A partir de 2012 por el atractivo que significó la posibilidad de exportar carne vacuna a la Unión Europea (UE) sin pagar aranceles aduaneros, dentro del cupo denominado 481, empresarios del agro y frigoríficos apostaron a la producción ganadera intensiva en establecimientos de engorde en corrales.
Hubo una expansión de ese tipo de inversiones en diferentes departamentos, principalmente en los que concentran la mayor producción de granos, porque facilita la provisión de ese insumo para alimentar a los vacunos.
Tras un período de precios favorables para ese negocio, la participación de la carne uruguaya en esa cuota se redujo, debido a que Estados Unidos (EE.UU.) reclamó a la UE incrementar su porción en el cupo.
La decisión europea de darle un volumen mayor y creciente en los próximos años a la carne estadounidense en ese cupo significará una disminución de la exportación del producto uruguayo.
Debido a esa situación hay una menor actividad en el sector de los feedlots, ya que la oportunidad comercial se ve recortada.
Los registros de la Dirección de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería (MGAP) muestran que hay 159 establecimientos de engorde en corrales en Uruguay que comprenden una capacidad total de 292.555 vacunos.
Actualmente, son 99 los corrales habilitados y operativos, por lo que hay 60 de esos establecimientos sin funcionar, lo que implica un 38% de feedlots parados.
El ranking de departamentos con más feedlots registrados es liderado por Soriano con 30, Río Negro con 23, Paysandú con 20 y Florida con 19, según datos del MGAP.
Indican que el corral de engorde con mayor capacidad es de 20.000 vacunos, está en Río Negro y pertenece a Establecimientos Colonia, del grupo brasileño Marfrig.
Nueva realidad y transición
Consultado sobre el tema, el presidente de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin), Alvaro Ferrés, dijo a Búsqueda que “negocio como el de la cuota 481 va a ser muy difícil encontrar, porque un continente que te cuotifica, como Europa, te otorga un arancel cero”.
“Uruguay tiene mercados alternativos para ganado de feedlot, como fue China el año pasado”, comentó. Admitió que pese a ello ubicar “mercados como lo fue el europeo por la 481 será dificultoso”.
Eso no implica que las empresas propietarias de los feedlots vayan a cerrar sus establecimientos, según Aupcin.
“El negocio de los corrales va a seguir porque no nació con la cuota, ni va a morir con la cuota”, afirmó Ferrés. Reconoció, no obstante, que esa actividad “se tendrá que ajustar a la nueva realidad y como toda transición llevará su tiempo”.
El ajuste requerirá “modificar los precios de la reposición, la oportunidad de los frigoríficos de vender y generar mercado a futuro, ya que tendrán que venir otros instrumentos para apoyar al negocio”, planteó.
Argumentó eso en que “es impensado que Uruguay vaya a mantener los volúmenes de faena que hoy tiene o a crecer sin los negocios a corral”.
“Se siguen instalando cada vez más corrales de engorde; podrán no estar operativos…”, señaló Ferrés.
Comentó: “Estamos en un momento complicado, con un precio de reposición alto, una expectativa de valores del ganado gordo mantenida y el costo de la comida en alza”.
“Entonces, en una mirada en el corto plazo, el margen del negocio es negativo y si no cambian esos factores va a ser bravo, pero en el largo plazo se va a adaptar el sistema con más corrales”, analizó.
Es que los precios de los granos registraron un aumento en la bolsa de Chicago, lo que se reflejó en el mercado local.
El cupo 481 de exportación de carne comprende unas 48.200 toneladas a las que en un principio accedían EE.UU., Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Uruguay y Argentina. Este último se sumó en los años recientes.
Tras el reclamo estadounidense y la resolución europea, “este año EE.UU. pasó a tener un cupo fijo y Uruguay debe competir con los otros países; de hecho, ya exportamos menos”, señaló Ferrés.
En 2021 habrá otro recorte dentro de un proceso de reintegro de la cuota a los norteamericanos que es gradual y llevará a que EE.UU. se quede con 35.000 toneladas en seis años (ejercicio 2026-2027).
Para el sector cárnico uruguayo ese cupo produjo un monto de exportaciones de carne de US$ 143 millones en el ejercicio 2017-2018, US$ 131 millones en 2018-2019 y US$ 116 millones en 2019-2020, según datos del Instituto Nacional de Carnes (Búsqueda Nº 2.081).
La canasta de cortes de carne que pueden ser exportadas en ese cupo es más amplia que la comprendida en la cuota Hilton, que también es para el mercado europeo, pero tiene un volumen limitado de 6.300 toneladas anuales y paga aranceles aduaneros.
Más allá del factor coyuntural del impacto de la cuota europea, Ferrés consideró que “la ganadería uruguaya se enfrenta a tres desafíos: el incremento del stock de vacunos (12 millones de cabezas), un afloje o disminución en la exportación de ganado en pie, y eso llevará a un aumento en la cantidad de reses faenables”.
“Si los corrales de engorde no crecen o no producen, ese ganado es difícil que llegue con pesos y grados de terminación a faena”, vaticinó.
Dijo que “otro cambio importante” es que “los mercados de carne producida en feedlots exigen un incremento en el peso de la carcasa” del animal faenado.
Es por eso que Aupcin, pese al momento actual, augura que el negocio tiene futuro en Uruguay.