti le pidió que mostrara el “sustento económico y político” de su iniciativa.

Sánchez le respondió que no los tenía, pero que si ese era el planteamiento del FLS la retiraba. Rápidamente Pozzi —del Nuevo Espacio, sector también integrante del FLS—, dijo que no era la postura de toda la agrupación y que el pedido corría por cuenta de Asti.

Al legislador de Asamblea Uruguay le preocupa que la propuesta de Sánchez no modifica los topes, por lo que el costo para el Estado no cambia. Eso mismo planteó el martes 5 el subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, en la comisión de Diputados que trata el tema. En las próximas horas la bancada oficialista volverá a reunirse para intentar acercar las partes, pero son muy pocos los optimistas.

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