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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa producción de soja es la principal actividad agrícola de Uruguay, con un área de 1,1 millones de hectáreas. Además, ese grano figura en los primeros lugares entre los rubros de las exportaciones locales, y algo más del 90% se vende a China.
Este año, los agricultores alcanzaron un récord en la cantidad de kilos de soja cosechados en sus chacras, llegando a 3.026, que son unos 1.000 más por hectárea que el promedio histórico de ese cultivo y que significan un aumento de 56% en comparación con el año anterior, según registros de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (Diea).
¿Qué factores incidieron en ese rendimiento productivo?, ¿fue solo una cuestión climática por un verano con regímenes de lluvias parejo en la frecuencia y la distribución?, ¿qué tan importante fue el conocimiento y la tecnología aplicados por los sojeros?
Para responder esas y otras interrogantes, Búsqueda consultó a varios productores y técnicos del sector agrícola.
“El clima jugó un rol determinante” este año, “pero también el avance de la tecnología incorporada en las semillas, los insumos y la maquinaria ayudó, y mucho, a capturar más potencial de los cultivos”, señaló el gerente general de la empresa agrícola Agronegocios del Plata, José Santos. Esa firma se especializa en la incorporación de distintas herramientas informáticas para programar la explotación de cada rincón de las chacras, como si fuera un ajedrez que requiere una estrategia acorde con la función de cada pieza, que es conocida como agricultura por ambientes.
Por su parte, el productor y directivo de la Asociación Rural de Soriano Jorge Rodríguez, coincidió con otros entrevistados sobre el rol que desempeñó el factor climático en este año que “es para encuadrar” por los kilos de grano levantados de los campos. “Si no fuera que los productores aplican un paquete tecnológico para maximizar el potencial en las variables que dependen de él, no se darían esos rendimientos”, acotó.
Soriano es el departamento más agrícola del país, con unas 320.000 hectáreas de cultivos cerealeros de un total de 1,5 millones de hectáreas destinadas a esa actividad, lo que representa el 21%, según datos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
“La tecnología de producción va mejorando, en las variedades de semillas, en la fertilización y en el manejo agronómico, y esas conquistas se verían claramente si el clima fuera siempre igual, cosa que obviamente no es”, indicó el director de la firma Fadisol, Carlos Foderé.
Remarcó que “el verano pasado fue excelente para el cultivo, con lluvias regulares y de buen caudal”.
Una de las cooperativas de mayor peso en la producción agrícola es Copagran y su presidente, Matías Mailhos, se mostró sorprendido por el dato de rendimiento de soja realizado por Diea. “Es sorprendentemente alto, la percepción y datos que teníamos eran de quizás 150 a 300 kilos menos que el difundido por el MGAP”, comentó. Valoró que de todos modos esa cantidad de soja representa un rendimiento récord.
Ese resultado es “bienvenido, porque necesitábamos una zafra que nos permitiera remontar en algo las malas zafras anteriores para poder continuar en la actividad”, admitió.
Al igual que los otros consultados, Mailhos señaló que “principalmente gracias a las condiciones climáticas de humedad (lluvias), luminosidad y temperatura óptimas para el desarrollo de los cultivos, y además, fruto de la baja siembra de invierno, se llega con tierras de soja de primera, o sea de arranque se siembra con mayor potencial”.
En tanto que el presidente de la Mesa de Oleaginosos, Roberto Verdera, coincidió en que “el régimen hídrico de este verano fue excelente” y “los cultivos se desarrollaron casi como regados”. Esa organización nuclea a un grupo de compañías y cooperativas del sector agrícola.
Desde el gobierno, el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, en recientes declaraciones a periodistas utilizó el dato de rendimiento productivo de la soja para recalcar la importancia del riego en el agro, lo que constituye una de las políticas priorizadas por la actual administración.
Algunos técnicos agrícolas, como Marcos Carrera, mencionaron que la concentración de la producción de granos en la zafra pasada en zonas de mayor potencial en cuanto a la aptitud de los suelos para la agricultura favoreció el resultado obtenido en kilos por hectárea y en la calidad de los productos.
En años anteriores la siembra de soja se expandió a otros departamentos que tienen otro perfil productivo, más bien ganaderos o forestales, como Cerro Largo, Treinta y Tres y otros del este del país, donde el rendimiento era inferior al registrado en los departamentos de Colonia, Soriano o Río Negro.
“Si bien se han hecho mejoras en el manejo (agronómico), el mayor impacto global lo genera el clima; el manejo adecuado te permite capturar rendimientos cuando las condiciones climáticos son favorables”, dijo el asesor de Fucrea, Sebastián Mazzilli.