Buryaile, que es productor ganadero y fue dirigente ruralista, reafirmó el objetivo de volver a ubicar a Argentina entre los primeros exportadores mundiales de carne vacuna y habló del riesgo que supone la fiebre aftosa.
“A pesar de que nuestros países son libres de aftosa con vacunación, debemos seguir con un intenso monitoreo la inmunidad de la población y la circulación viral para determinar que efectivamente el virus está ausente”, planteó.
Lo que sigue es un resumen de la entrevista.
—El actual gobierno del presidente Macri eliminó retenciones y trabas a las exportaciones de granos y carne, qué otras medidas tiene previsto aplicar en los próximos meses para apoyar al sector agropecuario argentino?
—Empezamos con un conjunto de medidas que habíamos prometido en campaña, como la unificación del tipo de cambio y la eliminación de los derechos de exportación al sector agropecuario para darle un shock de competitividad.
Sin embargo, sabemos que, como en el caso de algunas economías regionales, estas medidas no son suficientes y es por ello que empezamos a trabajar en medidas específicas relacionadas con situaciones de coyuntura y en otros casos con problemas estructurales.
Para ello comenzamos con las producciones que a nuestro entender estaban en la situación más crítica, como son las peras y manzanas, la cadena láctea y la vitivinicultura.
Las medidas que implementamos variaron entre aportes no reintegrables, financiamiento a través del Banco Nación a través del subsidio de tasa orientado a ayudar en lo referido a la cosecha y acarreo, capital de trabajo e inversiones.
Paralelamente, se eliminaron las trabas para exportar comenzando con la eliminación de los ROE a los granos y volviendo al sistema anterior de declaraciones juradas por ventas al exterior. En este mismo sentido se espera avanzar en lo que se refiere a lácteos y carnes.
Una vez avanzadas estas medidas, el Ministerio buscará generar desarrollo, valor agregado, empleo y arraigo en las diferentes regiones del país. Para ello debemos trabajar y superar los problemas estructurales y pensar en un plan que incluya medidas, programas, proyectos de ley que favorezcan las diversas producciones. Pensamos avanzar en propuestas relevadas que permitan transformar las materias primas, agregando valor para así poder alcanzar una real integración entre el campo y la ciudad.
—¿En cuánto tiempo prevé que Argentina volverá a ser un jugador relevante en el comercio internacional de carne vacuna? Cuáles son los mercados prioritarios para crecer en ese producto?
Estamos trabajando para volver a ser un proveedor confiable de alimentos y en este caso de carnes. Por ello es que asistimos a la Semana Verde en Berlín, donde trabajamos y mantuvimos reuniones bilaterales con diversos países y bloques como la UE, Argelia, Egipto, Sri Lanka, entre otros, para avanzar en nuevos mercados y para retomar y mostrar la mirada de la nueva administración que es volver al mundo. En lo que se refiere a carnes avanzamos en temas sanitarios y comerciales relacionados con la cuota Hilton, y lo referido a las zonas buffer respecto a fiebre aftosa en Formosa y a la homologación de la Patagonia Norte A y al tránsito de animales. También hablamos en lo referido al acuerdo Mercosur-Unión Europea.
En el comercio internacional se puede perder un mercado de un día para otro, pero volver a abrirlos puede tardar años. Sin embargo, gracias a la carne de excelencia que vendemos, que es reconocida mundialmente, creemos que podremos volver a recuperar nuestra posición entre los primeros exportadores del mundo. Y además, a pesar de haber estado afuera del mercado cárnico, seguimos manteniendo cuotas (Hilton y 481) y hemos logrado acuerdos con países como Rusia (cuota OMC) y como China (para carnes frescas y menudencias).
Asimismo debemos seguir trabajando en países en desarrollo como los del norte de África como Egipto y Argelia. Por otro lado, vemos como buena señal para nuestra carne la apertura del mercado norteamericano de carnes frescas (Estados Unidos), así como Canadá que podría abrirnos también México. Por otro lado debemos seguir reforzando mercados tradicionales y estratégicos, como es el caso de Chile e Israel.
Siguen existiendo oportunidades para la Argentina en el mercado de la carne, así que es primordial para este gobierno poder concretarlas.
—¿Qué opina de la creciente dependencia de las exportaciones de productos agropecuarios, como granos y carne, del mercado chino?
—Como país productor y exportador de alimentos no podemos desconocer el crecimiento y la relevancia que ha tomado China en el mercado mundial, explicado por el crecimiento económico que ha tenido, de su población, y por el cambio de hábito de la sociedad debido al éxodo del campo a la ciudad. Y Argentina en estos años ha acentuado sus exportaciones de soja hacia China, las cuales representaron el 70% del total exportado.
La economía china se ha desacelerado en los últimos años y el comercio mundial no es el mismo que hace 10 años atrás. Las condiciones siguen siendo positivas pero a tasas menores. Por eso creemos importante diversificar los mercados de los productos que exportamos sin desconocer la importancia de estos nuevos actores, así como es el caso de la India y de otros países en desarrollo de Asia, África y América Latina.
—¿Está de acuerdo con la intervención estatal en el mercado, como es el caso de los acuerdos de precios entre el gobierno y algunos sectores productores e industriales para evitar que se dispare la inflación en su país?
—El Estado debe velar por evitar posiciones abusivas en los mercados y, a través de su control y fiscalización, sostener el poder adquisitivo de la población y dar condiciones para las empresas.
Por otro lado, la inflación hoy es un problema que debemos resolver porque perjudica y afecta a los que menos tienen y aumenta las desigualdades en la sociedad.
Es así que este gobierno ha decidido continuar con la política de precios cuidados hasta abril. Y es por eso que en la actualidad desde el Ministerio que está a mi cargo, estamos trabajando con la Secretaría de Comercio para incorporar en la discusión a los supermercados e implementar las medidas que sean necesarias ante aumentos injustificados y especulativos. Para ello contamos con leyes que le permiten al Estado intervenir, como la ley de defensa de la competencia, los observatorios de precios, entre otros.
—¿Mantuvo algún contacto con su par uruguayo, el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre?¿Qué asuntos piensa tratar con ese jerarca?
—Es nuestra intención mantener un contacto con el ministro uruguayo en la próxima reunión regional de la FAO, que se llevará a cabo en México a fines de febrero. Creemos en la relación con Uruguay así como con el resto de los socios del Mercosur y en la idea de seguir afianzando nuestros lazos y en trabajar juntos para lograr mejores acuerdos a nivel comercial y de cooperación mutua.
—Con algunas de las medidas que está aplicando el gobierno argentino, algunos operadores del agro de Argentina y Uruguay consideran que los productores argentinos se retirarán del campo uruguayo y volverán a su país, ¿qué opina sobre este tema?
—Como gobierno queremos que el productor argentino, haya invertido en Uruguay o no, vuelva a apostar a Argentina, produzca más y genere empleo y agregado de valor. Que se retiren o no dependerá de la ecuación económica de las producciones acá y en el Uruguay respectivamente.
—Como productor ganadero y actualmente ministro de Agroindustria, ¿cree que Argentina y la región tienen suficiente protección sanitaria para evitar nuevos focos de fiebre aftosa? ¿Qué nuevas medidas deberían aplicarse?
—Desde Argentina luego de la fuerte crisis de 2001 hemos venido trabajando fuertemente entre el sector privado y el sector público en los controles relacionados con la fiebre aftosa. Sin embargo, lo ocurrido en 2006 (cuando se registró esa enfermedad en el rodeo argentino) y en Paraguay (en 2011) nos muestra que son enfermedades que no podemos descuidar y a las que tenemos que hacer prevención continuamente.
A pesar de que nuestros países son libres de aftosa con vacunación, debemos seguir con un intenso monitoreo la inmunidad de la población y la circulación viral para determinar que efectivamente el virus está ausente. Y fundamentalmente debemos seguir en la interacción entre los servicios sanitarios de la región, a través del Comité Veterinario Permanente del Cono Sur. Trabajo en conjunto en frontera son actividades importantísimas para poder estar atentos ante cualquier emergencia.
—¿Es partidario de limitar, por ley, la compra de tierras por parte de inversores extranjeros, ya sean privados o estatales?
—Soy partidario de promocionar. Creo que la Argentina como país es soberano sobre la tierra, sus puertos, sus mares y que el Estado puede usar dentro del marco de la ley y la Constitución su potestad para que no exista una extranjerización de la tierra.
En la actualidad en Argentina menos del 2% de la tierra está en manos de extranjeros. En este sentido, (siendo diputado) en 2012 presenté un proyecto de tenencia de la tierra, que establecía un marco jurídico para la compra y donde se fomentaba la adquisición de tierras por parte de extranjeros. Pero siempre y cuando trajeran inversiones al país y estuvieran vinculados a proyectos de desarrollo productivos, como podría ser la forestación, la vitivinicultura, la producción olivícola, entre otras.
Debemos estimular la inversión tanto interna como externa pensando en un genuino desarrollo e integración de las diversas regiones del país. Como sucede en Uruguay para las producciones y principalmente regionales, la inversión extranjera es de gran relevancia si pensamos en avanzar hacia nuevos procesos y transformación de los productos.
Agro
2016-02-18T00:00:00
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