La Dirección de Medio Ambiente (Dinama) constató en un feedlot ubicado en Tacuarembó “el desborde de una de las piletas de almacenamiento hacia la cañada que es afluente del arroyo Caraguatá (cuenca del río Negro), afectando la calidad del agua de la misma (color y olor) de acuerdo a los estándares establecidos para curso de agua” en la normativa vigente, ya que la empresa Agronegocios del Plata (ADP) “no está realizando riego de efluentes como declaró en el trámite de registro de establecimientos de engorde a corral, que se encuentra en esa dependencia de Estado”.
Así lo señala un informe de esa repartición del Ministerio de Ambiente, al que accedió Búsqueda, y en el que sugirió que esa firma “puede ser pasible de una sanción de un monto de 300 unidades reajustables” ($ 387.588 considerando el valor de febrero, mes en el que planteó esa multa).
La empresa “no ha instalado el riego y hubo desborde de la laguna de almacenamiento que afectó las aguadas de los vecinos”, sostiene.
El expediente pasó al ministro de Ambiente, Adrián Peña, con esas y otras sugerencias sobre el caso.
El documento de la Dinama considera las “denuncias por contaminación de agua con olor a podrido, residuos orgánicos que la hace muy espesa y muerte de peces de cañada que desemboca en el arroyo Caraguatá por emprendimiento” de la empresa en cuestión, ubicado en la localidad de Caraguatá, “ocurrida luego de intensas lluvias, con desborde y vertido de efluentes en cañada cercana”.
ADP tiene registro de establecimiento de engorde a corral con destino a faena otorgado para el sitio mencionado, con una capacidad máxima instantánea de 4.900 vacunos.
Inspección
La inspección realizada el 20 de enero por técnicos de la Dirección Nacional de Aguas (Dinagua), dependiente del Ministerio de Ambiente, detectó que “una de las piletas del encierre de animales se desbordó, afectando la cañada, que al momento se encontraba de color marrón oscuro y verde oscuro, percibiéndose en el lugar olor feo”.
La Dinagua indicó que luego de haber transcurrido “cuatro días de los hechos denunciados al momento de la inspección, en el tramo recorrido no se visualizaron peces muertos en el agua”.
A unos “1.400 metros abajo de las piletas, en la cañada se observó que visualmente mejoraba la coloración del agua”, determinó.
La Dinama consideró que la situación sucedió en un momento de “notorio déficit hídrico” que perjudica al país, con una “sequía” declarada por el Ministerio de Ganadería, y que “afecta la disponibilidad de forraje y agua para las actividades antrópicas”, donde las lluvias fueron de “escasa magnitud”.
“Las escasas precipitaciones registradas y la situación de evaporación en esta época del año deberían haber atenuado posibles situaciones de desborde de los sistemas de almacenamiento y acumulación de líquidos residuales del emprendimiento hacia afuera del sistema”, evaluó.
Planteó que, “por lo tanto, no se puede adjudicar el desborde como algo puntual por un episodio de lluvia”.
“No se cuenta con elementos como para determinar la razón de la muerte de los peces al no contarse con muestras de los mismos, dado que no se encontraron peces muertos en el arroyo el día de la inspección”, detalló el informe.
Y acotó: “Aunque cabe la hipótesis de que las escasas precipitaciones hagan que la citada cañada funcione como un curso intermitente con una situación de bajo o nulo caudal, junto con la alta actividad biológica por parte de los descomponedores durante la noche debido al alto contenido de materia orgánica aportado puntualmente durante el evento de lluvia desde el emprendimiento denunciado, lo que determinaría que se dieran condiciones de anoxia que llevaría, entre otras cosas, a la mortandad de peces registrada en las fotos por los denunciantes”.
“Por lo tanto, no se puede atribuir la muerte de peces a los episodios de desbordes”, advirtió.
La Dinama reportó que “las instalaciones del emprendimiento no se encuentran en zona inundable” y que en su registro “se informa de medidas que contribuyan a la impermeabilización del piso de los corrales, un sistema para recolección, conducción, sedimentación y almacenamiento de los pluviales generados por escorrentía de los corrales, con revalorización del mismo utilizándolo para infiltración en terreno”.
El emprendimiento en cuestión cuenta con un “plan de gestión de residuos sólidos”, que fue aprobado por resolución de esa repartición ministerial en marzo de 2020.
Detalló también que “el sistema de almacenamiento de efluente actual consta de dos sedimentadores (uno para cada laguna) y dos lagunas de almacenamiento conectadas en serie”. La empresa “no tiene instalado el sistema de riego y tiene prevista su instalación para regar a la brevedad posible”, indicó.
Precisó que “la laguna dos de acumulación tiene una compuerta prevista para conectar caño para riego”.
En cuanto a las lluvias ocurridas el 12 y el 15 de enero, señaló que se registraron 30 milímetros y 60 milímetros, respectivamente, lo que “provocó desborde de la laguna uno y un pequeño desborde en el canal, el que estaba siendo elevado de manera preventiva”.
Intimación y plazos
El área de control y desempeño ambiental encargada del caso sugirió al titular de Ambiente dar vista a la empresa por el término de 10 días para su establecimiento de engorde a corral con destino a faena, ubicado en Tacuarembó, que es pasible de una sanción por un monto de 300 UR, “por haber vertido efluentes desde la laguna de almacenamiento de forma no controlada a curso de agua (cañada), afectando la calidad del agua de la misma al constatarse que modificó la coloración y olor de dicho curso de agua incumpliendo los estándares olor y color no natural, estipulados en el decreto 253/79 y modificativos”.
Recomendó “intimar” a la empresa en cuestión a “presentar solicitud de autorización de desagüe ante ese ministerio en un plazo máximo de dos meses” y a plantear en un plazo de 10 días “medidas transitorias de contingencia para evitar vertidos a la referida cañada hasta tanto cuente con la autorización correspondiente”.
Pedido de informes
Basándose en una de las denuncias realizadas por los vecinos de Caraguatá, el diputado de Cabildo Abierto, Rafael Menéndez, solicitó en un pedido de informes enviado al Ministerio de Ambiente conocer el protocolo establecido por esa secretaría de Estado en este tipo de situaciones, si concurrió personal al lugar supuestamente afectado a fin de observar lo expresado en la denuncia y cuáles fueron las constataciones.
Si se efectuó la toma de muestras de agua, suelo, peces muertos u otras especies afectadas en los cursos de agua y si se remitieron las muestras a laboratorio para su procesamiento fueron otras de las consultas.
Pidió además información sobre las medidas correctivas impuestas a fin de eliminar la eventual fuente contaminante y si se puso en conocimiento al Ministerio de Ganadería de la denuncia en cuestión.
Agro
2021-03-03T19:33:00
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