• Cotizaciones
    jueves 26 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Cambios de signo político en la región fueron más “pendulares” que “ideológicos”, porque tras años duros la gente optó por alternativas

    Desde que Joe Biden asumió la presidencia de Estados Unidos, en enero de 2021, ha habido cambios de signo político en varios países de las Américas y gobiernos de izquierda asumieron en Chile, Colombia, Brasil, Perú y Honduras. Para el secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Brian Nichols, no se trata de cambios “ideológicos”, sino más que nada “pendulares”, que responden a que fueron años duros y la gente optó por alternativas.

    Después del triunfo de Lula da Silva en Brasil, varios exgobernantes, entre ellos el expresidente José Mujica, enviaron una carta al presidente venezolano, Nicolás Maduro, para reimpulsar la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Nichols dijo que “si quieren reformar otra agrupación de años anteriores” es su decisión “soberana”. Aunque añadió en seguida: “Creo que tenemos instituciones suficientemente capacitadas para eso, empezando por la OEA y la ONU”.

    El jerarca, que se reunió con el canciller Francisco Bustillo el miércoles, aseguró que buscará los mecanismos para intercambiar el comercio bilateral. Consultado sobre el aumento del intercambio comercial de la región con China y de la intención del gobierno de Luis Lacalle Pou de buscar un tratado de libre comercio con ese país, Nichols recordó que Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones de servicios uruguayas, un sector clave para el desarrollo futuro de Uruguay.

    Nichols aseguró que la administración Biden quiere que Uruguay integre la Alianza para la Prosperidad Económica en las Américas, una iniciativa lanzada por Estados Unidos en la última Cumbre de las Américas.

    A continuación, un resumen de la entrevista que Búsqueda mantuvo con Nichols el martes 15.

    —¿Cuáles son los motivos de su visita?

    —Antes de todo quiero subrayar que el presidente Lacalle Pou y el canciller Bustillo son aliados sumamente importantes para los Estados Unidos, y las políticas de este gobierno concuerdan completamente con la perspectiva de los Estados Unidos. Mi visita y las pláticas que vamos a tener son para ver cómo es el horizonte en términos de la economía regional, desarrollo sostenible, la situación en Haití, Ucrania, temas como la inclusión social y racial, cooperación en materia de defensa. Es un diálogo bastante amplio que tenemos y mi visita se debe a la importancia que le damos a esa relación.

    —Si se le pregunta lo mismo a un representante de Estados Unidos en 2020, bajo mandato republicano, quizás respondería lo mismo, que las políticas de los dos países estaban alineadas. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre las dos administraciones con respecto de Uruguay?

    —La política de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos, como dijo nuestro secretario Anthony Blinken, es de respetar a los gobiernos que entran democráticamente y gobiernan democráticamente. Uruguay es un país democrático y el gobierno de Lacalle Pou ha abogado a favor de la democracia a nivel global pero, especialmente, en nuestro hemisferio. Ha hablado de la importancia de respetar los derechos fundamentales en Venezuela, Nicaragua; ha hablado de la importancia de la soberanía nacional en países como Ucrania, que ha sido invadido brutalmente por la Federación Rusa. Este gobierno cree en el desarrollo económico para la población que menos tiene, pero un crecimiento económico basado en el libre mercado. Entonces, tenemos todo en común con el gobierno.

    —Ha habido cambios de signo político en la región. ¿Eso ha hecho cambiar la estrategia con respecto a la región, en comparación con lo que inicialmente habían previsto?

    —Creo que esos cambios realmente son menos ideológicos y más pendulares. Han sido años difíciles en la región, en todo el mundo, y ha habido cambios en gobiernos porque la gente busca opciones que respondan a sus necesidades. Sin embargo, lo importante para nosotros es mantener buenas relaciones con todos los gobiernos. A nosotros no nos importa dónde un país queda en el espectro político, sino que gobierne democráticamente y abogue a favor de las necesidades de las poblaciones.

    —En la Cumbre de las Américas, Estados Unidos lanzó su plan llamado Alianza para la Prosperidad Económica en las Américas. ¿Cuál es la lógica del programa? ¿Uruguay puede ser parte?

    —Claro que sí, es algo que vamos a tratar mañana. Es una prioridad para nosotros la participación de Uruguay. La base de este proyecto es cómo fortalecer y refinar las instituciones y las políticas de los gobiernos de nuestro hemisferio para promover un crecimiento más incluyente, un crecimiento más fuerte, más opciones para la población, más comercio internacional y oportunidades, abriendo más inversión en temas de informática, educación, del sector de salud, una concordancia en las regulaciones de exportación. Todo eso va a ser parte de ese proyecto. Pero también estamos al principio del diálogo y no es que Estados Unidos va a entregarle un proyecto completo a Uruguay y a los otros países socios. Lo que estamos haciendo es un diálogo entre países socios para decidir a dónde vamos y cómo.

    —Es una lógica de relacionamiento distinta a la de los tratados de libre comercio (TLC).

    —Así es. No es un tratado de libre comercio. Es un proyecto de armonizar las políticas entre países, de buscar cómo apalancar los bancos regionales y multilaterales, de apalancar oportunidades de nuevas inversiones, por ejemplo, en temas de energías renovables.

    —Parte de esta estrategia parece una respuesta a la pérdida de influencia de Estados Unidos en la región, en detrimento de un aumento de la incidencia de China. ¿Es razonable esa lectura?

    —Creo que Estados Unidos sigue siendo un socio importantísimo para la mayoría de los países del hemisferio. En la Cumbre de las Américas mostró la concordancia con los países de la región a favor de un proyecto democrático, un proyecto transparente. Esfuerzos conjuntos para manejar el reto de la migración irregular, inversión en el sector salud. Por ejemplo, vamos a capacitar a 500.000 trabajadores del sector salud en cinco años, junto con la Organización Panamericana de la Salud. Entonces, la relación entre Estados Unidos y nuestros socios en la región implica muchas actividades. Por ejemplo, esta semana llegaron tres buques que Estados Unidos ha traspasado a Uruguay para hacer patrullas. Vemos a los países de nuestra región como los socios más importantes que tenemos, hay lazos de sangre, de cultura, de comercio. Es una región sumamente importante para nosotros y espero que sigan los contactos con viajes y visitas de oficiales de alto rango en ambas direcciones.

    —Usted dice que la región es muy importante, pero hay gobernantes que han criticado a Estados Unidos, entre ellos Lacalle Pou, por no mirar a la región. ¿Es válida esa crítica?

    —Solo por hablar de cosas de este año, mencioné la Cumbre de las Américas, un magno evento para la región con la presencia del presidente Biden. En las últimas dos semanas, el secretario de Estado viajó por la región, está en Canadá; la subsecretaria viajando a México; la subsecretaria para Asuntos Políticos está ahorita en Jamaica; yo estoy aquí. Entonces, tenemos una presencia constante y fuerte en la región. Realmente no he visto ese nivel de intercambio y de enfoque en América Latina y el hemisferio occidental en 30 años de servicio como diplomático.

    —Usted dijo que hubo un cambio pendular, pero no ideológico. Su visita coincide con la publicación de varios exgobernantes planteando que se reviva la Unasur, que tenía entre sus ejes hacer un contrapeso a Estados Unidos. ¿Cómo evalúa la administración Biden el resurgir de la Unasur o de una organización similar?

    —Lo importante es que los países trabajemos juntos para resolver los problemas de la gente común y corriente. Estados Unidos piensa que tenemos que invertir más en educación, en combatir el cambio climático, mejorar los sistemas de salud, dar más acceso a Internet a los que no tienen. La vía de hacer eso no es tan importante. Si quieren reformar otra agrupación de años anteriores, bueno, es una decisión soberana de los países. Creo que tenemos instituciones suficientemente capacitadas para eso, empezando por la OEA y la ONU. Sin embargo, lo importante es trabajar juntos para resolver los problemas que enfrenta nuestra gente.

    —Hubo un cambio en el acercamiento a Venezuela de parte de Estados Unidos y justo ahora Uruguay también modificó su posición. ¿Hay una coordinación entre los dos gobiernos?

    —Nuestra prioridad es una Venezuela democrática y eso también lo ha dicho el presidente Lacalle Pou. Para nosotros, los pasos necesarios para lograrlo son, primero, un retorno a las pláticas de la mesa social, en México, entre la plataforma unitaria y el régimen de Maduro. Eso es algo clave. Vemos las conversaciones que sucedieron en París la semana pasada como un paso positivo hacia un retorno al diálogo. Es clave que tomen esa oportunidad. Pero también tienen que pasar al tema de la democracia y cómo preparar elecciones transparentes y confiables, y que respondan a las críticas de varias misiones electorales. Nosotros siempre hemos dicho que estamos dispuestos a hacer cambios en nuestras políticas respondiendo a pasos concretos del régimen de Nicolás Maduro.

    —¿Han hablado con Uruguay de esto?

    —Sí, sí. Antes que nada, quiero decir que hoy vamos a tratar ese tema de la democracia en la región y la situación en Venezuela. Pero, en general, tenemos una relación muy fluida con el canciller y hablamos de todos esos temas con frecuencia.

    —¿Cómo ven que China firme un TLC con un socio regional como Uruguay?

    —Nosotros estamos enfocados en la relación que tenemos con Uruguay. Somos el socio económico más importante en el intercambio de servicios. El sector de informática es sumamente importante en la relación económica entre los dos países. Cuando uno contempla el intercambio de servicios entre los dos países, estamos hablando de mil millones de dólares de intercambio y comercio internacional en servicios, eso es muy importante. Y cuando aumenta eso con el comercio en bienes, estamos casi parejo con la República Popular China. Creo que los puestos de trabajo que vienen de servicios son mejor remunerados que otros sectores. El sector tiene más oportunidades de crecimiento a largo plazo y refleja cómo construir un Uruguay que sea una potencia económica para el próximo siglo. Creo que los otros sectores son sumamente importantes, no quiero menospreciarlos, pero hay que ver eso en grande y creo que hay medidas como la Alianza para la Prosperidad Económica en las Américas que van a hacer crecer aún más la relación económica entre Estados Unidos y Uruguay. Mañana habrá representantes del Consejo de Comercio de Estados Unidos para afinar las políticas nuestras y hablar sobre cómo podemos avanzar en ese intercambio y comercio internacional entre los dos países.

    —¿Hay posibilidades de crecimiento por esa vía?

    —Y también tenemos el Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones (TIFA, por sus siglas en inglés), eso es algo que podemos agilizar para mejorar las posibilidades de más inversión por parte de Estados Unidos en Uruguay y de quitar cualquier traba al crecimiento de comercio bilateral que tenemos. Esos pasos son muy importantes para que haya un crecimiento incluyente, un crecimiento fuerte. Uruguay ha sido resistente a las bajas en la economía regional y global, está creciendo, es un buen ejemplo para la región y queremos aprovechar ese crecimiento y ser un buen socio económico.

    —En reuniones con autoridades norteamericanas, gobernantes uruguayos han planteado varias veces su interés de que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos reabra su oficina permanente en Montevideo.

    —La DEA tiene una oficina en la embajada, hay oficiales de la DEA que vienen con asiduidad. Tenemos un intercambio de información excelente entre la DEA y sus homólogos en Uruguay. Siempre estamos evaluando qué es lo que se necesita, qué es lo que se requiere en la colaboración para que sea fluida, estamos muy abiertos para esa presencia si es necesario, pero tenemos que evaluar los datos para decidir. Sin embargo, sé que nuestros colegas no solamente en la DEA, sino en el Departamento de Justicia, FBI, Departamento de Estado, prestan bastante atención a la situación de acá y quieren colaborar en todos los temas para hacer valer la ley.

    —Usted decía que el gobierno de Estados Unidos sigue estos temas con interés y colabora mucho. ¿Esas colaboraciones y su profundidad podrían verse afectadas si Uruguay profundiza sus relaciones con China o decide utilizar tecnología 5G china?

    —Esas son decisiones soberanas por parte del gobierno de Uruguay. Nosotros no vamos a decir que no puede hacer tal cosa. Es un gobierno socio, aliado, amigo, es su decisión. Lo que sí vamos a tratar de hacer es compartir información y nuestra perspectiva de cómo puede cambiar, o cuáles implicaciones hay por esas decisiones. Pero respetamos completamente las decisiones de las autoridades de este país.

    // Leer el objeto desde localStorage