El INC “tiene que ser confiable, cristalino, bien visto, que la gente lo empiece a querer y que sea amigable con la sociedad”, dijo Rodríguez, y consideró que “la modernización” de ese ente “va a llevar a que no se hagan más injusticias”. “Hoy la renta es vitalicia acá, está subvencionada de una manera increíble”, afirmó.
Lo que sigue es un resumen de la entrevista de Rodríguez con Búsqueda.
—¿En qué situación encontró el INC desde que asumió como director?
—Estoy hace unos 150 días en este cargo, justo cuando surgió el tema de Manini (Ríos) y el de la auditoría en Colonización, por lo que tuve un debut como el de Uruguay en el Mundial de 1950.
Empecé con esos dos asuntos bastante interesantes. El de Manini está en sala de abogados y en la brevedad tendremos noticias. Y el de la auditoría, que tuvo ocho observaciones, dos de ellas graves, y que había carencias de procesos.
Entonces, esa misma semana junto con otro director del INC, José Amy (del Partido Colorado), nos reunimos con Ruperto Long (el titular del Latu) para que nos guiara en el tema de los procesos.
Los últimos procesos realizados (en ese ente estatal) fueron en 2007, por lo que hace unos cuantos años que no había.
La idea es que se implementen nuevos procesos de calidad de control ISO 9001 para que no se sospeche tanto del instituto, porque siempre tenemos mala prensa.
Acá hay gente muy valiosa y es el momento ideal para la modernización, ya que hay una buena relación entre los cinco directores, nos complementamos muy bien.
Tanto (el presidente del INC, Julio) Cardozo como (Rodrigo) Herrero (ambos del Partido Nacional) y (Andrés) Berterreche (del Frente Amplio) son muy camperos, mientras que Amy y yo somos más de perfil administrativo.
Es el puntapié inicial para modernizar a este instituto, que tanta falta le hace.
En octubre el INC firmará con el Latu un acuerdo para implementar las normas de calidad ISO 9001 y 14001. La primera está referida a los procesos y la otra se vincula a los asuntos ambientales. Eso demandará un año de trabajo, aproximadamente.
La 9001 certifica todos los procesos, como puede ser el caso del área de Avalúos, que deberá cumplir una serie de normas, al igual que en Jurídica u otras dependencias.
Queda escrito el proceso que corresponde a cada una de las oficinas regionales y áreas de trabajo de Colonización.
El INC a partir de ahora tiene que ser confiable, cristalino, bien visto, que la gente lo empiece a querer y que sea amigable con la sociedad. Hoy lo único que tenemos es mala prensa.
Como parte de esta modernización le vamos a dar todo al colono, vivienda si la necesita, mejoramiento de campo, préstamos y vamos a estar jugados al colono. Pero a pedirle también luego de un tiempo que vamos a evaluarlo, para ver si es apto o no en la tarea. Para que no haya más en Uruguay una renta que sea vitalicia. Porque hoy la renta es vitalicia acá, está subvencionada de una manera increíble.
La Ley 11.029 dice que el instituto tiene que ser social y económicamente eficiente o rentable. Veo que hay una ventana para modernizar a Colonización. Con estas 380.000 hectáreas podemos hacer muchas cosas. Hay dineros públicos que debemos administrarlos bien. Y que esto también sirva para beneficiar a otros uruguayos, como por ejemplo en el tema de los asentamientos, que nos preocupa. Si lo administramos bien, podemos además aportar algo para la educación.
Por eso es muy crítico el economista (Pablo) Roselli cuando dice que muy pocos uruguayos tienen la posibilidad de tener US$ 370.000 de inversión del Estado (al calcular el valor de la tierra en promedio por cada colono).
El INC es una muy buena herramienta para el agro, el interior del país y para que otro uruguayo se beneficie.
—¿Cree que no hay transparencia en Colonización?
—El instituto es transparente, lo que pasa es que no lo publicitamos. Y la falta de procesos genera esas dudas. Con el asesoramiento de la auditoría y con las normas a implementar en los procesos vamos a mejorar en la transparencia. Somos transparentes, pero tenemos que ser mejores todavía porque estamos administrando dineros públicos.
En respuesta a uno de los hallazgos de la auditoría, el directorio incluyó en el presupuesto para 2023 la creación de una auditoría interna del ente.
—¿Otro objetivo es aumentar la productividad en los predios de los colonos?
—Estamos trabajando en eso. El director Amy tuvo la idea de entregar a cada colono una notebook para tener en tiempo real información de las fracciones y sus explotaciones.
Se tomarán los datos de las carpetas verdes del Instituto Plan Agropecuario (IPA), en cuanto a los resultados productivos y económicos de los ganaderos, como una referencia. Así podemos saber cómo les va a los colonos y qué están haciendo. Si les va muy bien, aplausos, y si no, tendremos que hablar con ellos, porque hay muchos aspirantes a colonos con ganas de trabajar. Esto tiene que ser social y económicamente viable.
El 50% de los colonos son ganaderos y un 23% son productores lecheros. Entonces con la información del Plan Agropecuario y la de Conaprole ya podemos tener un registro de entre el 70% y el 80% de los colonos.
Además, el IPA nos asesorará para cubrir otros grupos de colonos dedicados a otros rubros, como los cañeros.
—¿La idea es ser más estrictos en que los colonos cumplan con sus obligaciones como tales?
—Hay un cambio en el INC, que es bueno y lo tenemos que modernizar. Hay que darle oportunidad al que tenga ganas de trabajar. Aquel que no es apto para trabajar en el campo que le dé el predio a otro.

Fachada del Instituto Nacional de Colonización. Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS
—¿Qué piensa de la posibilidad de hacer una revisión de la condición de los casos de colonos como algunos vinculados a la política partidaria u otras actividades, que les permiten acceder a ingresos que no justifican un apoyo estatal en el subsidio de las rentas?
—No los he detectado. Estoy trabajando con las rentas y cada caso; son unos 2.800 colonos. Las rentas en general están bien calculadas y algunas las estamos reviendo. Que pueda haber algunos errores es posible, pero no lo creo. Puede haber algún error, no creo que sean errores voluntarios.
Si lo detectamos, sí tendríamos que encontrar la forma de decirle que el INC le dio las herramientas y no las usó bien, se superó, anduvo bien y mejoró su situación. Y que le deje la tierra a otro uruguayo. Si lo detectamos, actuamos en consecuencia.
Por eso decía que la modernización de Colonización va a llevar a que no se hagan más injusticias.
—El Directorio del Banco República planteó en el Parlamento que está en estudio la posibilidad de otorgar créditos a colonos arrendatarios que quieran comprar su campo. ¿En qué está ese tema?, ¿eso puede provocar un masivo pedido de colonos arrendatarios de comprar sus fracciones para pasar a ser propietarios?
—Eso está en un 80% de avance. Se está revisando la parte jurídica para que el banco pueda implementarlo. Está en duda si el plazo del crédito será de 25 o 30 años.
No creo que sea un pedido masivo, sino de pocos colonos. De la misma manera le digo que si vendemos tierra, después compramos. Con lo que entra de dinero de venta de tierra al colono por el Banco República, el INC compraría (campos). Eso es un equilibrio.
El arrendatario que hizo un esfuerzo, le fue bien, y ahora quiere quedarse con su pedazo de tierra; me parece muy bien.
—Sumada a la decisión de vender chacras marítimas y otras fracciones, ¿esta sería otra alternativa de flexibilizar la postura de la actual administración de gobierno respecto a no comprar más tierras?
—Esta es la misma postura de vender chacras marítimas, que uno de los remates está previsto para diciembre.
Si vendemos (campos), compramos otros.