Dos meses atrás, cuando se supo que en febrero la inflación anual había llegado a dos dígitos, el ministro de Economía, Danilo Astori, grabó una entrevista que difundió la Presidencia anunciando acciones para vigilar más estrechamente la evolución de los precios. Y luego siguieron reuniones para coordinar la implementación, tratando de mostrar al gobierno activo frente al problema.
El Índice de Precios del Consumo (IPC) aumentó 0,97% en mayo, informó el viernes 3 el Instituto Nacional de Estadística. De esa forma, el incremento en lo que va del año fue de 6,66%, en tanto que la tasa de 12 meses subió y llegó a 11%.
Con un alza de 2%, el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” fue el de mayor incidencia en la inflación del mes pasado. El dato no resultó inesperado: debido a los excesos de lluvias, sobre todo en abril, se hizo notoria la menor entrada de legumbres y hortalizas al Mercado Modelo, cuyos precios registraron incrementos de dos y hasta tres dígitos (acelga 45,5%, lechuga 29,4%, morrones 86,9%, zapallitos 101,7%) pese a que llegó alguna mercadería importada.
En una conferencia de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros del lunes 6, Astori dijo que el aumento de la tasa anual no debe verse como el ingreso a una “especie de espiral inflacionaria” ya que obedeció a los “accidentes climáticos” de los meses recientes. Es un fenómeno circunstancial y “se va a moderar seguramente durante el correr del mes”, vaticinó.
“Control ciudadano”.
A comienzos de mayo el Área de Defensa del Consumidor del Ministerio de Economía empezó a divulgar datos diarios de precios en supermercados a través de su sitio web. Ayer miércoles 8 fue presentada en una conferencia de prensa en la sede de esa secretaría de Estado una aplicación —denominada “preciosgub”— para celulares con sistema Android y computadoras Mac. Permite, en una primera etapa, comparar precios de algo más de 150 artículos (o una canasta que combine varios de esos productos armada por el usuario) en distintos comercios, barrios y departamentos, y ubicar en un mapa cuáles son los más convenientes.
Esto ayuda al “control ciudadano” de la inflación, dijo el subsecretario de Economía, Pablo Ferreri.
Por otra parte, Astori pidió en marzo a la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia que investigue posibles distorsiones en la formación de precios ante la sospecha de que eso ocurre. Dicho órgano desconcentrado del MEF definió cuatro sectores —aceite comestible, arroz, pulpa de tomate y pan envasado— y comenzó a recabar información de las empresas de dichos mercados, pero el trabajo sigue. “No hay nada para mostrar, esto lleva su tiempo”, dijo a Búsqueda una fuente de la Comisión.
Agregó que aún no tienen datos sistematizados de los almacenes. Explicó que aunque los ítems que les pidieron son “mínimos”, la información les llega en papel —unos 300 formularios— y sin una evolución histórica de los precios.
La fuente explicó que lo que se pretende es tener un estudio de mercado con la estructura de cada sector, identificar los principales actores y su peso relativo, además de analizar las prácticas o conductas de cada uno.
Ayer Ferreri anunció que está casi pronto un decreto y que se elaborará un proyecto de ley para introducir reformas al funcionamiento de la Comisión de Defensa de la Competencia (ver página 23). Son parte del “cúmulo de medidas que van en la línea del combate” a la inflación, señaló.
“Ruido”.
La suba de precios hace que el dinero de las familias —salarios, pasividades, etc.— alcance para comprar menos bienes o servicios. La inflación reduce el poder de compra y genera otros problemas en la economía, como la incertidumbre al momento de tomar decisiones de inversión.
Desde hace meses el PIT-CNT viene planteando su preocupación por el tema, lo que se acentuó cuando la tasa anual se instaló por encima de los dos dígitos. En marzo dirigentes anunciaron que se organizarían “escraches” frente a supermercados que, a su entender, cobran precios abusivos.
La primera acción fue llevada adelante en la tarde del lunes 6 por una decena de militantes del sindicato de los metalúrgicos, en la entrada de la Tienda Inglesa Propios, en Bulevar José Batlle y Ordóñez. Se trató de una movida “tímida” que generó “cero ruido”, dijeron a Búsqueda empresarios del supermercadismo.
Allí el dirigente Luis Vega y otros afiliados repartieron volantes con un listado de productos de la canasta básica realizado por el Instituto Cuesta-Duarte del PIT-CNT a partir de la información relevada por el SIPC, pero con valores desactualizados. En el papel entregado a la gente que entraba o salía del local se indicó el precio de febrero de 2016 y el del mismo mes de 2015.
La intención fue “poner en discusión en la sociedad que peleamos por los convenios, por los salarios y que se pretende que haya un control de precios”, declaró Vega a Búsqueda.
“Salió una autoridad de la Tienda (Inglesa) pero nosotros no impedimos el paso de nadie, no se hizo una concentración con cientos o miles de trabajadores. Éramos una decena del sindicato metalúrgico”, relató.
“Hay muchas cosas que hacen que el salario no le alcance al trabajador, (la suba) del alquiler, la luz, el agua y el aumento excesivo de los productos de la canasta. (…) El precio de las frutas y las verduras subió tremendamente. ¿Cuánto es costo del producto y cuánto es la especulación financiera?”, señaló Vega.
Según el dirigente, se requiere de “algún organismo estatal” que controle la “calidad de los productos que se venden y su precio, porque los trabajadores pueden ser engañados en su buena fe”.
Daniel Olesker, actual asesor del Cuesta-Duarte, señaló que la denuncia del PIT-CNT intenta mostrar que los sistemas actuales de combate a la inflación no han dado resultado a nivel macro ni microeconómico, ya que el IPC anualizado sigue creciendo y porque varios productos relevantes de la canasta de consumo aumentan por encima del promedio.
La central obrera quiere que se regulen los precios de un conjunto de artículos de la canasta básica. “El sistema de información (del MEF) orienta y genera cierta condena moral, pero no tiene repercusión sobre el valor final de los bienes” y “no resuelve el problema de formación de precios”, alegó el ex ministro de Desarrollo Social.
Según Olesker, no hay elementos que hagan prever una moderación de la inflación para el resto del año. Para mejorar el poder adquisitivo “hay dos alternativas: o se modifican los lineamientos salariales o se va a un sistema de regulación de precios”, dijo.
Un informe publicado en los últimos días por el instituto de análisis del PIT-CNT en su página web consta de 44 productos que entre febrero de 2015 y el mismo mes de este año se encarecieron entre 14% y 35,7%.
El asesor informó que todos los días llegan al Cuesta-Duarte “un par” de consultas o denuncias de parte de la población. A menudo la preocupación de la gente está referida a los precios de frutas y verduras, detalló.
El PIT-CNT también reclama modificar las pautas para la negociación salarial, dado el escenario de mayor inflación. Ayer plantearon nuevamente el asunto cuando recibieron a Astori para ser informados sobre el alcance del plan de ajuste fiscal que impulsa el gobierno, pero volvieron a recibir una respuesta negativa.
La central exige un correctivo a 12 meses de cara a la próxima ronda de Consejos de Salarios que involucra a unos 700.000 trabajadores.
Mientras, el director nacional de Trabajo, Juan Castillo, dijo a Búsqueda que existe una “tendencia” a una mayor cantidad de convenios por votación entre los 32 subgrupos que hoy están discutiendo, en comparación con los 64 que cerraron sus negociaciones a fines de enero (cuando la mitad alcanzó un acuerdo tripartito y solo nueve fue resuelto por votación, generalmente con la posición contraria del Ejecutivo). Esta nueva tendencia “se acompasa con el crecimiento de la inflación”, aseguró.