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    “No es razonable” enfrentarse a la existencia de la “carne sintética” ni generar una dicotomía ambiente-producción

    La “mayoría” de las resistencias que ha enfrentado el Ministerio de Ambiente “no surgen del lado político, sino de los sectores industrial, productivo y empresarial”, dice Adrián Peña

    Cinco cuadros eligió el ministro Adrián Peña para decorar su despacho del todavía embrionario Ministerio de Ambiente, que funciona provisoriamente en Torre Ejecutiva, a la espera de conseguir algún edificio propio. Es una oficina pequeña y sin demasiados lujos, dejando de lado una vista privilegiada a Ciudad Vieja desde la calle Buenos Aires.

    Los principales adornos son cinco cuadros colgados detrás del escritorio. El que más destaca es una pintura sobre el expresidente Tomás Berreta. “Algunos lo confunden y dicen que es Daniel Martínez”, bromea el dirigente de Ciudadanos. Los otros cuatro: una ilustración difusa de una iglesia; una copia de una litografía sobre Fructuoso Rivera, realizada en 1838 por Juan Manuel Benses e Irigoyen y Ramón Irigoyen que muestra al caudillo compartiendo un mate con unos campesinos; el típico óleo de Juan Manuel Blanes sobre José Gervasio Artigas en la Puerta de la Ciudadela; y, sobre una estantería, el recuadro del presidente Luis Lacalle Pou con la banda presidencial.

    Si bien el ministro y el actual mandatario son de diferentes partidos, la inclusión de esta imagen entre tantos líderes históricos no es tan antojadiza. Peña dice sentirse “respaldado” por el presidente y “cómodo” al tomar decisiones que puedan resultar polémicas. Asegura, además, que la perspectiva ambiental tiene cada vez más peso en las decisiones del gobierno debido, entre otras cosas, a que “en estos meses se ha visto un ministerio que se para firme”, que “toma posición sobre los temas y los defiende”.

    El agua y la gestión de residuos siguen siendo, a su entender, dos de los asuntos más urgentes a resolver. Además, opina que es necesario avanzar en la transformación de los modelos productivos, de manera de alinear al sector con la política ambiental. Y para lograrlo apuesta a impulsar una ganadería sustentable, que posicione a Uruguay en el mundo.

    —¿Siguen sin tener oficinas propias?

    —Seguimos sin definición. Hay una lista de edificios a los que podríamos ir, pero todos necesitan una inversión. El ex Lloyds Bank es un edificio ideal porque iríamos los casi 500 funcionarios del ministerio, pero hay que invertir US$ 5 millones y Economía no me habilitó el dinero. Hay alguna otra oferta que le voy a presentar a (la ministra de Economía, Azucena) Arbeleche cuando hablemos sobre la Rendición de Cuentas, porque ir a un edificio propio también nos cambia los costos. Hoy tenemos un desparramo que es imposible.

    —El sábado es el Día Mundial del Medio Ambiente. ¿Cuánto ha avanzado Uruguay en este aspecto y cuáles continúan siendo los principales debes del país?

    —El Día Mundial del Medioambiente es una instancia para reflexionar, es un buen momento para decir en qué estamos bien y en qué no. El país desde el punto de vista ambiental no está mal, pero hay cosas en las que tenemos que trabajar. Hay una cuestión que es el armado burocrático e institucional del ministerio, que todavía está en proceso y que nos lleva mucho tiempo.

    Luego están los temas que planteamos como urgentes cuando asumimos, que son el agua y la gestión de residuos. Con el tema del agua avanzamos, tuvimos mucho que ver en la definición de la planta que toma agua del Río de la Plata para abastecer el área metropolitana, donde tenemos un problema importante de abastecimiento desde hace dos veranos. Esta inversión, que superaría los US$ 200 millones, es la más importante en agua potable de los últimos 50 años y soluciona el problema de cara a los próximos 50.

    Luego está lo vinculado a la contaminación que generan las industrias; ahí avanzamos mucho, a mitad de este año vamos a tener monitoreado el 90% de los efluentes y emisiones que salen de las industrias del país en tiempo real. Son 50.000 datos por día que van a llegar al Ministerio de Ambiente gracias a una inversión fuerte en tecnología. Otra prioridad son los residuos. En diciembre comenzamos a elaborar el Plan de Gestión de Residuos que esperamos presentar a finales de año y aspiramos a que este año esté reglamentado lo vinculado a los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, que son casi 40.000 toneladas por año en el país. Y sacamos hace poco dos resoluciones que tienen que ver con la gestión de plásticos de un solo uso y envases.

    —Esas resoluciones establecen nuevas metas de recuperación de envases, algo que provocó críticas por parte de la Cámara de Industrias. ¿Tienen previsto incorporar alguna modificación a la normativa?

    —No pensamos hacer ninguna modificación, pero sí estamos abiertos a trabajar junto con las cámaras, a armar los programas, en respaldar técnicamente y generar instrumentos. En esto estamos alineados fundamentalmente con la Intendencia de Montevideo (IM) y la Intendencia de Canelones. Desde 2007, Uruguay logró recuperar menos del 4% de sus envases. Entonces, no puede haber debate ni discusión en relación a que estamos muy mal. ¿Que la meta a la que aspiramos para el año 23 y 25 es alta? Sí, lo es en relación con donde estamos, pero no si nos comparamos con el mundo. Alemania supera el 80% de recuperación, Bélgica, el 85%. Nosotros aspiramos a llegar al 50% en el 2025. Hay que hacer lo que no se hizo en tantos años. Además, Uruguay tiene capacidad ociosa de reciclaje, no tenemos material para reciclar porque todo está desparramado por ahí. Tenemos que aumentar la capacidad de recuperación. Las empresas van a tener que ingeniarse y buscar herramientas para tratar de cumplir con las metas.

    Otra prioridad importante es alinear la política ambiental con la política productiva. Eso es lo más importante del ministerio. El primer paso fue crear el equipo interinstitucional de medición de la huella de los sistemas de producción ganadera. Pero vamos a avanzar incorporando la dimensión ambiental en todo el sistema productivo nacional. Nos jugamos mucho ahí y le toca al ministerio liderar eso, porque es la contraparte a nivel internacional. Somos los que validamos la información.

    —¿Cree que el país debe desarrollar una ganadería más amigable con el ambiente?

    —Ya lo está haciendo, pero tiene que demostrarlo, debe medirlo y ponerlo arriba de la mesa. En un momento en que se interpela la producción de este tipo, tenemos elementos suficientes para demostrar que lo hacemos distinto. Seguramente haya que corregir alguna cosa, por eso generamos este equipo técnico, porque cuando uno mide la huella de un producto determinado, mide todo el ciclo. Entonces hay que hablar de emisiones del transporte y del control de las plantas de efluentes de los frigoríficos. Pero partimos de un punto muy bueno que puede ser un diferencial para el país. Desaprovechar este escenario sería un pecado capital.

    —¿Cree que en el futuro cercano la “carne sintética” a la que hizo referencia Bill Gates puede traer complicaciones a Uruguay?

    —La carne sintética va a existir o no, independientemente de lo que hagamos nosotros. Es otro producto, con otras características, que tendrá sus clientes. Nosotros producimos algo y tenemos que defenderlo en base a sus atributos. Muchos me han criticado por eso, pero no creo que la lógica de enfrentarnos a la posible existencia de carne sintética sea un escenario razonable, me parece una discusión estéril. El escenario es informar y comunicar bien qué es lo que el país hace y ponerlo en valor. Bill Gates invierte en eso, pero no nos vamos a poner a pelear con él.

    —La producción agropecuaria y el cuidado ambiental siempre han causado rispideces. ¿Cómo ha sido el trabajo junto con el Ministerio de Ganadería?

    —La relación ha sido buena, aunque no exenta de alguna discusión o problema. Pero estamos avanzando. Estamos próximos a firmar un acuerdo vinculado a un programa de transformación productiva de la cuenca del Santa Lucía y otro acuerdo respecto a la gestión de plaguicidas. Uruguay fue observado en un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en cuanto a que su registro de plaguicidas debe actualizarse e incorporar la evaluación de riesgo ambiental. Acordamos una hoja de ruta para hacer ambas cosas. Eso no estuvo exento de discusiones y tensas reuniones, pero hoy el camino está acordado. La dicotomía ambiente-producción no tiene sentido y menos en la situación actual. Uruguay tiene la oportunidad de agregar la dimensión ambiental a su sector productivo. El esquema es escalar y generar la sinergia entre ambos sectores. Ahí veo el futuro de Uruguay, porque el país va a seguir siendo un productor de alimentos y su diferencial es poder demostrar que es ambientalmente responsable.

    —En diciembre el Gabinete Nacional de Bioseguridad aprobó siete autorizaciones para cultivos transgénicos, pero ninguna de las habilitaciones tenía la firma del Ministerio de Ambiente porque aseguraban que no tenían suficiente información. ¿Recibió su ministerio más datos? ¿Se aprobaron nuevos cultivos transgénicos desde entonces con la firma de la cartera?

    —Planteamos que necesitábamos más información de lo que se denomina el paquete tecnológico asociado, es decir, no solo el estudio de la semilla que se hace a nivel de bioseguridad, sino sobre qué se le va a aplicar sobre la semilla, qué procesos, qué tecnología. Todavía la información sigue siendo insuficiente, pero hay una actitud del Ministerio de Ganadería de tratar de trasladarnos mayor información. En la medida en que tengamos más elementos que permitan asegurar que el paquete tecnológico asociado no incorpora nuevos productos o que los que incorpora no generan perjuicio para la biodiversidad, estaremos en condiciones de firmarlos. Hasta ahora no hemos firmado ninguno. Este año hay unos cinco eventos que no son para comercialización que los vamos a autorizar, porque se dan en un escenario controlado. Y hay dos eventos de comercialización que estamos analizando, pero necesitamos más información para poderlos firmar.

    —En cuanto a la segunda planta de UPM, a fines de enero el ministerio frenó la obra de una planta de afluentes por haber comenzado sin autorización. ¿Ha ocurrido alguna otra situación similar?

    —UPM2 lleva seis procedimientos y unas cuatro sanciones, pero todas ellas son faltas administrativas, ninguna supuso un perjuicio ambiental. No hemos tenido ningún evento más después de ese. Unos tres meses después la empresa completó la información solicitada y nuestra exigencia de auditar la construcción. Es una obra muy compleja y plantas como UPM1 y Montes del Plata tuvieron problemas de construcción. Por eso decidí exigir una empresa que audite la construcción en tiempo real y eso enlenteció la aprobación, que terminó siendo en marzo. Por ahora desde el ministerio venimos dentro de los plazos y ellos piensan recuperar tiempos.

    —Uno de sus objetivos cuando asumió era que el Ministerio de Ambiente fuera tenido en cuenta en las decisiones políticas del país. ¿Cree que se ha ido logrando? ¿Ha encontrado resistencias en algunos ámbitos?

    —Se va logrando. Resistencias he tenido, obviamente. La mayoría no surgen del lado político, sino de los sectores industrial, productivo y empresarial. Ha tocado tomar decisiones fuertes y en ese sentido he tenido siempre el respaldo del presidente. Como ministro en ese sentido me siento cómodo, porque en general las decisiones en ambiente son polémicas. Cada vez más se nota que a la hora de determinadas decisiones se está teniendo en cuenta la materia ambiental. Obviamente es un proceso, pero vamos bien rumbeados. También en estos meses se ha visto un ministerio que se para firme, que toma posición sobre los temas y los defiende. Eso también es fundamental porque demuestra la personalidad del ministerio, que se construye como en una persona en los primeros años.

    Foto: Nicolás Garrido / Búsqueda

    —¿Entiende que hay una preocupación compartida en el gobierno por los temas ambientales?

    —Sí, sin duda la decisión de generar el ministerio tiene que ver con eso. Luego siempre estaba la duda de hasta dónde se iba a respaldar su accionar y en los hechos se está demostrando que estamos avanzando. El presidente tiene sensibilidad por estas cosas.

    —Ahora viene la Rendición de Cuentas. Además de la asignación presupuestal ¿Van a pedir algún refuerzo?

    —Sí, es la idea. La semana que viene tenemos una reunión con las gerencias y los directores del ministerio para analizar estos temas. Sabemos que hay una restricción importante desde el punto de vista presupuestal, de déficit fiscal, la crisis sanitaria, etc., pero seguramente hagamos el planteo, sobre todo por cuestiones de funcionamiento. Estamos teniendo una pérdida importante de capital humano y los salarios del ministerio son bajos, entonces estamos perdiendo técnicos de valía que se van a la actividad privada y necesitamos algún refuerzo para poder seguir manteniendo el nivel de respuesta a la demanda.

    —Muchos analistas dicen que en los hechos se está gobernando de una forma hiperpresidencialista. ¿Comparte esa visión?

    —Nuestro sistema es presidencialista y obviamente el presidente tiene su estilo, su impronta, y un punto importante es la alta aprobación que tiene, que quizás sea más que la del propio gobierno. Entonces eso lleva a que en torno a su figura se concentre aún más la atención. No tengo ningún reparo sobre eso. Son estilos para gobernar y situaciones. Por ahí mañana si la popularidad es otra, el esquema cambia. Hay que optimizar en la gestión siempre y la figura del presidente hoy es un activo de la coalición.

    —¿Le gustaría que se reuniera más seguido el Consejo de Ministros?

    —Los tiempos han cambiado. Los veteranos te cuentan de otros Consejos de Ministros, donde se reunían periódicamente y donde los temas se trataban en ese ámbito... También es cierto que la comunicación cambió. Hoy uno le escribe al presidente y le responde a los 10 minutos. Nos manejamos en un grupo de WhatsApp.

    • Recuadros de la entrevista

    Es necesaria una coalición multicolor para competir en Canelones

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    Contratapa
    2021-06-03T02:00:00

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