Decenas de casos de acoso y un suicidio sacuden al Poder Judicial y desnudan un “vacío legal”

escribe Macarena Saavedra 

El 21 de noviembre, José Luis, un funcionario de la dirección general de Servicios Administrativos del Poder Judicial se suicidó. Fue un final trágico, consecuencia del acoso y violencia laboral que vivía desde hace varios años, según denunció la Asociación de Funcionarios Judiciales del Uruguay. Fue víctima de gritos, malos tratos, aislamiento de sus compañeros de trabajo. Se le prohibía ir al baño, comer, relacionarse con sus compañeros y tenía amenazas permanentes de inicio de sumario. Eso quedó establecido en la demanda por “hechos gravísimos” que cerca de 30 trabajadores presentaron ante la Suprema Corte de Justicia luego de su muerte. Lo hicieron a pesar del “temor de que existan represalias”, uno de los principales frenos para enfrentar a jefes o jerarcas por situaciones de acoso laboral.

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